

Lionel Messi se fue del Barcelona y el mundo del fútbol aún no sale de su asombro. Es inminente la salida del crack argentino de la ciudad rumbo a París, tanto, que el 10 de la Selección quiso compartir una última cena con algunos de sus compañeros, afectos más cercanos y con algunos youtubers e influencers que despiertan su admiración y que en el último tiempo han sido de los pocos que pudieron romper el cerco que pone Leo a todo tipo de prensa o encuentro mediático.
Fue en la noche del sábado que en la casa de Leo de Casteldefels Messi y su familia recibieron a un grupo de personalidades increíbles. ¿Qué tanto? Anote. La lista VIP puede arrancar con Shakira y Gerard Piqué, con quien Leo compartió prácticamente toda su historia desde las inferiores del Barsa, a excepción de los años en los que el defensor pasó por el Manchester United y Zaragoza, entre los años 2004 y el 2008. Pero también estuvieron el popular Ibai Llanos, el streamer Coscu, históricos compañeros de Messi como Jordi Alba, Sergio Busquets y el mismísimo Kun Agüero que vio frustrada la posibilidad de jugar con su amigo de toda la vida.
Fue el propio Ibai Llanos quien contó el ingreso al impenetrable «Mundo Leo» en sus canales y lo hizo con la elocuencia y el carisma que lo caracteriza. ¿Cuándo se dio cuenta que estaba en casa de Messi? Así lo cuenta. «¿Esto es una puta broma? ¡Estamos en la casa de Messi! Bajo dos escaleras: Messi, Jordi Alba y Busquets. Yo dije, ‘un segundo, me está dando un infarto. ¡Qué!’. De repente, miro a mi derecha y veo a Messi, descalzo, con una camiseta de Batman y los pantalones de los Chicago Bulls. Digo, ‘espera, espera, espera, un segundo, ¡qué acaba de pasar! Vamos a ordenar: yo estaba en casa, había quedado para cenar en un restaurante y estoy en casa de Messi. Qué ha ocurrido. El Kun se empieza a partir la polla y yo digo, ‘yo necesito ir al baño’, porque me acabo de dar cuenta que estoy en casa de Messi, cuando he visto a Messi«.
Ibai cierra el relato contando que, hasta que vio a Messi él lo que había visto fue un jardín gigante, en una casa gigante y a una señora que le había dicho «que los disfrute». Después vio que esa mansión era del mejor jugador del mundo que lo había invitado a compartir su última noche con afecto y amigos en Barcelona.








