Aloña Fdez. Larrechi

Esta noche se ha celebrado en Los Ángeles la 78ª edición de los premios Emmy para reconocer las mejores serie de la temporada. Y aunque en el género de la comedia se ha impuesto la gran favorita con claridad, en el drama ha habido un empate encubierto y en miniserie ha ganado la más inesperada. O lo que es lo mismo, The Pitt, La maldición de Widow’s Bay y DTF. St. Louis son las series triunfadoras de una ceremonia que se ha desarrollado sin sobresaltos y con emotivos recuerdos hacia las estrellas de la industria audiovisual que han fallecido en los últimos meses.

La noche comenzaba con Mariska Hargitay, conocida por su papel en Ley y orden: Unidad de Víctimas Especiales, protagonizando un número musical que versionaba I Love Rock ‘n’ roll de Joan Jett & The Blackhearts hablando del placer de disfrutar de una serie gracias a las plataformas de streaming mientras aparecían en pantalla estrellas como la galardonada Jean Smart (Hacks), la inigualable Jennifer Coolidge o el jugador de los New York Knicks (del que Hargitay es muy fan), Jalen Brunson.

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Tras recordar a los presentes que era la primera mujer que conducía la gala que reconoce lo mejor de la televisión en quince años, y con grandes alabanzas hacia la serie que la ha dado a conocer en todo el mundo, la fiesta comenzó. Y tal y como fue el arranque, fue el resto de la ceremonia. Lejos quedan esos años en los que las estrellas aprovechaban su minuto de gloria para hacer una reivindicación, o a los que reivindican no les dan premios, que todo puede ser, Mark Ruffalo. Eso sí, el ritmo de entrega de reconocimientos era tan elevado como escasos de gracia los chistes, pero no se puede tener todo.

Matthew Rhys, el hombre del momento

El primero de la noche ya presagiaba que iba a ser una gran velada para la comedia sorpresa de la temporada, La maldición de Widow’s Bay. Katie O’Flynn recogió el Emmy a la Mejor Actriz de Reparto que dedicó a «todas las Patricias del mundo», celebrando la excentricidad y las mujeres que no son como las demás. A ella le siguieron, a lo largo de la noche, su compañero Stephen Root, recogiendo el mismo galardón en versión masculina, Katie Dipold y Hiro Murai como ganadores de los Emmy a Mejor Guión y Mejor Dirección (respectivamente), y el de Mejor Actor de Comedia para Matthew Rhys.


Matthew Rhys posa con sus dos Emmy, por L maldición de Wiodw’s Bay y La bestía en mi.


Getty Images


Este en realidad fue el segundo premio para el intérprete galés, quien después de que Jean Smart recogiese su premio a la Mejor Actriz de Comedia, subió a por el de Mejor Actor de Miniserie por La bestia en mi. Y en dos horas de gala se hizo más historia que en las 78 ediciones anteriores. Él porque es el primer actor en conseguir un reconocimiento como actor principal en las tres categorías (ya tenía uno por The Americans) y por hacerse con dos premios principales en una gala. Ella, por lograr su quinta estatuilla en la quinta (y última) temporada de Hacks, y elevar su cuenta particular hasta 8 premios. Los mismos que tiene Allison Janney después de ser reconocida como Mejor Actriz de Reparto por su papel en La diplomática. Menuda noche para el Guinness.

A este cúmulo de emociones, veteranía y estatuillas que uno ya no sabe donde colocar en casa le siguió, probablemente, el premio más merecido de la noche y, por qué no decirlo, de la década. Porque después de ser nominada, e ignorada, por su trabajo en Better Call Saul, Rhea Seehorn vio cómo se hacía justicia gracias a su papel en Pluribus, la serie de Apple Tv creada por Vince Gilligan, el padre de Breaking Bad, al que agradeció haberle dado «el papel de una vida».

Premios con sentidas dedicatorias

Pero no solo de series viven los Emmy, y cuando Alan Cumming, conocido por su papel en The Good Wife, subió a recoger el Emmy al Mejor Programa de Competición por The Traitors se vivió el momento reivindicativo de la noche. Y es que el actor escocés, aunque nacionalizado estadounidense desde hace casi dos décadas, recordó a los presentes, y a los espectadores, que mañana se abre el plazo en Estados Unidos para registrarse para votar en noviembre «porque el tiempo de hablar ha terminado, ahora es el momento de votar, América».


Tom Pelphrey con el Emmy al Mejor Actor de Reparto de Drama por su papel en Task.


HBO Max


El siguiente en subir al escenario del Peacock Theatre de Los Ángeles fue Noah Wyle, que recogió su tercer Emmy como Mejor Actor de Drama, el segundo por su trabajo en The Pitt. Humilde y agradecido, tuvo buenas palabras para sus compañeros de categoría pero muy especialmente para Gary Oldman, el protagonista de Slow Horses, al que calificó de «ejemplo de lo que hay que alcanzar en su carrera».

Más emotivo fue Tom Pelphrey, reconocido con el galardón al Mejor Actor de Reparto de Drama por su trabajo en Task, y que no tuvo reparos en decir, mientras la música le apremiaba para terminar su discurso que le dedicaba el premio a su «embarazadísima Kaley Cuoco, eres lo que más quiero en el mundo». Y con las emociones a flor de piel llegó un sketch de Taylor Swift y la mencionada Ley y orden, y la propia Hargitay vestida como Jon Snow.

Una excusa para dar paso a Emilia Clarke y Emma D’Arcy, ambas Targaryen, que presentaban el premio de Mejor Actriz de Miniserie. Se lo llevó Sally Field, a la que desde aquí respetamos y queremos como si fuese nuestra tía, pero también aquella que no está muy claro qué hacía en la categoría si el premio fue por la película Criaturas luminosas. O algo así tenía cara de estar pensando Sarah Pidgeon, que competía en la misma categoría porLove Story.

Un desenlace lleno de emociones

Una de las escasas sorpresas de la noche la dio la categoría de Mejor Dirección de Drama, en la que resultó reconocido Saul Metzestein por su trabajo en Slow Horses,. Aunque cuando Stephen Colbert subió al escenario con dos docenas de personas más para despedirse de la profesión, y recoger el premio al Mejor Talk Show, probablemente todos habían olvidado el merecido reconocimiento a la mejor serie de espías del momento.


Rhea Seehorn, una de las ganadoras de la noche por su papel en Pluribus.


Getty Images


Juliana Marguiles presentó el premio humanitario Bob Hope que se concedió a Michael J. Fox, por su fundación contra la enfermedad que padece, el Párkinson. En su larga lucha, el actor conocido por su papel en la trilogía de Regreso al futuro ha recaudado tres mil millones de dólares y merecidamente fue recibido con el auditorio puesto en pie, tal y como lo despidió. «He recibido mucho apoyo por parte del publico y estoy muy agradecido por ello», dijo antes de recordar a toda su familia, que le miraba desde la platea.

Vince Gilligan reconocido como Mejor Director de Drama por Pluribus precedió el recuerdo de Sally Field hacia Dolly Parton y el de los tres hijos en la ficción de Catherine O’Hara, (Macaulay Culkin, Dan Levy y Annie Murphy), hacia esta. El comienzo del segmento In Memoriam, que se cerró con una emocionadísima Jamie Lee Curtis hablando de Rob Reiner.

Y entre recuerdos llegaron los premios más importantes de la noche: el de Mejor Miniserie para DTF. St. Louis, el de Mejor Drama para The Pitt (aunque partía con 25 nominaciones solo se lleva 7 premios, los mismos que Pluribus) y el de Mejor Comedia para La maldición de Widow’s Bay, que en su primer año ha logrado un total de 14. La Martha’s Vineyard de las series.

A continuación, todos los galardonados de la 78ª edición de los Premios Emmy:

Mejor serie dramática

The Pitt

Mejor serie de comedia

La maldición de Widow’s Bay

Mejor miniserie o antología televisiva

DTF St. Louis

Mejor actor principal en una serie dramática

Noah Wyle, The Pitt

Mejor actriz principal en una serie dramática

Rhea Seehorn, Pluribus

Mejor actriz principal en una serie de comedia

Jean Smart, Hacks

Mejor actor principal en una serie de comedia

Matthew Rhys, La maldición de Widow’s Bay

Mejor actor principal en una miniserie o antología televisiva

Matthew Rhys, La bestia en mí

Mejor actriz principal en una miniserie o antología televisiva

Sally Field, Criaturas luminosas

Mejor actor de reparto en una serie dramática

Tom Pelphrey, Task

Mejor actriz de reparto en una serie dramática

Allison Janney, La diplomática

Mejor actor de reparto en una serie de comedia

Stephen Root, La maldición de Widow’s Bay

Mejor actriz de reparto en una serie de comedia

Kate O’Flynn, La maldición de Widow’s Bay

Mejor guión comedia

Katie Dipold, La maldición de Widow’s Bay

Mejor director drama

Saul Metzestein, Slow Horses

Mejor director comedia

Hiro Murai, La maldición de Widow’s Bay

Mejor guión drama

Vince Gilligan, Pluribus

Mejor reality/competición

The Traitors

Mejor programa talk show

The Late Show with Stephen Colbert

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