

Leandro Paredes y Rodrigo De Paul compiten por ver quién paga primero en una de las tantas publicidades que inundaron la televisión y las redes sociales en la previa del Mundial 2026. Al final, lógicamente, ambos estuvieron convocados y repitieron como en cada oportunidad en la que compartieron plantel en la Selección Argentina la costumbre de los caramelos masticables con los que llegan a la mitad de cancha apenas pisan el estadio donde jueguen. Antes de que el mediocampista de Boca sufriera una distensión muscular, nadie descartaba que empezara contra Argelia como titular, por encima del hombre del Inter Miami. Ahora, el debate reaparece en la previa del cruce contra Cabo Verde.
#SelecciónMayor ¡Muy feliz cumpleaños, @LParedss! 🩵🤍🩵
¡Qué se cumplan todos tus deseos! 😉😏 pic.twitter.com/HCnIWEpsiQ
— 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) June 30, 2026
Suena difícil que el entrenador Lionel Scaloni elija modificar un mediocampo que es un reloj con el «Motorcito» acompañando a Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. Cada uno conoce su rol a la perfección. El punto está en que en niveles tan parejos, un detalle puede marcar la diferencia. Y Paredes, que este lunes cumplió 32 años, demostró contra Jordania que su pegada y distribución de la pelota puede ser determinante contra un bloque bajo como el que plantearán los africanos el próximo viernes en Miami. Es una alternativa, que se suma a las dos dudas que parece tener el DT de Pujato de cara al duelo ante los africanos.
Entonces, la opción de un cuarto mediocampista con Paredes en el eje, liberando al resto a que se adelanten unos metros para provocar ese desorden ordenado que tanto se le destaca a la Scaloneta no parece descabellado. Llevan 59 partidos juntos en la Albiceleste Rodrigo y Leandro, con casi 4.000 minutos en el campo de juego. Se conocen de memoria.
De Paul, si bien no fue tan determinante ofensivamente en esta fase de grupos del Mundial, es el complemento perfecto de Lionel Messi en la banda derecha. El equilibrio, como pregona Scaloni. Sabe cuándo presionar y cuándo esperar para ocupar espacios.
Paredes jugó un ratito contra Austria -le dio asistencia al segundo gol de Messi- y todo el encuentro ante Jordania, donde completó 154 pases, la mayor cantidad para un futbolista argentino en un partido de Copa del Mundo desde que existen registros detallados, a partir de Inglaterra 1966. Es el sexto registro más alto entre todos los jugadores que jugaron un Mundial desde esa edición.
«Somos una Selección que está a disposición del entrenador, el equipo nunca se resiente. El primer objetivo era clasificarse, hacerlo de esta manera es muy bueno, pero ahora arranca otro Mundial», aseguró Paredes ante Clarín, en la zona mixta después del encuentro ante los jordanos.
Queda el asterisco planteado en el mediocampo. Y ahí, Paredes volvería a compartir con su amigo y compinche De Paul. No tendrían que competir, ni con una tarjeta de crédito en la mano, ni por los caramelos, sino para seguir llevando la camiseta de la Selección Argentina bien arriba.







