
Siguen las polémicas con la AFA y los arbitrajes, pero ahora con fuego amigo. Nicolás Russo, histórico dirigente cercano a Claudio Tapia y presidente de Lanús, explotó contra los arbitrajes tras sentirse perjudicado en la derrota de su club ante Boca en la Bombonera. En declaraciones a radio La Red exigió «un cambio en la conducción de los árbitros» y señaló que Federico Beligoy, a cargo de esa área, «cumplió un ciclo»
Russo habló de la actualidad de su club, en términos institucionales, dando información sobre el mercado de pases y las obras que se llevan a cabo en la sede y el complejo que poseen en la ciudad del sur del conurbano bonaerense. También opinó sobre el formato de los torneos, reconociendo que hay que revisar el calendario.
Sin embargo, la parte más caliente de su charla con López 910, el ciclo conducido por Gustavo López, fue cuando le tocó entrar en el terreno del debate sobre la actuación de Pablo Dóvalo, árbitro del Boca vs Lanús del viernes pasado, y puntualmente de Germán Delfino, a cargo del VAR.
¿ERA ROJA PARA FLORES?
Los jugadores del Granate reclamaban que podía ser para más la patada del jugador de Boca.
Viví el Torneo Clausura 2026 por TNT Sports Premium y disfrutalo también en HBO Max 👉 #Suscribite https://t.co/9RzIJTMF2E#LPFxTNTSports pic.twitter.com/Nanfxmpjj5
— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) August 29, 2026
«Estoy preocupado con lo que está pasando, estoy desencantado con algunas cosas», comenzó diciendo Russo, un dirigente de la vieja escuela, de esos que se hicieron un nombre en la AFA cultivando el silencio, los códigos y el cuidado por las formas. Esta vez tenía ganas de hablar.
«Yo no tengo nada con Delfino pero no le está yendo bien cada vez que le toca dirigir a Lanús. Yo le pedí a Beligoy que no me lo ponga más, y no está más decirlo. Cuando un árbitro está cargado con un equipo, a favor o en contra, lo mejor es hacerle pasar un tiempo y que no dirija», explicó Russo para hablar de Germán Delfino, el árbitro que se encargó del VAR contra Boca.
El enojo de Russo tenía que ver con una acción clave que se dio en el arranque del partido. El juvenil Leonel Flores, de Boca, se lanzó con la pierna extendida sobre el defensor Sasha Marcich, en una clara infracción que podía ser contemplada como expulsión. El árbitro Pablo Dóvalo cobró infracción y le sacó tarjeta amarilla, y Delfino no lo llamó para que al menos la revisara en el monitor del VAR. El partido siguió 11 contra 11, y el equipo del Vasco Arruabarrena terminó ganando 1-0 en la última jugada, lo que generó todavía más bronca en el Sur.
«Flores le va con la plancha a Marcich, era una expulsión clarísima. Dóvalo está lejos, y era una jugada de VAR cien por cien. El propio jugador de Boca pidió disculpas. Cuando leo las explicaciones de Delfino, que dice que fue una jugada gris, que el jugador de Lanús se levantó rápido, que los médicos no entraron… ¿Tienen que tener puntería y romperlo al jugador? Yo lo hablé con el DT, hay que buscar un profesor de teatro para que los jugadores se queden tirados en el piso. Si es de expulsión, es de expulsión…», se quejó Russo.
El presidente de Lanús dijo que su club «está molesto» por lo sucedido ante Boca, y planteó que Delfino «tendría que haber sido parado». En ese sentido, agregó: «No sólo que no lo pararon sino que lo premian, lo mandan a Arabia a dirigir. Esto viene pasando varias veces. Lo manejé siempre en privado pero claramente lo tengo que hacer público. Yo tengo que entrar al vestuario para hablar con los jugadores, que dejaron la vida, y deben pensar que a mí me toman por boludo. Yo vivo a cuatro cuadras de la cancha, camino las calles, y los hinchas me miran diciendo que no hacemos respetar al club».
«Beligoy cumplió un ciclo, son muchos años los que lleva a cargo de la dirección nacional, pero tiene que haber un cambio. Hay cosas que no van más. Hace poco en Copa Argentina, contra Instituto, nos toca Nazareno Arasa, que es un buen árbitro pero venía cargado con nosotros por otro partido… Pedimos jugar después del Mundial, no pudimos. Lo pusieron igual a Arasa, y el arbitraje fue malo, Instituto nos ganó sobre la hora», recordó Russo.
Russo siguió contra Beligoy y las designaciones: «En este torneo, llegó la tercera fecha, jugamos contra Instituto y nos volvió a dirigir Arasa, es innecesario».
Nicolas Russo junto a Claudio Tapia, tras la consagración de Lanús en la Recopa, en febrero de este año. Foto: MAURO PIMENTEL / AFP.El presidente de Lanús dijo que cambió su postura de «pelearla adentro» porque no tiene resultados con Beligoy. Y señaló, en uno de los títulos más fuertes de su entrevista con La Red que «cambió la relación de Lanús con la AFA, no nos vamos de la AFA pero las cosas se van a plantear desde otro lado».
«No es que nos vamos de la AFA pero sí vamos a plantearlas de forma distinta. Si las hablamos donde corresponde y no tenemos respuestas, y bueno… Es una cosa tan evidente. Cuando yo hablo de un desgaste en Beligoy… Yo no voy a defender a Espinoza, pero pararlo porque en el sorteo dijo ‘farmear aura’, con todo lo que pasa, realmente es una joda», insistió Russo, en relación al episodio que involucró al árbitro Fernando Espinoza, en la fecha anterior.
Russo habló sin filtros: «Yo te cuento las de Lanús pero esto les pasa a casi todos los clubes».
«Tenemos los mejores árbitros del mundo, pero hay un desmanejo que está generando esto. Tapia volvió del Mundial con una imagen muy positiva, pero en todas las canchas lo putean. ¿Por qué? Por los árbitros, no es por otra cosa. Esto se lo dije al Chiqui. Si no corregimos esto, estamos confundidos. El hincha se enoja. Y nos pasa a los dirigentes, pero tratamos de sostener relaciones. Pero ya está, yo tengo una vida en el fútbol, desde el año 88. Me queda un año y medio en la presidencia, y la relación con la AFA va a cambiar», agregó Nicola, tal como se lo llama en el ambiente al histórico mandamás del club granate.
Russo junto a Tapia: el presidente de Lanús no se metió con el Chiqui sino con Beligoy. Foto: REUTERS / Rodrigo Valle.«Esto no es culpa de Tapia, esto es culpa de algún manejo mal de los arbitrajes, y hay que corregirlo, tomar decisiones», disparó Russo.
El dirigente también tuvo que responder sobre una vieja frase suya en la que chicaneó a River diciendo «a llorar a la iglesia», cuando en Núñez se quejaron por un penal no cobrado tras la serie en la que el Granate los eliminó de la Libertadores 2017 remontando un resultado adverso. «Eso fue otra cosa, hicimos cuatro goles en 30 minutos, y después tenés que escuchar que se quejen del arbitraje…», afirmó, dando por cerrado el tema.








