Si buscas una serie con la que reírte y desconectar este verano, esa es Muertos S.L.. La comedia de Laura y Alberto Caballero, que acaba de estrenar su cuarta y última temporada en Netflix, tiene capítulos de media hora y un humor ácido que recuerda bastante a The Office. No solo porque el núcleo de la serie es el entorno laboral, sino también por la forma de retratar las relaciones entre compañeros, los problemas dentro de la empresa y las situaciones absurdas que se generan en el día a día.
Ambientada en una funeraria familiar, Muertos S.L. sigue a un grupo de empleados que tienen que lidiar con cambios de poder, problemas laborales, ambiciones personales y, por supuesto, una buena dosis de caos. La serie lleva cuatro temporadas jugando con ese escenario poco habitual para una comedia y acaba de llegar a su final, así que es también el momento perfecto para ponerse al día si todavía no la has visto.
Una funeraria como escenario
Muertos S.L. transcurre en la Funeraria Torregrosa, una empresa familiar en la que, tras el fallecimiento de su fundador, se abre una disputa por el control del negocio. A partir de ahí, la serie sigue las relaciones entre los trabajadores de la funeraria y los distintos intereses que entran en juego dentro de la empresa. El punto de partida sirve para llevar al terreno de la comedia situaciones bastante reconocibles en cualquier entorno laboral: las luchas de poder, los ascensos, los enfrentamientos entre compañeros o las decisiones de un jefe que no siempre son fáciles de entender.
Carlos Arces en Muertos S.L
Netflix
La serie mantiene ese tono de humor ácido que ya estaba presente desde sus primeros episodios y que es una de las razones por las que resulta fácil relacionarla con The Office. No tanto por la forma de contar la historia, sino por la importancia que tienen los personajes y sus relaciones dentro de la empresa. Aquí, además, todo ocurre en una funeraria, lo que permite jugar con situaciones bastante más incómodas y llevar algunos de esos conflictos hasta el absurdo.
Un reparto que sostiene la serie
Una parte importante del éxito de Muertos S.L. está en su reparto. Carlos Areces, Diego Martín, Adriana Torrebejano, Salva Reina, Amaia Salamanca, Aitziber Garmendia y Ascen López forman parte de una plantilla de personajes que ha ido creciendo a lo largo de las cuatro temporadas.
Carlos Areces interpreta a Dámaso Torregrosa, hijo del fundador y uno de los principales aspirantes a quedarse con el control de la funeraria. Diego Martín es Chemi, un empleado con una posición muy diferente dentro de la empresa y que acaba teniendo un papel cada vez más importante en todo lo que ocurre. La relación entre ambos concentra buena parte de las tramas de la serie y también algunos de sus mejores momentos.
Los diálogos tienen mucho peso en esa dinámica. Las discusiones entre compañeros, las conversaciones en la oficina y las distintas formas de enfrentarse a los problemas de la funeraria son las que terminan dando ritmo a los episodios. Es una comedia muy apoyada en sus actores y en la personalidad de cada personaje, más que en grandes giros de guion.
Muertos S.L.
Netflix
Entre ellos estaba Ascen López, que interpretaba a Nieves Torralba desde la primera temporada. La actriz falleció el pasado mes de julio, a los 69 años, por lo que esta cuarta temporada ha llegado a Netflix poco después de su muerte. Su presencia forma parte también de la historia de una serie que dice adiós después de cuatro temporadas.
Con la cuarta temporada, Laura y Alberto Caballero cierran la historia de la Funeraria Torregrosa. Son seis nuevos episodios que retoman los conflictos por el control de la empresa y vuelven a reunir a unos personajes que llevan cuatro años enfrentándose por dinero, trabajo y poder. La decisión de terminar la serie llega después de cuatro temporadas y permite verla ahora completa, sin tener que esperar nuevas entregas. Las tres primeras temporadas están disponibles en Netflix junto a esta cuarta y última, estrenada el pasado 7 de agosto.
No pretende ocupar el lugar de The Office, pero sí puede ser una buena opción para quienes disfrutan de las comedias ambientadas en el trabajo y, sobre todo, de esas series en las que el reparto acaba teniendo tanto peso como la propia trama. Muertos S.L. se despide ahora con cuatro temporadas que han convertido una funeraria en una oficina bastante reconocible, aunque probablemente sea la única en la que los problemas con el jefe incluyen también ataúdes y funerales.












