El Mundial 2026 no es solo una fiesta del fútbol, sino también un escaparate de tecnología como nunca se ha visto en este tipo de competiciones. Detrás de cada pase y de cada carrera habrá inteligencia artificial, sensores y datos en tiempo real que ya forman parte del día a día de las selecciones de élite, informa la revista Nature.

Por primera vez, todos los conjuntos tendrán acceso a una herramienta de IA que analiza cómo se mueven los jugadores y cómo se comporta el plantel tácticamente durante los partidos. Además, cada futbolista contará con un avatar 3D generado a partir de escaneos de su cuerpo. Esos modelos digitales servirán a los árbitros para reconstruir jugadas dudosas y afinar decisiones sobre fueras de juego o posibles faltas y manos dentro del área.

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La tecnología también llega al balón, que incorpora sensores internos capaces de detectar toques y ayudar a esclarecer acciones polémicas, complementando al VAR (herramienta de asistencia arbitral por repetición de vídeo).

En los banquillos, los cuerpos técnicos recibirán estadísticas en vivo sobre desplazamientos, esfuerzos y posicionamiento, datos que antes solo manejaban unos pocos clubes punteros y que ahora la FIFA pone al alcance de todas las selecciones.

Según Franco Impellizzeri, editor jefe de la revista Science and Medicine in Football y científico del deporte en la Universidad Tecnológica de Sídney, casi todas las grandes selecciones cuentan ya con especialistas en ciencia del deporte y análisis de datos, e incluso doctorandos integrados en el trabajo diario del combinado. El reto, advierte, no es tanto recopilar información como saber qué hacer con ella: desde ajustar entrenamientos hasta, en el futuro, desarrollar modelos fiables para prevenir lesiones.