El nuevo campeón de la Liga Argentina es Lanús, que la próxima temporada volverá a ser parte de la Liga Nacional tras 10 años de ausencia. En un Antonio Rotili repleto, el Granate trabajó un partido que recién pudo controlar el en el último cuarto, pero que desde el comienzo lo tuvo como protagonista.

La alegría del club del Sur no llegó de la mano del fútbol, que se quedó afuera de competencia del Torneo Apertura en el primer partido del mata-mata, terminó afuera de la Copa Libertadores y la semana pasada de la Copa Argentina. El ascenso del básquetbol fue lo mejor que tuvo el hincha en este semestre.

Anglese es un viejo conocido del club, que regresó como cabeza de un cuerpo técnico que en un solo torneo logró el objetivo que se vio frustrado en las últimas campañas. Conservó del plantel heredado tres jugadores también con arraigo como Lucio Rinaudi, Joaquín Noblega y Martin Franchino, que fueron piezas claves del campeón junto a cuatro nuevos: los estadounidenses Mickey Henry, Roquez Johnson, Robert Whitfield y Junior Merchant MVP de la final.

El equipo terminó de ensamblarse con el trabajo de los más chicos, Tiziano Prome, Jorge Giménez y Alejo Sacchi, que aprovecharon los minutos que tuvieron en cancha y ya tienen un ascenso entre sus logros.

En la etapa regular, Lanús terminó en la tercera colocación de la conferencia Sur con un desempeño regular, pero sin lograr un funcionamiento que lo convirtiera en un candidato cantado. Sin embargo, en los playoffs arrasó. Sacó del camino a Quilmes de Mar del Plata (3-0), a Villa San Martín (3-0), a Gimnasia y Esgrima La Plata (3-1) y el 3-1 de la final ante el SIC cordobés.

“Se lo dedicamos a los hinchas de Banfield”, resumió para la tribuna Anglese, que volvió a ascender a un equipo a la máxima categoría del básquet nacional: el anterior fue tres años atrás con Zárate, equipo que mantuvo dos temporadas en la elite