Ingvar Kamprad, fundador de IKEA, siempre aseguró que la línea STOCKHOLM era la mejor de todas las que tenían en su catálogo. Reeditada con un gran éxito de ventas hace solo unos meses, cuatro décadas después de su lanzamiento, este año le ha salido una gran competidora en la fábrica de piezas icónicas del gigante sueco: la nueva colección IKEA PS 2026.
En esta ocasión, los diseñadores de IKEA tenían un encargo muy abierto: reinterpretar el diseño escandinavo para crear productos sencillos, pero en ningún caso aburridos. Libertad absoluta y un complejo reto creativo que se ha reflejado en una colección de 44 piezas «diseñadas desde la experimentación, con la idea de ir mucho más allá de lo convencional y dar un toque lúdico e inesperado a nuestros hogares», aseguran desde la marca.
Lo cierto es que, después de presentarse en la última Milano Design Week, todas las miradas dedicadas a la PS 2026 las acaparó el ya famoso sillón inflable verde de IKEA, un fracaso de más de treinta años que, por fin, se llevaba a cabo con éxito. Eso sí, no era el único diseño llamado a convertirse en un icono: hay una silla plegable que vas a desear según la veas porque es una obra de arte.
Silla PS 2026.
IKEA
Una silla plegable que se convierte en obra de arte
Y es que si hay un objeto decorativo que se eleva a la categoría de obra de arte es, precisamente, la silla. Los nombres propios, y los de sus creadores, se cuentan por decenas, de la DSW de los Eames a la Cesca o la Wassily de Breuer, la Louis Ghost de Philippe Starck o la Chaise Longue de Le Corbusier. Ahora, a esta lista ya podríamos sumar la PS 2026 que Ellen Hallström ha creado para IKEA.
Elaborada en madera de abedul y con un sencillo diseño de líneas escandinavas, esta nueva silla plegable de IKEA (49 euros) esconde mucho más de lo que puede parecer a simple vista. Porque no es una silla funcional más, es una invitación estética a vestir con arte y sin esfuerzo cualquier estancia de nuestra casa.
Silla PS 2026 de IKEA.
IKEA
A simple vista, la llamativa combinación de rojo, azul y negro sobre una base de abedul natural de la silla PS 2026 nos lleva inmediatamente al racionalismo casi escultural de la Blue and red chair que diseñó Gerrit Rietveld hace más de un siglo, en 1917. Pero su aparente simplicidad también nos recuerda a la geometría funcional que defendía la Bauhaus.
Pero hay más referencias artísticas en este sencillo mueble de menos de 50 euros: la combinación de colores primarios de su paleta bien podría recordarnos a uno de los cuadros más famosos de Mondrian (también miembro de la corriente de De Stijl como Rietveld) o a una obra cubista de Picasso.
Ellen Hallström, diseñadora de la silla PS 2026.
IKEA
Además, tal y como cuenta Ellen Hallström, su diseñadora, la idea de la silla PS 2026 de IKEA «era crear algo sencillo y clásico, casi como un collage cubista. Jugué con los colores para resaltar los diferentes bloques de construcción y dar la sensación de un diseño aún en curso. Es ideal para espacios pequeños: ligera, plegable y también decorativa cuando se cuelga en la pared. Y cuando lo haces, funciona como una obra de arte cubista«.
Así, unido a esa versatilidad que ofrecen los muebles plegables y que convierten la PS 2026 en una opción perfecta para espacios reducidos, esta pieza se convierte en un objeto decorativo que acapara todas las miradas incluso cuando no la usamos para su función principal. Sin duda, la mejor combinación de diseño y funcionalidad que se puede encontrar ahora mismo en el mercado por menos de 50 euros.












