Diez años después de su final, Hannah, Marnie, Jessa y Soshanna volverán a nuestras pantallas. Girls, la serie creada y protagonizada por Lena Dunham que retrató las contradicciones de hacerse adulta en Nueva York, tendrá una nueva temporada en HBO Max. Serán cinco episodios que recuperarán a buena parte del reparto original y que llegarán después de que sus protagonistas hayan pasado una década lejos de aquellos personajes que marcaron sus carreras. La noticia ha despertado la nostalgia de quienes crecimos con la ficción, pero lo hace cuando la figura de Lena Dunham atraviesa un momento especialmente controvertido.
El anuncio se hizo el martes 13 de octubre a través de un vídeo en el que Lena Dunham, Allison Williams, Jemima Kirke y Zosia Mamet vuelven a reunirse por videollamada. También estará Andrew Rannells, que interpretaba a Elijah. Todos ellos retomarán sus personajes y participarán como productores, mientras que Dunham volverá a ponerse al frente de la ficción. Por el momento, no se ha anunciado una fecha de estreno, aunque el rodaje está previsto para 2027.
La nueva entrega será una continuación limitada, planteada como una temporada única de cinco capítulos. La idea surgió cuando Dunham cumplió 40 años y empezó a imaginar cómo serían aquellas mujeres en esta etapa de sus vidas. Según ha explicado la creadora, durante mucho tiempo no había conseguido visualizar a sus personajes en el presente, hasta que volvió a encontrar una historia que merecía ser contada.
Aunque el anuncio ha pillado por sorpresa a muchos espectadores, el regreso de Girls llega después de unos meses en los que Lena Dunham ha vuelto a colocarse en el ojo publico gracias a la publicación de Famesick, sus memorias, en abril de 202. En el libro, la escritora y directora repasa su ascenso a la fama, las consecuencias de convertirse en una figura pública y las experiencias personales y profesionales que han marcado su trayectoria.Y, por supuesto, la primera parte del libro está llena de anecdotas sobre los años en los que estuvo grabando Girls.
Foto promocional de Girls
HBO
La promoción del libro ha hecho que Dunham ha vuelto a conceder entrevistas y a hablar abiertamente de su pasado, de sus errores y de la relación que mantiene con la fama. En ese recorrido, Girls ocupa inevitablemente un lugar central: fue la serie que la convirtió en una de las voces más reconocibles de su generación y el proyecto al que sigue asociada buena parte de su identidad creativa.
La vuelta de Girls en medio de la polémica
Que el anuncio de la nueva temporada de Girls llegue precisamente ahora resulta, como mínimo, llamativo. Hace apenas unas semanas, Lena Dunham anunciaba que había sido madre de una niña mediante gestación subrogada, una noticia que reavivó las críticas hacia la creadora y abrió un nuevo debate en torno a sus contradicciones públicas y su discurso feminista. Ahora, el regreso de la serie que la convirtió en un icono cultural vuelve a situarla en el centro de la conversación por motivos profesionales. ¿Puede contribuir esta vuelta a recomponer su imagen pública? Es una pregunta inevitable, aunque no haya pruebas de que esa sea la intención detrás del anuncio.
El pasado septiembre, Dunham compartió la noticia de su maternidad en un artículo en el que relató el proceso que había atravesado para formar una familia junto a su marido, el músico Luis Felber. Después de años de problemas de fertilidad y de haberse sometido a una histerectomía, la directora recurrió a la gestación subrogada para cumplir su deseo de ser madre. Una decisión personal que, sin embargo, trascendió rápidamente el ámbito privado y generó un intenso debate, especialmente entre quienes cuestionan esta práctica desde posiciones feministas por las implicaciones éticas y las desigualdades que plantea.
En este contexto, recuperar la serie que marcó su carrera tiene una dimensión que va más allá de la nostalgia televisiva.Girls sigue siendo el proyecto con el que Dunham se convirtió en una de las creadoras más reconocibles de su generación y una obra fundamental para entender la televisión de los años 2010. Su regreso devuelve a primer plano esa faceta artística justo cuando su vida personal vuelve a generar titulares.
GETTY
Aún con todo, hay algo difícil de negar: la noticia de la vuelta de Girls nos hace ilusión. Para muchas mujeres que crecimos con la serie, Hannah, Marnie, Jessa y Shoshanna fueron algo más que cuatro personajes de ficción. Representaban una forma de vivir la veintena que rara vez aparecía en televisión con tanta crudeza: amistades llenas de tensiones, relaciones sentimentales desastrosas, trabajos precarios, inseguridades físicas y una sensación constante de no estar a la altura de la vida adulta que supuestamente debíamos construir.
Estrenada en 2012, Girls se convirtió en una de las ficciones más representativas de su época. Sus protagonistas no eran especialmente ejemplares, ni siempre simpáticas, ni mucho menos modelos de conducta. Eran egoístas, contradictorias, a veces insoportables y, precisamente por eso, reconocibles. La serie se atrevió a mostrar que crecer no consistía necesariamente en aprender a tomar buenas decisiones, sino en repetir algunos errores mientras intentábamos entender quiénes éramos.
Quizá por eso su regreso despierta sentimientos encontrados. Podemos cuestionar a Lena Dunham, discrepar de sus decisiones y no compartir algunas de sus posiciones sin tener que renunciar a lo que significó su serie. Una obra puede formar parte de nuestra educación sentimental sin que eso nos obligue a defender a su creadora en todo lo que hace. Diez años después, volver a Girls también será una forma de mirar a aquellas mujeres —y a nosotras mismas— desde otro lugar, con la perspectiva que da el tiempo.












