Sin Dibu Martínez, Aston Villa sufre. Después de ser campeón de la Europa League la temporada pasada con el arquero marplatense en el arco, el post Mundial 2026 volvió a traer el pedido de buscar nuevos desafíos. Pero esa transferencia todavía no se concretó y el DT Unai Emery tampoco lo utilizó. Y este domingo, en el estreno en la Premier League, el conjunto de Birmingham -con Marcos Bizot en el arco- sufrió cuatro goles en 30 minutos en su visita al Brighton, una pesadilla que incluyó la expulsión de Joao Gomes y tuvo a sus hinchas abandonando las tribunas en señal de disconformismo antes de terminar el primer tiempo.

Varios fueron los señalados en el choque de la primera jornada de la Premier en Brighton, entre ellos el español Pau Torres, que tuvo un error grosero, a los ocho minutos, que derivó en el primer gol local.

El central recibió la pelota en una zona sin peligro y lo envió a su arquero, pero cayó en los pies de Georginio Rutter, que de media vuelta, al arco vacío, remató. La pelota dio en un palo y después en el sueco Victor Lindelof, que lo llevó al 0-1.

El Aston Villa, que llegó a la competencia lastrado por tres derrotas seguidas, entre ellas la pérdida de la Supercopa de Europa contra el PSG, sufrió el segundo en el minuto 18, firmado por el belga Maxim De Cuyper a pase de Rutter.

Los dos siguientes fueron de Jack Hinshelwood. Un doblete en menos de dos minutos. El 3-0 en el 30, de cabeza, a pase de Diego Gomez. Y el cuarto, nada más sacar del medio el Villa, cuando el atacante aprovechó una pelota suelta dentro del área para definir ante Marco Bizot.

La imagen de la impotencia fue representada por Joao Gomez, que vio la tarjeta roja cuando en el centro del campo soltó una pierna hacia Rutter, que le arrebató la pelota.

El descanso fue lo mejor para el sonrojo sufrido por el Aston Villa, con cuatro goles en contra en 45 minutos. El partido finalizó en ese momento. La segunda parte sobró. El conjunto de Emeri, vencido, se ocupó de no sufrir más daño y el Brighton, con los deberes hechos, rechazó hacer sangre a su rival.