El verano es un buen momento para ver series; bien porque tengamos más tiempo en vacaciones, bien porque hace tanto calor fuera de casa que lo único que nos apetece es quedarnos viendo la tele debajo del aire acondicionado. Pero no siempre es fácil elegir qué ver, así que aquí te traemos una recomendación que te mantendrá pegado a la pantalla estos días.
Y es que, con permiso de La casa del dragón, la gran candidata a serie del verano este 2026 no es The Shards (lo nuevo de Ryan Murphy, basado en la novela de Bret Easton Ellis) sino Furious, una serie criminal que acaba de aterrizar en Disney+.
La plataforma ha estrenado ya sus cuatro primeros episodios y apunta maneras, no solo porque su trama te atrapa, sino porque pone sobre la mesa un tema tan duro como la trata de mujeres.
Razones para cometer crímenes
Emmy Rossum, a la que vimos hace años en Shameless, interpreta aquí a Alice Black, una agente del FBI que se pone al frente de un caso que, en primera instancia, parece un homicidio disfrazado de sobredosis. La víctima es un hombre importante, exjuez e hijo de un magnate de la ciudad.
Lola Peticrew es Catherine en la serie de ocho episodios, Furious.
Disney+
Sin embargo, Black sospechará que esta muerte puede estar relacionada con otro crimen anterior y que la autora, una mujer que se hizo pasar por novia del asesinado, podría seguir cometiendo crímenes siguiendo el mismo patrón.
Furious no juega al despiste de quién lo hizo, ni tampoco tardamos mucho en saber por qué. Al contrario, desde el principio queda claro que la «viuda negra» de la serie es una joven llamada Catherine (encarnada por Lola Petticrew), aunque usa otros sobrenombres, que mata a hombres ricos administrándoles altas dosis de fentanilo, pero no lo hace por dinero. Ella fue víctima de trata en un club neoyorquino y ahora, años después, está sedienta de venganza.
La reinterpretación de un caso conocido
La serie de Disney+ plantea una cuestión sobre la que han reflexionado muchos otros relatos antes, si es admisible que alguien se tome la justicia por su mano y, en este caso, matar a quien te ha hecho un daño brutal antes. Es un dilema moral que explota la ficción, invitando al espectador a posicionarse del lado de la ley o de la asesina o a preguntarse si quiere que Alice pille a Catherine antes de que se cobre su siguiente vendetta.
Scoot McNairy y Emmy Rossum son el detective Danny Kelly y la agente del FBI Alice Black en Furious.
Disney+
La propuesta la firma Elizabeth Meriwether, guionista que empezó por la comedia (es la creadora de New Girl), pero que últimamente ha estado trabajando más en drama, con títulos notables como The Dropout y Dying for Sex. Aquí hace una reinterpretación de la película El caso de la viuda negra de 1987, adaptando el material al presente y examinando de distinta forma las motivaciones de la asesina (a la que compara con el mito de Medusa).
El resultado, al menos lo visto por ahora, nos convence. Furious funciona como thriller policiaco y está respaldado por buenas interpretaciones (no solo Rossum, también Quincy Tyler Bernstine como robaescenas), pero también abre temas morales y sociales interesantes, de una forma que consigue un enfoque fresco para un tipo de historias y género no pocas veces usados. Lo único que debe demostrar de aquí al final del verano es si tiene material suficiente para mantenernos tan enganchados como hasta ahora durante el resto de temporada. Esperemos que así sea.











