Hay libros que arrasan en cuanto llegan a las librerías y otros que sorprenden con el paso del tiempo. Las gratitudes, de Delphine de Vigan, pertenece al segundo grupo. Aunque se publicó en 2019, la novela vive ahora una segunda vida gracias a las redes sociales y al boca a boca, que la han convertido en uno de los títulos virales de los últimos meses.
Los vídeos se acumulan en redes sociales, las librerías vuelven a colocarla entre sus recomendaciones y cada vez son más los lectores que se han enamorado de este libro años después de su publicación. Pero ¿cómo se explica que una novela publicada hace seis años se haya convertido ahora en un fenómeno?
Un fénomeno viral
Aunque la viralidad sea reciente, el recorrido de Las gratitudes empezó mucho antes. Desde su publicación, libreros y lectores lo han ido recomendando hasta que las redes sociales terminaron de amplificar el fenómeno. «Las gratitudes ha sido un título muy querido y recomendado desde su publicación. El boom, sin embargo, llegó más tarde, con fuerza renovada a través de diversos canales», explica Silvia Sesé, directora editorial de Anagrama.
Uno de esos impulsos llegó con su aparición en la serie Los años nuevos, de Rodrigo Sorogoyen. Pero el gran empujón vino después, cuando empezaron a aparecer nuevos perfiles literarios en redes sociales.
«Creemos que desde 2025 han entrado en juego influencers que, a diferencia de los que se dirigían al público young adult, se presentan como perfiles más literarios. Se acogen a los formatos típicos de redes sociales, pero con contenido más exigente y de mayor profundidad. Ahí entra Delphine de Vigan, que empezó a generar ruido en BookTok y Bookstagram«, señala Sesé.
Es un cambio interesante. Si hace unos años las recomendaciones en redes estaban muy centradas en la fantasía, el romance o la literatura juvenil, ahora cada vez hay más creadores de contenido que hablan de narrativa contemporánea, ensayo o clásicos recientes. Y Las gratitudes ha encontrado ahí el lugar perfecto.
Eso sí, aunque hoy parezca un fenómeno de TikTok, Las gratitudes demuestra que las redes sociales no lo explican todo. Antes de viralizarse ya llevaba años encontrando lectores gracias a libreros, clubes de lectura y recomendaciones personales. Las plataformas simplemente amplificaron ese movimiento. «El libro siguió haciendo su camino de boca a oreja en librerías y, con el empujón de las redes sociales, elevó su presencia en tiendas y en recomendaciones hasta generar este fenómeno increíble de bola de nieve«, concluye Silvia Sesé.
¿Por qué gusta tanto Las gratitudes?
La novela cuenta la historia de Michka, una mujer mayor que empieza a perder el lenguaje y que, antes de que las palabras desaparezcan del todo, siente la necesidad de encontrar a las personas que marcaron su vida para darles las gracias. A partir de esa premisa, Delphine de Vigan construye una historia sobre la memoria, el paso del tiempo y los vínculos.
No hace falta haber vivido una situación parecida para conectar con ella. Al final, todos tenemos a alguien a quien nos gustaría agradecer algo, o conversaciones pendientes. Para Silvia Sesé, ahí reside parte de su éxito: «Las gratitudes es un libro transversal, que gusta a distintos lectores y lectoras. Las conversaciones en redes muestran un amor total por el libro«.
También influye la forma en la que está escrito. Es un libro breve, con un lenguaje sencillo y muy cuidado, que se lee prácticamente de una sentada. Sin grandes artificios, consigue emocionar hablando de algo tan cotidiano como la importancia de dar las gracias. «Es un libro que no renuncia a una exigencia literaria, pero que al mismo tiempo se lee con una facilidad casi inmediata, gracias a un lenguaje limpio, directo y muy subrayable«, explica la directora editorial de Anagrama.
Y añade una reflexión que ayuda a entender por qué conecta especialmente con los lectores actuales: «Hay una apelación a la ternura y a la fragilidad frente al ruido, la aceleración e incluso la crueldad que imponen las redes y nuestra forma sincopada actual de leer. Quizá por eso aparece tantas veces asociado a la idea de salir de un bloqueo lector, porque devuelve algo esencial y muy hermoso al acto de leer«.
Cinco razones por las que hay que leer Las gratitudes
Si todavía no has leído Las gratitudes, probablemente te preguntes qué tiene este libro para que tantos lectores lo recomienden años después de su publicación. Más allá del fenómeno en redes, hay varias razones que explican por qué sigue conquistando a quien lo descubre.
Habla de algo que nos toca a todos. La novela parte de una pregunta muy sencilla: ¿qué pasa cuando ya no podemos dar las gracias a las personas que marcaron nuestra vida? A partir de ahí reflexiona sobre el paso del tiempo, la memoria, los afectos y esas conversaciones que vamos posponiendo sin darnos cuenta.
Es un libro corto que marca. Con poco más de 150 páginas, Delphine de Vigan consigue construir una historia que emociona sin necesidad de grandes giros ni escenas dramáticas. Es una lectura rápida, pero de las que siguen dando vueltas en la cabeza cuando la terminas.
Tiene una escritura muy accesible. No hace falta ser un gran lector para disfrutarla. Su lenguaje es limpio, directo y muy visual, algo que también explica que tantas personas compartan fragmentos del libro en redes sociales.
Es perfecta para salir de un bloqueo lector. No es casualidad que esta sea una de las recomendaciones que más se repiten en BookTok y Bookstagram. Precisamente por su ritmo y por la forma en que conecta con el lector desde las primeras páginas, muchos la consideran el libro ideal para volver a coger el hábito de leer.
Recuerda la importancia de las pequeñas cosas. En un momento en el que todo parece ir muy deprisa, Las gratitudes pone el foco en algo tan cotidiano como dar las gracias, cuidar los vínculos o encontrar tiempo para decir lo que sentimos.












