Aloña Fdez. Larrechi

Esta noche, madrugada en España, se celebra en Nueva York uno de los eventos más mediáticos del año, la gala Met. Un acontecimiento destinado a recaudar fondos para el Costume Institute del Museo Metropolitano de la ciudad de los rascacielos, al que asisten las celebrities más cotizadas del mundo. Y para que todo tenga una vinculación con la institución que lo acoge, los invitados deben ceñir su dress code a la temática de la exposición que se inaugura hoy, el Costume Art. La muestra que explora la relación entre la moda y el arte y que aspira a convertir el evento en un desfile de obras de arte vivas.

A pesar de que, mediáticamente, el momento álgido de la noche es la llegada de los invitados a la gala, lo cierto es que esta reunión de famosos en la que Ann Wintour ejerce como anfitriona tiene como momento central de la celebración la cena que compartirán todos los invitados. Y como el resto del festejo, el menú que degustarán ha sido revisado al detalle por la exjefa de redacción de Vogue, quien dará el pistoletazo de salida al banquete cuando tome asiento.

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El menú de la Met gala que elaborará, según ha publicado el New York Times, el Olivier Cheng Catering, no ha trascendido aún, pero sí que sabemos los ingredientes que los asistentes no encontrarán en sus platos.

Las manías de Ann Wintour

La cena de la Met gala estará a la altura de la noche más glamourosa del año y el diseño de las propuestas culinarias mantiene la temática de la noche. Pero el ajo, la cebolla, el cebollino y el perejil no estarán presentes en ninguna de ellas. Las dos primeras, según Wintour, las encargada de vetarlos, dejan mal aliento y pueden hacer que las conversaciones de la sobremesa no sean precisamente agradables.


El perejil, una de las hierbas aromáticas vetadas por la anfitriona de la Met gala, Ann Wintour.


Alex/Unsplash

Los dos últimos, y en los que también se podría incluir el cilantro, aunque no ha trascendido, se deben a una cuestión estética más que olorosa. Y es que las verdes hierbas aromáticas pueden quedarse entre los dientes tras masticarlos y, ¿qué hay más incómodo que decirle a tu compañero de mesa que tiene algo en la boca que está afeando su cuidada sonrisa? Aunque los teléfonos móviles están prohibidos en el evento, y los asistentes no podrán inmortalizar la noche a través de selfies, tampoco sería agradable verse en una foto con un elemento indeseado entre los dientes después de semanas de planificar un look.

Los invitados serán recibidos con una selección de canapés y aperitivos de bocado, fáciles de comer y que no dejen los dedos pringosos o tengan salsas que puedan caer sobre los estudiados estilismos. Y por eso mismo, los chefs tienen vetado servir elaboraciones como la bruschetta, las típicas tostadas italianas con ingredientes encima que pueden ser incómodas a la hora de llevárselas a la boca, o que pueden perder su contenido mientras las comemos y acaben ensuciando la ropa. También están descartados los platos de pasta, porque varios tipos de este alimento típicamente italiano pueden resultar demasiado pringosos.

Elaboraciones que hicieron historia

Situada en la sala que acoge el Templo de Dendur, una de las exposiciones permanentes que acoge la afamada pinacoteca estadounidense, la cena de la Gala MET ha contado con Raúl Ávila para hacerse cargo de la lujosa decoración floral de la estancia y las mesas. Y entre los mejores platos que han podido degustarse en la última década están la carne de wagyu con salsa de pimiento verde de la celebración de 2017, los tomates rellenos de pannacotta de 2019, el crudo de hamachi en caldo cítrico de 2022 o las hamburguesas de pollo al curry de la pasada edición.


La decoración de las mesas de la Met gala es otro de los aspectos de la celebración que Wintour vigila y controla minuciosamente.


Chidy Young/Unsplash

Compuesto por tres pases, el menú de la gala MET también contará con un postre a la altura de la cita, aunque no ha trascendido si Wintour ha vetado algún ingrediente dulce. Son varios los medios que apuntan que el chocolate y el azúcar glas también se encuentran entre los ingredientes vetados, por lo difícil que resulta quitar las manchas de ambos, tan habituales en la repostería.

Con una estudiada organización de las mesas, y distribución de los comensales, el menú también tiene en cuenta las necesidades dietéticas e intolerancias alimentarias de los asistentes, creando propuestas culinarias acorde con la estética y los sabores del menú principal. En definitiva, una experiencia gastronómica diseñada al detalle que este año tendrá en la moda, la anatomía y el cuerpo humano como inspiración principal.

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