
Los países europeos no deberían hablar de «líneas rojas» porque están haciendo todo lo posible por prolongar el conflicto ucraniano, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al periodista ruso Pável Zarubin.
«Independientemente de lo que esté sucediendo, la raíz de todos los problemas es Ucrania y las acciones del régimen de Kiev. Todo lo demás es secundario. Los países que hacen todo lo posible por prolongar la guerra no deberían hablar de líneas rojas», indicó. Así, comentó las afirmaciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien manifestó que Moscú había cruzado otra «línea roja» tras el incidente con un dron en Rumanía.
El vocero subrayó que los propios países europeos «han superado todo lo que se podía superar».
Suceso con un dron en Rumanía

Las autoridades rumanas comunicaron esta semana que un vehículo aéreo no tripulado dañó el techo de una vivienda y causó dos heridos en la ciudad de Galati, atribuyendo la responsabilidad a Rusia sin presentar ninguna evidencia.
En un comunicado, el Ministerio de Defensa rumano señaló que movilizó a dos cazas F-16 y un helicóptero IAR 330 SOCAT de la Fuerza Aérea después de que sus radares detectaran la presencia de drones cerca del espacio aéreo nacional.
Acusaciones infundadas
Al comentar el incidente, el presidente ruso, Vladímir Putin, se acordó de los casos previos de la caída de aparatos ucranianos en diferentes países, cuando, al igual que ahora, la primera reacción siempre fue que se trataba de un «ataque de los rusos».
«Porque sabemos que los drones ucranianos volaban a Finlandia, a Polonia y a algún lugar de los países del Báltico. La primera reacción fue exactamente la misma que ahora en Rumanía. ¡Alerta, vienen los rusos, los rusos atacan!», comentó. «Luego, pasado un tiempo, se descubría que no tenía nada que ver con aeronaves rusas, sino que se trataba de drones de origen ucraniano que se habían desviado de su rumbo; ya fuera por el efecto de las medidas de guerra electrónica o por otras razones, debido a deficiencias técnicas, volaron hasta allí y cayeron», resumió.

Al mismo tiempo, propuso llevar a cabo una investigación imparcial en Rusia sobre el incidente con un dron caído en Rumanía si ese país entrega los restos. «Que nos los entreguen [los datos y los restos del dron] y llevaremos a cabo una investigación objetiva. Solo entonces podremos evaluar lo que ha ocurrido», dijo.
Mientras tanto, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, aseveró que Occidente necesita la polémica sobre la caída de un dron en Rumanía para desviar la atención del crimen del régimen de Kiev contra la residencia estudiantil en Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, que se cobró la vida de 21 jóvenes rusos. Zajárova también recordó que anteriormente en múltiples ocasiones ya se han formulado acusaciones similares contra Moscú, y «finalmente se demostró que esos drones no tenían ninguna conexión con Rusia».
- En los últimos meses drones ucranianos sobrevolaron el territorio de Finlandia, Letonia, Estonia, Lituania, Letonia y Polonia. En muchas ocasiones estos países acusaron a Rusia de mandar drones a países europeos, sin proporcionar pruebas. Sin embargo, tras estas acusaciones, se descubrió que los drones provenían de Ucrania.








