
Estados Unidos está considerando un nuevo plan para alcanzar un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania que contempla que los países europeos aumenten sus compras de gas ruso y que Kiev considere reabrir los gasoductos que anteriormente transportaban ese combustible hacia la Unión Europea (UE), informó el sábado The New York Times, citando a personas familiarizadas con las negociaciones.
La iniciativa forma parte de una serie de medidas impulsadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, para facilitar las negociaciones entre Moscú y Kiev. También buscaría incorporar incentivos económicos para Rusia dentro de un acuerdo más amplio destinado a poner fin al conflicto, entre los que figuran un acuerdo para flexibilizar las restricciones a las exportaciones rusas de diésel y medidas relacionadas con las sanciones y los aranceles impuestos a Rusia.

Según las fuentes citadas por el periódico, Washington considera que la reanudación de las exportaciones de gas podría contribuir a establecer condiciones económicas favorables para alcanzar un entendimiento.
Abordado con Kiev
Los enviados presidenciales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner habrían planteado la posibilidad de restablecer el tránsito de gas ruso hacia Europa a través de Ucrania durante conversaciones con funcionarios europeos y ucranianos.
La crisis del diésel enfrenta a EE.UU. y Europa: ¿quién pagará la factura?
Según el informe, la propuesta también fue abordada con Vladímir Zelenski durante una visita de los enviados a Kiev en septiembre. El plan incluiría, además, cuestiones relacionadas con las relaciones entre Rusia y la OTAN, las garantías de seguridad para Ucrania y las disputas territoriales.
Crisis energética
El tránsito de gas ruso a través de Ucrania terminó en enero de 2025, cuando las autoridades ucranianas decidieron no renovar el acuerdo con Moscú, lo que supuso para Kiev la pérdida de alrededor de 1.000 millones de dólares anuales en tarifas de tránsito. Además, la UE prevé poner fin a todas las importaciones de gas ruso para 2027. El año pasado, Rusia representó el 13 % de las importaciones de gas del bloque, frente al 45 % registrado en 2021.

El inesperado romance del ‘corazón’ de Europa con el gas ruso
Tanto la decisión de la UE de romper en general con los hidrocarburos rusos baratos como la imposibilidad de suministrar gas directamente a través del Nord Stream, que fue volado en el 2022, provocaron una crisis energética en el bloque comunitario.
La reciente escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas y, como resultado, Europa se enfrenta a una energía todavía más cara, presión sobre los hogares y las empresas, cierres industriales, despidos y una economía cada vez más debilitada.
Las reglas de la UE obligan a los países miembros a rellenar sus reservas de gas hasta al menos el 80 % de la capacidad nacional para diciembre, algo que normalmente se hace en verano, cuando la demanda y los precios suelen ser más bajos. Actualmente, los depósitos de gas están llenos en un 73,7 %. En un escenario de escasez del GNL procedente de Catar y con temperaturas inferiores a la media, el precio del gas podría escalar hasta los 110 euros por megavatio/hora durante el invierno boreal.








