
El retiro de Lionel Messi reactivó la propuesta de retirar la camiseta número 10 de la Selección Argentina. En 2002, la AFA intentó lo mismo con Diego Maradona y obtuvo una autorización inicial de la FIFA, que luego fue revertida.
El retiro de Lionel Messi de la Selección Argentina volvió a poner sobre la mesa una propuesta: retirar la camiseta número 10 en homenaje al capitán. La idea no es nueva. En 2002, la AFA de Julio Grondona intentó hacer lo mismo con Diego Maradona y consiguió el visto bueno inicial para que Argentina disputara el Mundial de Corea-Japón sin utilizar la histórica 10. Sin embargo, a pocos días del comienzo del torneo, la FIFA dio marcha atrás y obligó a mantener la numeración tradicional.
El 25 de septiembre de 2001, el Comité Ejecutivo de la AFA, bajo la conducción de Grondona, decidió retirar la camiseta número 10 de la Selección Argentina como tributo a Diego Maradona. La iniciativa generó orgullo en el propio Maradona y abrió un debate entre futbolistas que habían utilizado ese dorsal.
Maradona expresó: “Que yo sea el dueño de la camiseta significa muchísimo para mí, con todos los grandes que hubo, que hay y que habrá en la Argentina. Que retiren la 10 en mi honor es hermoso, porque la celeste y blanca es lo más grande que hay. Es como la vieja”.
Mario Kempes, campeón del Mundial de 1978, fue uno de los detractores. En una columna publicada en el diario Olé, sostuvo: “Para mí la camiseta no se tendría que retirar, porque no es la camiseta de una persona, sino la del fútbol argentino”.
La AFA comenzó a aplicar la decisión en amistosos y partidos de Eliminatorias. Ariel Ortega fue el último en usar la número 10 en ese camino clasificatorio, el 8 de noviembre, en la victoria 2-0 ante Perú en el Monumental. Seis días después, en el empate 1-1 frente a Uruguay en Montevideo, Ortega usó la camiseta número 23.
Con Argentina clasificada al Mundial de Corea-Japón 2002, Grondona propuso que la Selección viajara sin la 10, reemplazándola por la número 24. La iniciativa recibió inicialmente el visto bueno del Comité Organizador del Mundial. Joseph Blatter, entonces presidente de la FIFA, había dado señales favorables. La FIFA calificó el gesto hacia Maradona como “una excepción única”.
El plan establecía que Roberto Bonano, tercer arquero del equipo dirigido por Marcelo Bielsa, llevaría la camiseta número 24. Sin embargo, el 26 de mayo, cinco días antes del inicio del Mundial, el Comité Ejecutivo de la FIFA se reunió en Seúl y decidió no ratificar la autorización. El organismo consideró que modificar la numeración a pocos días del torneo no era conveniente. Ortega usó la 10 en la Copa asiática.
Blatter defendió la decisión y recordó que existía un reglamento. Argumentó: “Hubo un 6 como Beckenbauer, un 7 como Gento, un 9 como Di Stefano”. Además, hizo un comentario sobre Bonano: “Puede ser muy divertido que el número 10 de la Selección Argentina pueda utilizar sus manos para agarrar el balón”.
Según una reconstrucción publicada por el diario español El Mundo, representantes de Camerún, entre ellos Issa Hayatou, se habrían opuesto a la excepción. Hayatou era entonces rival de Blatter en la carrera por la presidencia de la FIFA. Permitir que Argentina retirara la 10 podría abrir la puerta a reclamos similares de otras selecciones y generar un costo político para Blatter.
Grondona, tras la decisión de la FIFA, aseguró que el tema quedaba “en suspenso” y anticipó que volvería a discutirse. Planteó que para el siguiente Mundial la numeración podría ampliarse y que Argentina mantendría su decisión de descartar la 10 en homenaje a Maradona. Esa promesa no se concretó en una Copa del Mundo.
Más de dos décadas después, la discusión vuelve a aparecer alrededor de Lionel Messi. La posibilidad de retirar la número 10 de la Selección vuelve a despertar el debate sobre si un dorsal histórico debe permanecer en la cancha o convertirse en un símbolo reservado para una leyenda. La AFA ya intentó retirar la camiseta más emblemática del fútbol argentino por Maradona, obtuvo una autorización inicial y estuvo a punto de llevar el homenaje al Mundial. La FIFA, finalmente, dijo que no.








