Marisa Berenson (Nueva York, 1947) nunca ha sido sólo una modelo, una actriz o una musa de los años setenta. Su figura pertenece a esa rara categoría de mujeres cuya estética trasciende las épocas y acaba convirtiéndose en una manera de habitar el mundo. Nieta de Elsa Schiaparelli e icono atemporal del glamour bohemio, Berenson construyó sobre sí misma una imagen hedonista pero sofisticada, culta y profundamente libre, con una sensibilidad artística imponente que hoy se refleja en una inesperada colaboración cápsula con Zara y Zara Home.
Y es que Marta Ortega lo ha vuelto a hacer. La presidenta de Inditex, una de las tres mujeres españolas más poderosas del mundo, ha vuelto a conseguir un fichaje estrella (y sorpresa) para Zara Home que pone una vez más a la división deco en el centro de todas las miradas. Bajo el nombre The House of Marisa, esta colección cápsula no se presenta como una propuesta decorativa convencional, sino como una autobiografía emocional de Berenson traducida en objetos que cuentan historias.
Hay piezas de esta cápsula para Zara Home que parecen provenir del apartamento parisino de la Place Vendome desde el que Elsa Schiaparelli veía el atardecer. Otras, de una villa mediterránea en Capri o Saint-Tropez, como las de los veranos de la infancia de Berenson. Y muchas del riad en Marrakech donde la icónica musa disfruta retirada del mundanal ruido. En todas ellas hay una intención clara de recuperar el placer de las texturas nobles, de las mesas vestidas con intención pero sin artificio y de los espacios que invitan al disfrute del dolce far niente.
Más que decorar, esta colección propone revivir ese hedonismo del que siempre ha hecho gala. De la calma, la belleza y la autenticidad cotidiana. Porque Marisa Berenson ha recurrido a sus recuerdos para crearla: «The house of Marisa es un poco de brillo, un poco de glamour. Una colección cápsula hecha a partir de ¡mi vida y mis películas!», asegura la artista de esta línea que reinterpretar el lujo clásico desde una sensibilidad contemporánea, con una sofisticación donde predominan los materiales naturales, las gamas neutras y los acabados artesanales.
Cubertería de la colección de Marisa Berenson x Zara Home
Marisa Berenzson x Zara Home, la colección deco más especial del verano 2026
Con claras referencias a aquellos brillantes años 70, la colección para el hogar de Marisa es exageradamente irresistible. Las referencias visuales remiten inevitablemente al espíritu cosmopolita que siempre la ha acompañado. Hay ecos del Marrakech más creativo, del refinamiento italiano y del minimalismo chic parisino que siempre caracterizó sus interiores. Sin embargo, nada resulta impostado, nostálgico ni teatral.
Precisamente su manera de combinar piezas heredadas (imagina cómo puede ser el «baúl de su abuela», la mismísima Elsa Schiaparelli) con hallazgos artesanales anticipó muchas de las tendencias actuales ligadas al lujo relajado y al eclecticismo refinado. Mucho antes de que la decoración abrazara lo imperfecto, Berenson ya entendía la belleza como una acumulación de experiencias. Porque quizá Marisa nunca haya buscado impresionar (aunque lo haga) sino provocar emociones. Y precisamente esa filosofía está presente en cada detalle de esta cápsula para Zara Home.
Marisa Berenson x Zara Home.
Cortesía
«La colección para el hogar de Marisa es irresistible. Un biombo dorado en el que revolotean mariposas. Librerías y mesas redondas en tonos coral. Servilletas bordadas con los signos del zodiaco. Un espejo redondo rodeado de girasoles dorados por los que se desliza una serpiente roja. Un cojín alargado de lentejuelas doradas adornado con borlas negras. Y así sucesivamente…«, asegura el reconocido editor de moda Hamish Bowles.
Especialmente interesante es la línea de textiles, donde el algodón y el lino lavado caen con naturalidad, las arrugas se celebran y los bordados más inesperados (de signos del zodiaco en las servilletas a lentejuelas en los cojines) aportan un matiz emocional que va más allá de lo puramente estético.
Vajilla de la colección de Marisa Berenson x Zara Home.
Cortesía
Además, las mesas, pensadas para disfrutar a cámara lenta, cobran un protagonismo único, con vajillas maravillosas y una cubertería dorada que podría ser un tesoro encontrado en un bazar de antigüedades. Y en los objetos decorativos como velas o bandejas aparece la faceta trotamundos de Berenson, ya que funcionan casi como recuerdos recogidos a lo largo de una vida sofisticada y errante.Esa narrativa íntima es uno de los mayores logros creativos de la colaboración.
La colección de Marisa Berenson para Zara Home logra que cada objeto parezca contar una historia personal y cada una de sus piezas nos proponen crear hogares pensados para disfrutar y vivir, más personales y menos perfectos, en los que se reivindica el valor de lo auténtico. Una invitación a vivir un verano sin fin y sin filtros con un equilibrio perfecto entre glamour y espontaneidad; entre elegancia y naturalidad.












