No sé tú, pero el lino es el tejido que más uso en verano. Me parece la opción más elegante para sobrevivir a las altas temperaturas sin renunciar a vestir bien. Cada temporada vuelvo a llenar el armario de vestidos, camisas, faldas o pantalones confeccionados con este material porque resultan frescas, favorecedoras y fáciles de combinar. El problema es que se arrugan con solo mirarlas.
Durante años nos han repetido que éstas forman parte de su encanto y que precisamente ahí reside su belleza. Y sí, es cierto que tiene una caída especial y que nunca quedará tan impecable como un algodón estructurado. Pero, seamos sinceras, una cosa es aceptar que tenga un aspecto más natural y otra muy distinta salir de casa con la camisa completamente arrugada después de sentarte cinco minutos. Yo misma me había resignado a pensar que era el precio que había que pagar por llevarlo en verano.
Hasta que una amiga diseñadora me contó un truco que, desde entonces, siempre llevo conmigo. ¿La solución? Agua de plancha. Sí, exactamente esa que venden en supermercados o droguerías y que normalmente utilizamos para planchar la ropa en casa. Ella me recomendó pasar una pequeña cantidad a un pulverizador de viaje y llevarlo en el bolso. Cuando aparece una arruga, basta con pulverizar ligeramente la zona, esperar unos segundos y alisar la tela suavemente con la mano. El agua humedece las fibras, estas recuperan su forma y la prenda vuelve a verse muchísimo más lisa. Desde que lo probé, no he vuelto a salir de casa sin él (y te prometo que funciona mucho mejor de lo que imaginas).
Seis prendas de lino que no me ha dado miedo comprar
Top bordado de Maksu, 140 euros.
Top bordado de Maksu, 140 euros. Es una prenda que funciona igual de bien con unos vaqueros blancos que con una falda larga o un pantalón fluido. Además, los tirantes finos y el escote recto ayudan a crear un efecto muy limpio y elegante que no pasa de moda.
Pantalón de lino de Ecoalf, 77,94 euros.
Pantalón de lino de Ecoalf, 77,94 euros. Es una de esas prendas que solucionan cualquier combinación porque queda bien con un top, con una camiseta de manga corta o con una camisa. Además, el lino aporta una caída mucho más bonita que otros tejidos y hace que incluso el look más sencillo resulte elegante.
Vestido corto de lino azul de Zara, 29,95 euros.
Vestido corto de lino azul de Zara, 29,95 euros. Es la compra más inteligente del verano. Es muy favorecedor porque marca ligeramente la cintura y mantiene una silueta limpia. Lo podrás llevar con chanclas, mocasines, bailarinas o incluso con sandalias de tiras finas si buscas un toque más especial.
Vestido blanco de lino de Sandro, 241,50 euros.
Vestido blanco de lino de Sandro, 241,50 euros. Es ese básico que nunca pasa de moda, además de ser uno de los más versátiles del armario estival. Es elegante, sencillo y perfecto para llevarlo tanto con sandalias, como con bailarinas. Y lo mejor es que ya no tendrás que preocuparte por las arrugas.
Top negro cruzado de Bria, 27,99 euros.
Top negro cruzado de Bria, 27,99 euros. El lino en color negro me parece una de las apuestas más elegantes que estiliza y favorece a cualquier edad, sobre todo, en looks de noche. Es fresquito, favorece a todo tipo de cuerpos y es fresco. Poco más se le puede pedir.
Falda larga marrón de lino de Benetton, 76,30 euros.
Falda larga marrón de lino de Benetton, 76,30 euros. Lo que más me gusta es que es muy fácil de combinar con camisetas blancas, tops de punto (si refresca) o blusas románticas. La podrás llevar a la oficina, al trabajo, o incluso para una tarde con amigas.












