Nos colgamos el bolso al hombro como lo más normal del mundo y nos echamos a andar. Puede que vayamos a una cita en la otra punta de la ciudad y que hayamos decidido hacer uso de nuestros pies para cumplir con el noble objetivo de movernos más. O puede que directamente hayamos salido a andar con ánimo deportivo y sin destino, pero aun así llevando media vida a cuestas, rindiendo honores al clásico «por si acaso».
La cuestión es que llevar el bolso colgado de nuestra anatomía como si esta fuera un perchero no es un acto tan inocente como parece. Sobre todo porque tendemos a llenarlo de más, lo que termina por no compensar; o mejor dicho, descompensándonos. Así nos lo corrobora Carla Trujillo, responsable de Moncloa Fisioterapia (C/ Isaac Peral, 14): «En consulta lo vemos cada semana. El bolso llevado al hombro puede estar provocando tu dolor cervical».
En esta clínica madrileña del distrito de Chamberí, nos cuentan, «hay un patrón que se repite con frecuencia. Pacientes que acuden por dolor cervical, sobrecarga en el trapecio o molestias en el hombro sin haber sufrido ninguna lesión concreta». Y el diagnóstico que sigue apunta a esta costumbre de «no sin mi bolso»: «Cuando analizamos sus hábitos diarios, encontramos un denominador común. Que cargan el bolso siempre en el mismo lado, con exceso de peso y durante horas», describe Carla Trujillo.
Carla Trujillo, responsable de la clínica madrileña Moncloa Fisioterapia.
CORTESÍA
Es decir, que «lo que parece un gesto inofensivo acaba generando una sobrecarga mantenida», en sus palabras. La explicación desde la fisioterapia está clara: «Al llevar peso de forma unilateral, el cuerpo compensa elevando el hombro y tensando la musculatura cervical. Esta adaptación mantenida en el tiempo puede derivar en contracturas persistentes, rigidez al girar el cuello, dolor entre los omóplatos, cefaleas tensionales e incluso tendinopatías del manguito rotador».
Cinco claves para llevar bien el bolso
Como insisten desde Moncloa Fisioterapia, que también dispone de gimnasio 24 horas, nutricionista y sección de dermoestética, «el problema no es el bolso. Es la repetición diaria sin equilibrio». Ante esta evidencia, no hay nada como hacer caso a los consejos que nos brindan los especialistas. Estas son cinco claves para evitar que el bolso pase factura:
1. Alternar el hombro con frecuencia para evitar desequilibrios musculares.
2. Reducir el peso: no debería superar el 10% del peso corporal.
3. Elegir formato cruzado (bandolera) para repartir mejor la carga.
4. Ajustar bien la altura de la correa para no elevar el hombro.
5. Consultar ante los primeros signos de rigidez o dolor persistente.
Cuando el dolor se impone, hay que ponerse en manos del fisioterapeuta.
MONCLOA FISIOTERAPIA
No obstante, hay que tener siempre presente que «la prevención empieza por pequeños cambios conscientes». Y que de estos pequeños gestos cotidianos se pueden obtener grandes resultados que repercutan en nuestro bienestar. Con todo, nunca está de más saber qué hacer si hemos sometido a nuestra musculatura a una sobrecarga extra.
Cómo aliviar tensiones musculares
A continuación, los consejos de esta clínica madrileña para descargar tensiones al llegar a casa después de un día acumulándolas en la zona cervical. Se trata de medidas sencillas que ayudan a que la sobrecarga no se perpetúe:
1. Movilizaciones suaves de cuello, sin forzar.
2. Estiramientos de trapecio y musculatura lateral cervical, manteniendo 20–30 segundos.
3. Ejercicios de apertura de pecho para compensar la postura cerrada.
4. Aplicación de calor local si hay sensación de contractura.
El Indiba es uno de los tratamientos para reducir la inflamación profunda.
MONCLOA FISIOTERAPIA
Más allá de estos consejos sencillos pero eficaces, no se debe olvidar que «caminar bien también forma parte del tratamiento», recuerda Carla Trujillo. De hecho, añade, «en consulta también observamos que muchas personas caminan con un hombro más elevado que otro cuando llevan bolso». En este sentido, al andar es importante:
1. Mantener la mirada al frente.
2. Relajar ambos hombros por igual.
3. Activar suavemente el abdomen para estabilizar la columna.
4. Permitir un balanceo natural de los brazos.
Cómo tratar el dolor cervical
Porque, como aseguran, «una marcha equilibrada reduce la tensión cervical y mejora la distribución de cargas». Ahora bien, si el dolor ya se ha instaurado, entonces hay que actuar. Concretamente, «si la sobrecarga se mantiene en el tiempo, el tratamiento debe abordar tanto el tejido afectado como la biomecánica alterada». Aquí ya entra en acción el tratamiento con el propósito de «no solo aliviar el dolor, sino corregir la causa para que no reaparezca». El que ofrecen en Moncloa Fisioterapia, tal y como nos detallan, consiste en una combinación de:
1. Terapia manual avanzada y liberación miofascial.
2. Punción seca para puntos gatillo activos.
3. Radiofrecuencia Indiba para estimular la regeneración tisular y reducir inflamación profunda.
4. Electromagnetoterapia de alta intensidad para actuar en profundidad sobre músculo y articulación.
Resumiendo, el bolso puede seguir siendo tu mejor aliado si sigues estos sabios consejos. Crúzatelo en bandolera, no lo cargues demasiado y mima tu forma de pisar el verde o el asfalto.












