IKEA está de celebración. La tienda de decoración que democratizó el diseño de interiores en millones de hogares cumple 30 años en nuestro país. Y lo hace poniéndose nostálgica y, también, con datos arrolladores. Aseguran que en el 80% de las casas españolas hay un mueble de IKEA y aportan un número más llamativo todavía: el 6% de los bebés nacidos en España fueron concebido en una de sus camas.
Hace unos días, la firma sueca nos soprendía recuperando su catálogo de 1996, el año en el que llegó a la España peninsular. Después, en la Milano Design Week, relanzaron la nueva versión de uno de los grandes fracasos de su historia, el sofá inflable. Y ahora IKEA nos desvela cuáles son sus muebles más icónicos en nuestro país en estas tres últimas (o primeras) décadas.
Tal y como asegura Manuel Delgado, responsable estratégico de Interiorismo de la marca en nuestro país, «en 1996 el estilo que predominaba en España era tradicional, muebles con molduras y maderas oscuras y nuestra propuesta aportó un mobiliario más funcional, sencillo y luminoso, conservando cierto aspecto clásico, pero aportando el toque escandinavo».
Los cinco muebles más icónicos de IKEA en España
Y es que hablar de IKEA es hablar de un estilo escandinavo basado en la sencillez y la simplicidad. De diseño democrático atractivo, funcional, sostenible y con una buena relación calidad-precio. Y, por supuesto, es hablar de piezas tan reconocibles que se han ganado por méritos propios la etiqueta de muebles icónicos.
Estantería Billy (desde 50 euros).
La estantería más vendida del mundo
Si hay un mueble icónico en IKEA, ese sin duda es la estanería Billy. Dicen que se vende una cada cinco segundos. Un éxito que su diseñador, Gillis Lundgren, no vio venir cuando la creó en 1979: «cuando recibí el encargo de diseñar una solución para guardar libros que fuera sencilla, funcional y práctica, no pude imaginar que la librería BILLY acabaría en tantos hogares de todo el mundo. Recuerdo que me sentí muy satisfecho con las baldas regulables y el fondo de las librerías. Ideal para los libros. Además, pudimos transportarlas en paquetes planos, una idea que fui el primero en desarrollar«, asegura.
Sillón DYVLINGE (199 euros)
El sillón antiestrés que cambió de nombre
Gillis Lundgren merece un capítulo propio en la historia de IKEA. Fue el cuarto empleado de la firma sueca y al principio, se dedicaba a ilustrar las portadas de los catálogos y a fotografiar productos mientras Ingvar Kamprad escribía los textos. Pero pronto empezó a diseñar muebles de éxito. Y es que una década antes de crear la estantería Billy creó el sillón giratorio MILA, una pieza que el mismo catalogó como «el sillón antiestrés». Más de cincuenta años después, su creación sigue arrasando, ahora bajo el nombre de DYVLINGE (199 euros).
Mesa LÖVBACKEN («la hoja regresa»), 60 euros.
IKEA
La mesa que cambió la historia de IKEA
Adivinad quién diseñó la mesa LÖVBACKEN (antes, LÖVET): efectivamente, el señor Lundgren. Pero la intrahistoria de esta pieza original de finales de la década de los 50, con un marcado estilo Mid Century Modern que no ha perdido ni un ápice de tendencia va mucho más allá: es el mueble que cambió para siempre la historia de IKEA. Gillis Lundgren no era capaz de meter esta «mesa hoja» en su coche para llevarla a una sesión de fotos, así que se le ocurrió serrar las patas y, después, volver a ensamblarlas al llegar a su destino. Al fundador de IKEA le pareció una solución brillante y así nació la idea de que el cliente se llevara sus propios muebles a casa en cajas planas y fueran ellos mismos quienes los montaran.
Sillón Skålboda (84.99 euros).
La silla de diseño más barata
Que los muebles de IKEA sean accesibles para todo el mundo ha sido una de las premisas de la firma sueca desde sus orígenes. Y el sillón Skålboda, diseñado por Niels Gammelgaard en 1983 con una característica forma cóncava de malla metálica que nos recuerda a la Diamond Chair de Harry Bertoia, ha tenido durante años el honor de ser el más barato del catálogo de la marca. Ahora, ha vuelto a nuestros hogares reeditado como parte de la colección Nytillverkad, con cojines que se adaptan a su silueta para hacerlo todavía más cómodo y ergonómico.
Una lámpara hecha a mano por menos de 10€
La lámpara GULLSUDARE es uno de esos clásicos de IKEA que no tiene diseñador oficial. Pero esto no le resta ni un ápice de historia. Diseñada en 1969, en origen se llamó RISLAMPA y su reconocible diseño se hizo famoso por ser una pieza «artesanal» con un precio bajísimo. Esta lámpara de techo, que alcanza los 70 centímetros de diámetro, está hecha a mano en papel de arroz y cuesta menos de 10 euros. Además, destaca por aportar una iluminación acogedora y suave, perfecta para crear ambientes íntimos y muy cálidos.












