
Reconocido como una de las figuras de la electrónica latinoamericana contemporánea, Nicola Cruz ha construido durante la última década una identidad musical en la que conviven sintetizadores, percusión, instrumentos tradicionales, grabaciones de campo y diferentes expresiones de la música latinoamericana.
Su propuesta ha buscado conectar territorio, cultura y tecnología, explorando la construcción de atmósferas y nuevas posibilidades rítmicas dentro de la música electrónica.
A lo largo de su trayectoria, sus producciones han circulado por sellos como ZZK Records, Multi Culti, Wonderwheel Recordings y Kalahari Oyster Cult. Trabajos como Prender el Alma, Siku y Sombra contribuyeron además a consolidar una mirada particular sobre el vínculo entre electrónica, raíces latinoamericanas y experimentación.








