

Este miércoles por la mañana, el mundo Boca recibió una pésima noticia: Tomás Aranda, una de las grandes revelaciones de la temporada para el Xeneize y dueño de la camiseta número 10 en el equipo del Vasco Arruabarrena, tuvo que abandonar la práctica en forma anticipada luego de sufrir una lesión de gravedad.
Según se informó desde el predio de Boca en Ezeiza, al joven de 19 años «se le trabó el pie» en el pasto mientras hacía la entrada en calor, en una acción desafortunada que derivó en una «rotura de peroné», según trascendió, a la espera de un parte médico oficial.
El mal movimiento de Tomás se dio mientras cumplía con un ejercicio de rondó, o «loco»: cayó al piso, pidió la asistencia de los médicos y se retiró entre lágrimas.
Los estudios dejarán mayor certeza sobre el diagnóstico pero en Boca dan por hecho que Aranda tendrá que pasar por el quirófano y deberá afrontar una recuperación que le tomará unos cuantos meses, al menos cuatro, por lo que su temporada está casi terminada.
La baja de Aranda es un golpe duro para Boca, que este viernes recibe a Lanús en la Bombonera obligado a sumar puntos en su lucha por la claisificación en el Torneo Clausura. Además, se le vienen duelos bravos por Copa Argentina ante Vélez y un cruce brasileño en los cuartos de final de la Copa Sudamericana contra San Pablo. El DT deberá determinar cómo reemplazar una pieza clave, y no se descarta que pueda llegar a buscar algún refuerzo.
Pero el principal damnificado es Aranda, un chico con un futuro enorme que tendrá que reponerse tanto física como mentalmente, porque estaba transitando un momento espectacular en su carrera.
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— Boca Juniors (@BocaJrsOficial) August 25, 2026
Vale recordar que el pibe de Ciudadela, producto de las inferiores del club, antes del Mundial 2026 fue convocado por Lionel Scaloni para entrenar con la Scaloneta en Estados Unidos, y era considerado por el cuerpo técnico albiceleste para formar parte del nuevo ciclo de la Selección Argentina.
El pibe que se adueñó de la 10 de Boca hasta hace unos meses no estaba contemplado para ser parte del primer equipo del Xeneize, pero aprovechó las chances que le dio Claudio Úbeda y rápidamente se ganó su lugar. El primer partido en que la rompió fue contra Lanús, a principos de marzo, y su mamá lo vivió desde la tribuna. Su testimonio, emocionante, es el de una madre orgullosa que hoy ya debe estar acompañando y conteniendo a ese niño grande.
«SOY LA MAMÁ MÁS FELIZ DEL MUNDO»
La madre de Tomás Aranda y unas sentidas palabras para su hijo, luego de ser la figura de Boca vs. Lanús
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— SportsCenter (@SC_ESPN) March 5, 2026
Tomás Aranda es una de las grandes apariciones de Boca en 2026. Tiene 19 años, nació en Ciudadela y se formó desde muy chico en las Inferiores del club, donde fue construyendo el perfil de enganche que finalmente lo llevó a Primera. Debutó a comienzos de este año y, en pocos meses, dejó de ser una promesa para convertirse en una pieza importante del equipo. Su talento, su capacidad para jugar entre líneas y una personalidad que sorprendió desde sus primeros partidos hicieron que rápidamente se ganara un lugar entre los preferidos de los hinchas.
El salto no fue solamente futbolístico. Después de la salida de Edinson Cavani, Boca decidió entregarle la camiseta número 10, un dorsal cargado de historia por haber sido utilizado, entre otros, por Diego Maradona, Juan Román Riquelme y Carlos Tevez. Así, aquella posibilidad que en junio aparecía como una hipótesis terminó convirtiéndose en una realidad: Aranda pasó a ser el dueño de una de las camisetas más emblemáticas del fútbol argentino.
Su crecimiento también trascendió las fronteras de Boca. En junio recibió su primera convocatoria a la Selección Argentina y sumó sus primeros minutos con el equipo de Lionel Scaloni. Leandro Paredes, uno de los referentes del plantel xeneize, lo señaló como uno de los juveniles que más le llamaban la atención por su calidad y su manera de entender el juego.
Ahora, cuando atravesaba el mejor momento de su corta carrera y ya cargaba con el peso de la 10, recibió un duro golpe: sufrió una fractura de peroné durante un entrenamiento de Boca y deberá ser operado. La lesión lo obligará a frenar justo cuando parecía haberse convertido en una de las caras del nuevo Boca.






