Ana Calvo


Ana Calvo


La corriente deco es clara: se llevan los espacios inspirados en épocas pasadas. Las casas de nuestras abuelas están de plena tendencia y su estética influye de forma poderosa en nuestros hogares. Pero, si queremos abrazar estos estilos grandmacore, lo primero que debemos hacer es diferenciar y tener claros tres conceptos clave que parecen lo mismo, pero en realidad no lo son: antigüedades, retro y vintage.

No sé si esta fiebre por la decoración inspirada en elpasado es una tendencia cíclica más (el eterno retorno de lo nuevo del que hablaba Walter Benjamin) o responde a una forma de mantenernos ligados a nuestras raíces, al origen, pero lo que está claro es que buscamos en mercadillos muebles que parezcan sacados de la casa de nuestras abuelas, nuestras mesas se vuelven a vestir con vajillas de Duralex y arrasan los déballages heredados de los pueblos franceses.

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Por eso, si eres de las que vas a rebuscar en el desván de los recuerdos para cambiar la decoración de tu casa y sumarte a esta estética en auge, lo primero que debes saber es cómo se llama lo que quieres. Porque sí, a menudo usámos como sinónimos en decoración términos como antigüedad, retro o vintage, pero hay matices que marcan una gran diferencia.


Silla Luis XV en terciopelo granate y madera de caoba.


Qué son las antigüedades

Cuando hablamos de antigüedades nos referimos a piezas que, según la norma internacional y el rigor del mercado del arte y el interiorismo, deben tener, al menos, un siglo de vida. Y es ahí, precisamente, donde se encierra su esencia. En el campo de la decoración, se trata de muebles u objetos cuyo atractivo recae no solo en su estética, sino en la historia que atesoran.

Sillas Luis XV, cómodas isabelinas, escritorios de la Regencia, sillones victorianos… Las antigüedades son piezas que han sobrevivido al paso del tiempo y a lo largo de los años se han convertido en testigos de épocas pasadas. Son historia viva hecha muebles y en esa exclusividad reside, precisamente, su gran valor, además de la calidad de los materiales (muchos hoy casi imposibles de conseguir e, incluso, prohibidos, como el palo rosa o las caobas amazónicas ) y el incalculable trabajo artesanal que conllevan, ya que son piezas preindustriales.


Chaiselongue de Le Corbusier, una pieza vintage de 1928. En dos años, las piezas originales podrían considerarse ya antigüedades.


Naharro


Cuántos años tienen los muebles vintage

Si lo que buscamos son auténticos muebles Mid-Century Modern o piezas originales de la Bauhaus, de lo que estamos hablando es de decoración vintage. Y es que aquí es el tiempo el que manda: para ser considerado vintage debe tener más de veinte años pero sin llegar al siglo de vida, por lo que no podría ser considerado al mismo tiempo una antigüedad.

Es decir, cuando hablamos de muebles o piezas vintage nos referimos al mobiliario original diseñado, producido y fabricado desde los años 20 del siglo XX hasta los albores del 2000. ¿Su encanto? Estos sí que nos recuerdan a la casa de nuestras abuelas y reflejan la estética de una época pasada, pero a la que estamos ligados de forma directa. Y sí, el Mid-Century (años 50 y 60) es el rey absoluto del coleccionismo vintage por su pureza de líneas y su atemporalidad.


Este aparador es una pieza de estética retro: está producido en la actualidad pero imita un estilo de décadas pasadas como el Mid Century Modern.


Maisons du Monde


Qué es el estilo retro

Entonces, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de algo «retro»? En este caso, no atendemos a factores temporales sino a una estética: es una elección de estilo, no una inversión histórica. Que algo sea retro no implica que tenga una determinada edad, sino que refleje o imite los códigos visuales de esa época pasada. Un mueble que compras hoy en IKEA o en Zara Home puede ser de estilo retro, pero tendrían que pasar más de dos décadas para que fuera vintage.

En este caso, al hablar de un estilo o una estética retro nos referimos, por tanto, a una pieza de fabricación contemporánea que evoca diseños del pasado. Un diseño actual que, como si de un homenaje se tratara, se inspira en las líneas, siluetas, colores y acabados de décadas anteriores, pero con la funcionalidad, la tecnología y la garantía de lo nuevo. .

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