El single llega además en un momento especialmente activo para Kevin Di Serna. El artista acaba de completar una extensa gira que lo llevó por Australia, Brasil, España y Países Bajos, ampliando su presencia en algunos de los mercados más importantes de la música electrónica.

El recorrido internacional acompaña el crecimiento de una propuesta difícil de encasillar en un único género. Su sonido se mueve entre house, progressive, techno e indie, con especial atención a la profundidad melódica y al componente emocional de sus producciones.

Para Di Serna, además, la música trasciende la funcionalidad de la pista de baile. Desde hace más de una década, la meditación y la espiritualidad forman parte de su proceso creativo y de una búsqueda artística que también encontró expresión en Consciencial, su proyecto audiovisual.

En esta propuesta, música, arte y geometría sagrada se combinan con mensajes vinculados a la conexión humana, trasladando su universo creativo hacia un territorio que supera el formato tradicional del DJ y productor.