Hacer una escapada a Sevilla siempre es una buena idea. La capital andaluza invita a recorrerla sin prisas, a perderse por sus calles, descubrir plazas escondidas, entrar en patios históricos y alargar las cenas cuando cae el sol. Es una ciudad que se disfruta a otro ritmo y en la que merece la pena disfrutar cada momento.
Por eso, elegir dónde alojarse también forma parte del viaje. Al final, el hotel no es solo el lugar al que volver después de un día de turismo, sino un espacio desde el que vivir la ciudad y descansar entre paseo y paseo. Si además tiene historia, personalidad y una ubicación privilegiada, la experiencia cambia por completo. Y eso es precisamente lo que ofrece CoolRooms Palacio de Villapanés, un antiguo palacio del siglo XVIII convertido en uno de los hoteles boutique con más encanto de Sevilla.
Dormir en un auténtico palacio sevillano
Lo primero que llama la atención de este hotel es que no se trata de un edificio cualquiera. CoolRooms Palacio de Villapanés ocupa una casa palacio del siglo XVIII construida por el Marqués de Torreblanca del Aljarafe y protegida desde 2009 como Bien de Interés de la ciudad de Sevilla. Su valor histórico se aprecia desde el primer momento gracias a la restauración de muchos de sus elementos originales, como las columnas del patio central, el escudo nobiliario de la escalera principal, las puertas de madera o los tradicionales azulejos sevillanos que todavía forman parte del edificio.
Hotel CoolRooms Palacio de Villapanés en Sevilla
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Lejos de quedarse anclado en el pasado, el hotel combina ese patrimonio con un diseño contemporáneo y minimalista que aporta comodidad sin restar protagonismo a la arquitectura original. El resultado es un equilibrio que consigue que alojarse aquí se convierta en una experiencia perfecta. Uno de sus mayores atractivos es su ubicación. Situado en pleno casco histórico, permite recorrer andando algunos de los lugares imprescindibles de Sevilla mientras mantiene una atmósfera tranquila que sorprende nada más cruzar la puerta.
Gran parte de esa sensación de calma se debe a sus patios interiores, auténticos protagonistas del edificio. Pensados originalmente para refrescar las viviendas sevillanas durante los meses de calor, hoy siguen siendo uno de los rincones con más encanto del hotel. El patio de los naranjos, impregnado del aroma del azahar cuando llega la temporada, invita a hacer una pausa entre visita y visita o simplemente disfrutar de un desayuno o un almuerzo sin el ruido del exterior.
Hotel CoolRooms Palacio de Villapanés en Sevilla
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Aunque Sevilla ofrece planes para llenar varios días, Palacio de Villapanés es uno de esos hoteles en los que también apetece pasar tiempo. Cuenta con 50 habitaciones repartidas en cuatro categorías —Deluxe, Premium, Palacio y Suites— y cada una es diferente, ya que conserva parte de la personalidad del antiguo palacio. Algunas incluso mantienen elementos originales que recuerdan la historia del edificio.
A eso se suma una zona wellness con hammam, sauna finlandesa, jacuzzi, ducha de contraste y tratamientos de bienestar, además de un gimnasio para quienes no quieren renunciar a su rutina durante el viaje. Y si hay un espacio que merece una visita al final del día, ese es la azotea. Desde allí se puede contemplar la silueta de la Giralda mientras el sol se pone sobre los tejados de Sevilla, relajarse en las camas balinesas o darse un chapuzón en la plunge pool antes de salir a cenar.
Hotel CoolRooms Palacio de Villapanés en Sevilla
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La experiencia se completa en el restaurante Los Rincones del Marqués, donde el chef Jorge Cortés apuesta por una cocina mediterránea inspirada en el producto local y en los sabores andaluces, acompañada de una cuidada selección de vinos.
Hay hoteles que cumplen su función y otros que consiguen formar parte del recuerdo del viaje. CoolRooms Palacio de Villapanés pertenece a esta segunda categoría. No solo por la historia que esconden sus muros o por la tranquilidad que se respira en sus patios, sino porque invita a vivir Sevilla de otra manera: con más calma, dedicando tiempo a disfrutar del propio alojamiento y convirtiendo cada regreso al hotel en un plan más del día. Si estás pensando en organizar una escapada a la capital andaluza, es uno de esos lugares que hacen que la experiencia empiece mucho antes de salir a recorrer la ciudad.











