
La gira ‘Loop’ del músico británico Ed Sheeran quedó envuelta en una creciente polémica después de que el rapero Macklemore fuera apartado tras pronunciarse públicamente a favor de Palestina. La decisión provocó una reacción en cadena: los demás artistas que acompañaban al británico abandonaron el ‘tour’ en solidaridad, Sheeran salió a deslindarse de la exclusión y el conflicto terminó involucrando a promotores, propietarios de estadios y figuras de la industria musical.
• El origen: La polémica estalló después de que Macklemore, uno de los teloneros de la gira de Ed Sheeran, pronunciara durante un concierto del 4 de septiembre en el MetLife Stadium de Nueva Jersey un discurso de apoyo a los palestinos. El rapero dijo que la población de Gaza y de la «Cisjordania ocupada» no había sido olvidada y cerró con un «Palestina libre», recoge The Guardian.
Macklemore opened for Ed Sheeran at MetLife Stadium wearing a keffiyeh, performed «Hind’s Hall» with Gaza footage on the screens, and told 80,000 people he wanted those in Gaza and the West Bank to know «they have not been forgotten.»
He said every human being deserves «the… pic.twitter.com/4J7fB1zEI4
— Clash Report (@clashreport) September 6, 2026
• La presión: Las declaraciones provocaron una petición del Israeli American Council para apartar al músico y el rechazo de propietarios de algunos de los estadios donde debía continuar la gira. Entre ellos apareció Robert Kraft, multimillonario dueño de los New England Patriots y del Gillette Stadium, además de destacado donante a causas vinculadas con Israel. Según Sheeran, algunos recintos comunicaron que no albergarían sus conciertos si Macklemore continuaba como telonero.
• Macklemore queda afuera: Finalmente, el rapero fue retirado de las fechas restantes. Sheeran rompió su silencio y aseguró que no había tomado esa decisión. «Macklemore dejó la gira por decisión del promotor, no fue decisión mía», explicó. El británico sostuvo que intentó mediar entre promotores, propietarios de los estadios y activistas, pero que la postura de los recintos y de la promotora terminó siendo definitiva.
• Efecto dominó: La salida de Macklemore desencadenó una rebelión dentro del propio tour. Finneas O’Connell —hermano y colaborador de Billie Eilish—, Aaron Rowe y la banda danesa Lukas Graham renunciaron a sus próximas actuaciones, mientras que el grupo irlandés Beoga, que además ejercía como banda de acompañamiento de Sheeran, también se retiró. Así, todos los artistas que debían acompañarlo abandonaron las fechas previstas.
• Qué dijeron: Finneas sostuvo que «los artistas no deben ser silenciados cuando hablan por los oprimidos», mientras que Lukas Graham defendió el derecho a pronunciarse sobre las guerras y las muertes de civiles. Rowe, por su parte, denunció que multimillonarios utilicen su posición para intentar silenciar determinadas voces. Pese a retirarse, Beoga aclaró que mantiene una amistad de más de una década con Sheeran.

• La defensa de Sheeran: El cantante británico afirmó estar «horrorizado» por el conflicto entre Israel y Palestina y rechazó las acusaciones de complicidad. «Tengo mi propia opinión sobre este devastador conflicto», expresó, aunque defendió su decisión de no convertir su plataforma profesional en un espacio político. También dijo respetar la determinación de Macklemore para defender públicamente aquello en lo que cree.
• Un millón de dólares: Macklemore elevó después la apuesta al anunciar que donará el millón de dólares obtenido por su participación en la gira a seis organizaciones de ayuda a los palestinos y desafió públicamente a Kraft a igualar la cifra. La respuesta del empresario añadió otro capítulo: aseguró que ya había conversado con Sheeran para igualar una donación de 2 millones de dólares del cantante destinada a ayuda humanitaria. La creadora infantil Ms Rachel anunció posteriormente que también aportaría un millón de dólares para ayuda palestina.
• La polémica sigue creciendo: El episodio ya trascendió los escenarios. Este viernes apareció entre las ruinas de Ciudad de Gaza un mural de Macklemore envuelto en una bandera palestina, realizado por artistas locales como agradecimiento por su postura pública, reportó Reuters. Mientras tanto, Sheeran intenta mantener en marcha una gira que perdió de golpe a todos sus acompañantes y quedó en el centro de un debate sobre Palestina, libertad de expresión y el poder que tienen los propietarios de grandes estadios sobre los espectáculos que albergan.








