Quién nos iba a decir a nosotras, que teníamos tan arraigados los churros domingueros entre las costumbres que más nos gustaban en fin de semana, que no perdonamos el arroz o el cordero asado de nuestra suegra o que, simplemente, hemos hecho del vermú la mejor excusa para ver nuestras amigas que íbamos a amar tanto el brunch. Pero es que es difícil resistirse a sus encantos culinarios, y más ahora que se puede convertir en el mejor plan para los domingos este verano.
Será por sus buffets infinitos, sus huevos benedictine y sus tostadas de aguacate o por sus deliciosos postres, esta fusión entre el desayuno y el almuerzo, lo dulce y lo salado, ha ido ganado adeptos hasta convertirse en la cita imprescindible en cualquier agenda del fin de semana.
Y por eso te traemos seis sitios perfectos para disfrutar de los mejores brunch: buena cocina en un ambiente relajado y los espacios más sofisticados. Porque así se afronta la semana que tendremos por delante de otra manera.
El Jardín de Orfila, el lugar perfecto para disfrutar del brunch del domingo en el centro de Madrid.
Manolo Yllera/DR
Orfila. Calle Orfila, 6.
En este céntrico hotel situado a unos metros del Paseo de la Castellana y la Plaza de Colón, el brunch también corre a cargo de Mario Sandoval, chef ejecutivo del hotel, y se disfruta en su precioso patio interior, El Jardín de Orfila. La propuesta gastronómica que celebra la esencia de nuestra cocina se puede disfrutar los domingos de 13:00 a 15:30h (en agosto el hotel permanecerá cerrado).
Con un precio de 75 euros para los adultos y 29 euros para niños menores de 11 años, el brunch del Orfila está compuesto por un buffet, cinco platos principales y una mesa de dulces para poner el broche de oro. La cita puede empezar con propuestas como el jamón y los cortes ibéricos, una selección de quesos, platos como la pasta a la Amatriciana o focaccia de mortadela trufada y mozzarella.
Entre los principales, y para elegir, encontramos un steak tartar de cebón gallego o tartar de atún y aguacate, una lubina al pil pil de ají amarillo, hamburguesa con salsa brava o brioche de rabo de toro. Y para acompañar todas estas delicias, zumos variados, una copa de Moët & Chandon, cafés e infusiones.
El brunch del Coolrooms Palacio de Atocha., un hotel situado muy cerca de la estación de la que toma el nombre y de la Plaza Mayor.
DR
CoolRooms Palacio de Atocha. Calle de Atocha, 34.
Producto de temporada, platos frescos y el placer de disfrutar del ritmo pausado del fin de semana son las claves del brunch del CoolRooms Palacio de Atocha, uno de los espacios más apetecibles del barrio de las Letras de Madrid. Disponible los sábados, domingos y festivos de 12:30h. a 14h., por 35 euros por persona se puede disfrutar de un pequeño buffet, tres platos principales, un postre y una bebida por persona.
Café, zumo de naranja, smoothies, bollería y tostadas son el punto de partida de esta cita gastronómica en la que el comensal puede escoger, posteriormente, entre huevos benedictine, tosta de aguacate y salmón o tacos de cochinita pibil con cebolla encurtida. Y de postre, tarta de queso, tostada francesa o yogur con frutos rojos.
El bubba shrimp roll del brunch de Caradura, disponible de miércoles a domingo.
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Caradura. Calle Hartzenbusch, 9.
Cocina clásica, ritmo contemporáneo y una estética muy cuidada se unen en una de las últimas propuestas gastronómicas en sumarse a la oferta culinaria de la capital. Este restaurante del barrio de Chamberí lo hace reinterpretando clásicos desde la técnica y el detalle y ofreciendo dos cartas diferentes a lo largo del día. Y la de por la mañana se construye en torno a elaboraciones propias del brunch.
Pancakes, huevos revueltos, tostada de aguacate o con mascarpone batido y caramelo salado, yogur natural con granola o patatas crocantes o fritas y con parmesano, el arranque esconde la esencia de esta fusión de desayuno y almuerzo que apetece en cualquier momento.
Zanahorias glaseadas con agave sobre crema de queso y un dúo de humus y baba ganoush completan los clásicos, a los que se suman tres creaciones entre panes: el croque madame, con jamón cocido natural y queso emmental, el bubba shrimp roll, con langostinos crujientes, o el french dispatch con roast beef. Una original y cuidada propuesta disponible de miércoles a domingo, para quienes no quieren esperar al final de la semana para disfrutar de lo bueno.
El brunch del hotel Barceló Imagine, situado cerca de la estación de Chamartín.
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Barceló Imagine. C/ Agustín de Foxá, 32.
En el norte de Madrid también se disfruta del brunch y, en el distrito de Chamartín, el espacio ideal para hacerlo es este hotel en el que por 35 euros (bebidas no incluidas, reservas en la web) es posible comenzar el domingo saboreando la calma previa al reinicio de la rutina. Y lo hace apostando por elaboraciones tan castizas como las porras a imperdibles como la tabla de embutidos y quesos, el croissant de mantequilla o el hummus.
Entre los platos para elegir, hay para todos los gustos: no faltan los huevos benedictinos, podemos decantarnos por la clásica tortilla de patatas, decidirnos por la tosta de pan nórdico con aguacate y poché o escoger entre la infalible hamburguesa o el bagel de pularda rustida y huevo poché. La cita se cierra con dulce, con tres clásicos para elegir: las tortitas con nata, la tarta de zanahoria con helado de yogurt y la tarta de queso favorita de Springsteen.
La tarta de chocolate y plátano asado del Brisa Canaria del hotel Hyatt Centric Gran Vía.
DR
Hyatt Centric Gran Vía Madrid. Gran Vía, 31.
El restaurante de este céntrico rooftop se transforma este verano en Brisa Canaria, un guachinche (un establecimiento típico de la isla de Tenerife) contemporáneo inspirado en las Canarias. La esencia orgánica del archipiélago, con su fuerza volcánica, sus texturas naturales y su luz sirven para construir una propuesta gastronómica que apuesta por los sabores típicos a través de una mirada contemporánea y sofisticada.
Disponible los domingos de 12:30 a 15h., con barra ilimitada de cava, en su carta encontramos platos las papas arrugás con mojo picón, la Vieja al horno con papas canarias y brotes frescos, la tabla de quesos canarios o la tosta crujiente de pata asada, berenjena, queso isleño y miel, una combinación que recuerda a la mejor cocina canaria. El broche final no podría ser menos canario, y dulce, con una tarta de chocolate y plátano asado canario. Y si queremos redondear la experiencia, podemos acompañarla con los cócteles Lanzarote Spritz y Tenerife Spritz, para prolongar un viaje inolvidable. Tiene un precio de 48 euros por persona.
El broche dulce del brunch del Brach, el hotel situado en la Gran Vía madrileña.
AFL
Brach. Gran Vía, 20.
Crudités, verduras, embutidos, salmón ahumado, carpaccio, humus y pastel de carne entre los fríos, lasaña, cordero o pasta con trufa entre en el buffet caliente, la propuesta gastronómica de este hotel situado a unos metros de la diosa Cibeles o Sol lo tiene todo para hacer del domingo el día más culinario de la semana. Y todo ello en un espacio tranquilo y lleno de encanto con unas vistas inigualables a la Gran Vía.
Disponible los domingos de 12:30h. a 16h. y con un precio de 77 euros para adultos y 30 para niños, el brunch del Brach se acompaña con zumos recién exprimidos, cafés y tés y se termina con la exquisita pastelería y repostería de autor de este espacio imprescindible para los más golosos. Croissants, palmeras, éclair de chocolate con ganache, tarta de fresas, tiramisú, mousse de chocolate… Si lo tuyo es el dulce, este es tu brunch.












