El escenario de representatividad y consenso político de los mandatarios provinciales del Nordeste Argentino (NEA) exhibió comportamientos dispares en el arranque del segundo semestre. De acuerdo con el último ranking federal de gobernadores confeccionado por la consultora CB Global Data para el mes de junio de 2026, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, logró consolidar su posicionamiento dentro del lote de los diez dirigentes con mejor consideración del país al retener el puesto 9.

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Como contrapartida, su par de Chaco, Leandro Zdero, continúa sumergido en la zona baja de la tabla con un elevado índice de reprobación social.

El estudio estadístico de alcance nacional se estructuró sobre un relevamiento técnico ejecutado entre el 1 y el 4 de junio, procesando un total de 24.620 encuestas efectivas (con un promedio de entre 900 y 1.193 casos analizados por cada distrito subnacional) y un margen de error muestral estimado de +/- 2,9% a 3,3%.

Estabilidad correntina con un leve llamado de atención

Al desglosar la performance del jefe de Estado correntino, los guarismos de la consultora ratifican que Juan Pablo Valdés conserva una imagen positiva del 51%, un núcleo de acompañamiento que se compone por un 31,1% que califica su gestión como «muy buena» y un 19,9% que la considera «buena».

No obstante esta estabilidad en el noveno peldaño, el informe técnico encendió una luz amarilla en los despachos de la Casa de Gobierno local: la imagen negativa de Valdés experimentó un leve incremento, trepando al 43,4% (24,7% de consideración «mala» y 18,7% «muy mala») frente al 42,8% que había registrado durante la medición del pasado mes de mayo.

El porcentaje restante se distribuye entre los ciudadanos que optaron por la opción «no sabe / no contesta».

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Zdero no logra perforar el piso de rechazo en Chaco

Cruzando el puente general Belgrano, la realidad estadística del oficialismo chaqueño muestra un panorama de sostenida complejidad. El gobernador Leandro Zdero continúa arrastrando un alto nivel de desaprobación civil al marcar un 50,6% de imagen negativa (repartida en un 25,1% «muy mala» y un 25,5% «mala»).

A pesar de este severo indicador de desgaste político, el mandatario de la vecina orilla logró escalar un casillero por cuestiones de arrastre técnico, ubicándose en el puesto número 20 del escalafón general. Su imagen positiva se plantó en un 45,8% (18,8% «muy buena» y 27% «buena»).

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El mapa del poder federal: los extremos del ranking

El monitor de opinión pública de CB Global Data expuso además las variaciones de liderazgo en los extremos de la tabla de gobernadores:

  • El podio de los mejores: el ranking general de junio está encabezado por el salteño Gustavo Sáenz, quien ostenta el primer lugar con un 54,6% de imagen positiva. Lo escoltan de cerca Rolando Figueroa (Neuquén) con el 54,4% y Osvaldo Jaldo (Tucumán) en la tercera ubicación con el 54,0% de aprobación.

  • El pelotón del fondo: en el reverso de la consideración popular, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quedó sepultado en el último puesto de la tabla (escalón 24) con apenas un 42,0% de imagen positiva. Inmediatamente arriba se posicionan el riojano Ricardo Quintela con un 43,2% y el formoseño Gildo Insfrán con el 45,3% de adhesión.

Finalmente, el análisis de las oscilaciones mensuales determinó que el mayor salto de crecimiento lo dio el rionegrino Alberto Weretilneck, cuya imagen positiva escaló +3,7 puntos porcentuales respecto de la medición previa.

En la vereda opuesta, la caída más abrupta del mes en los niveles de confianza institucional le correspondió al gobernador de San Luis, Claudio Poggi, quien sufrió una contracción neta de -2,2 puntos en su nivel de aprobación soberana.