{"id":60566,"date":"2022-12-17T01:00:00","date_gmt":"2022-12-17T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/somoscordobeses.com\/2022\/12\/16\/mundos-intimos-mi-primer-sobrino-nacio-en-otro-pais-como-cree-una-relacion-afectiva-a-la-distancia-con-alguien-tan-chiquito\/"},"modified":"2022-12-17T01:00:00","modified_gmt":"2022-12-17T01:00:00","slug":"mundos-intimos-mi-primer-sobrino-nacio-en-otro-pais-como-cree-una-relacion-afectiva-a-la-distancia-con-alguien-tan-chiquito","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/2022\/12\/17\/mundos-intimos-mi-primer-sobrino-nacio-en-otro-pais-como-cree-una-relacion-afectiva-a-la-distancia-con-alguien-tan-chiquito\/","title":{"rendered":"Mundos \u00edntimos. Mi primer sobrino naci\u00f3 en otro pa\u00eds: c\u00f3mo cre\u00e9 una relaci\u00f3n afectiva a la distancia con alguien tan chiquito."},"content":{"rendered":"<p>Me enter\u00e9 de que ibas a nacer en una videollamada. Iba a ser t\u00edo por primera vez, no es que no esperara serlo nunca, pero son roles nuevos.<\/p>\n<p>Tu mam\u00e1 (mi hermana) se hab\u00eda mudado a Estados Unidos hacia unos a\u00f1os y yo me hab\u00eda quedado en Argentina. Nos visit\u00e1bamos seguidos, pero ese d\u00eda, cuando me cont\u00f3 de tu llegada me di cuenta de que la distancia no ser\u00eda m\u00e1s una an\u00e9cdota o una excusa para viajar sino que empezar\u00eda a ser el obst\u00e1culo para nuestro v\u00ednculo.<\/p>\n<p>Las videollamadas y las fotos por chat me iban a permitir ver c\u00f3mo crec\u00edas, aunque no permitir\u00edan darte esas primeras caricias diferidas a trav\u00e9s de la panza de mam\u00e1. <strong>Tampoco sentir las pataditas, esas que capaz a ella le duelen, pero nosotros festejamos<\/strong> como las primeras charlas que tenemos con vos.<\/p>\n<div data-index=\"1\"> <picture> <span> <svg> <use xlink:href=\"http:\/\/www.clarin.com\/#icon-expand\" xmlns:xlink=\"http:\/\/www.w3.org\/1999\/xlink\" \/> <\/svg> <\/span> <\/picture><figcaption>Lorenzo, el sobrino de Facundo G\u00e1rriz, con sus pap\u00e1s en los Estados Unidos. <\/figcaption><\/div>\n<p>Con el paso de las semanas (no entiendo por qu\u00e9 las embarazas cuentan en semanas), me di cuenta que para construir un v\u00ednculo a la distancia \u00edbamos a tener que hacerlo con una herramienta que a m\u00ed me era familiar: contarte historias. Cuentos del pasado que nos hagan crear un futuro, que fomenten la ilusi\u00f3n de cercan\u00eda que la realidad se empecinaba en impedir. Hacer que vos y yo, ya desde ese momento en que me enter\u00e9 de que llegabas, fu\u00e9ramos familia.<\/p>\n<p>Nada mejor que empezar esa nostalgia del pasado por la casa familiar. La que en nuestro caso quedaba en Soler 29, Chascom\u00fas. Tus abuelos (mis pap\u00e1s) tuvieron primero a tu mam\u00e1, luego a m\u00ed y finalmente al t\u00edo Juanchi y en esa casa vivimos hasta que fuimos muy grandes y decidimos mudarnos.<\/p>\n<p>Soler 29 ten\u00eda espacios con nombre y apellido, ten\u00eda reglas claras pero no escritas, costumbres que nadie explicaba pero todos conoc\u00edan.<\/p>\n<div data-index=\"2\"> <picture> <span> <svg> <use xlink:href=\"http:\/\/www.clarin.com\/#icon-expand\" xmlns:xlink=\"http:\/\/www.w3.org\/1999\/xlink\" \/> <\/svg> <\/span> <\/picture><figcaption>Acariciando a la abuela. El sobrino de Facundo G\u00e1rriz en su primer viaje a la Argentina. <\/figcaption><\/div>\n<p>Uno de esos espacios era \u201cla pieza de los chiches\u201d una habitaci\u00f3n donde hab\u00eda escritorios, estantes para acumular cajas -el pasatiempo favorito de los adultos-, y <strong>lo m\u00e1s importante: canastos con juguetes<\/strong>. Tu t\u00edo Juanchi, que era el m\u00e1s revoltoso, ten\u00eda como pasatiempo preferido dar vuelta el canasto. Yo no te digo que era obsesivo del orden, pero me molestaba que ese fuera el juego porque no ten\u00eda gracia, no me divert\u00eda. Tu mam\u00e1, por el contrario, ten\u00eda su casa de mu\u00f1ecas toda ordenada porque al ser la \u00fanica mujer, ella s\u00ed pod\u00eda manejar sus propias cosas. Pero tu t\u00edo y yo compart\u00edamos todo, pieza, televisor, canasto de juguetes, incluso los juguetes.<\/p>\n<p>Con el pasar del tiempo en la pieza de los chiches aparecieron las computadoras y de a poco pas\u00f3 de ser el lugar donde jug\u00e1bamos, al lugar donde hac\u00edamos la tarea. Esas cosas raras del crecer. Juanchi y yo ten\u00edamos un escritorio compartido y tu mam\u00e1 un escritorio separado (te dije que siempre fue as\u00ed). La pieza de los chiches fue mutando pero nunca perdi\u00f3 su nombre y apellido.<\/p>\n<p>En Soler 29 hab\u00eda un objeto curioso, uno que ten\u00eda reglas estrictas pero no escritas: \u201cla cajita\u201d. Ah\u00ed la abuela iba dejando los vueltos de cada compra que hac\u00eda para que nosotros lo us\u00e1ramos para comprar algo en lo de Tito (el kiosko de la esquina). No recuerdo que la abuela nos haya retado por alguna vez haber sacado de m\u00e1s, pero tampoco recuerdo que alguna vez alguien haya sacado de m\u00e1s. Porque as\u00ed eran las reglas de la cajita, estaba al alcance de todos, pero no por eso todos \u00edbamos a alcanzarla. Y <strong>eso me ense\u00f1\u00f3 que no siempre hace falta escribir reglas, sobrinito<\/strong>, haciendo caso a lo que te diga mam\u00e1 es suficiente.<\/p>\n<p>Otro lugar con nombre y reglas era el \u201ctechito\u201d, un lugar al que estaba prohibido subir, pero para el que cada uno ten\u00eda su t\u00e9cnica. No es que quisi\u00e9ramos desafiar lo que tus abuelos nos prohib\u00edan, pero las pelotas siempre terminaban en ese techito del patio y hab\u00eda que ir a rescatarlas. Porque as\u00ed como te digo una cosa, te digo la otra, y a los juguetes siempre hay que rescatarlos.<\/p>\n<p>En Soler 29 hab\u00eda dos ba\u00f1os, obvio que con nombre y apellido: el ba\u00f1o rojo y el ba\u00f1o gris. El gris era el de los abuelos y a donde solo se entraba con objetivos particulares y pidiendo permiso. El rojo era el nuestro, que quedaba al fondo antes de la pieza de los chiches y a pesar de que estaba m\u00e1s lejos era a donde llevabas a las vistas porque te repito, el ba\u00f1o gris era el de los abuelos; <strong>no se insist\u00eda con querer entrar sin permiso<\/strong>, aunque nunca nadie iba a echarte a los gritos si lo hac\u00edas.<\/p>\n<p>Soler 29 ten\u00eda otra particularidad, y es que quedaba frente al colegio. Me acuerdo de amigos que ya no tocaban la puerta, sino que entraban directo como si fuera una pieza m\u00e1s de sus casas.<\/p>\n<p>Pero lamentablemente ya no vivimos m\u00e1s en Soler 29. Ese refugio de nuestra infancia y adolescencia, hoy es hogar de otras personas que estar\u00e1n creando sus propias reglas. Y al contarte esto me doy cuenta de que lo importante son esos recuerdos que nos quedan de las cosas, eso que compartimos y no permanece anclado a ning\u00fan espacio o tiempo.<\/p>\n<p>De a poco el miedo a la distancia se me va yendo. Capaz nos veamos pocas veces al a\u00f1o, pero en cada una de ellas vamos a generar una an\u00e9cdota, un recuerdo, un v\u00ednculo que va a ir creciendo.<\/p>\n<p><strong>Ya vamos a inventarle nombres rid\u00edculos a la casa donde quieras vivir<\/strong>, reglas no escritas que aprender\u00e1s a respetar y costumbres que solo vos y yo vamos a entender. No ser\u00e1 en una casa, no estaremos siempre juntos, pero vamos a ser como esa familia que empez\u00f3 en Soler 29 y hoy sigue en distintas partes del mundo Y llegaste un d\u00eda, Lorenzo. Dos meses tuve que esperar para tomarme ese vuelo que tanto esperaba. Eras la persona m\u00e1s chiquita que me anim\u00e9 a alzar y babeaste una de mis remeras preferidas para sacarnos la foto m\u00e1s tierna que vayamos a tener.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 visit\u00e1ndote unos d\u00edas, hasta que las responsabilidades del adulto que soy hoy me obligaron a volver. Ibas a nacer en otra cultura, con personas muy distintas a nosotros, con un idioma diferente. Y mientras te veo ah\u00ed tan chiquito y ajeno a lo que pasa, me pregunto si Halloween ser\u00e1 parte de tu normalidad, si vas a pensar que las navidades son con nieve en todos lados, si te va a gustar el mate. Vas a nacer entre aviones cuando yo me sub\u00ed a un colectivo por primera vez a los 18 a\u00f1os -cosas de nacer en un pueblo-.<\/p>\n<p>Quer\u00eda quedarme, quer\u00eda ver c\u00f3mo cada uno de tus dedos iba creciendo, adivinar el color de tus ojos cuando se definieran, escuchar tus llantos, ver el pop\u00f3 de tus pa\u00f1ales, sentir tu olor a beb\u00e9, apa\u00f1ar a tu mam\u00e1 cuando las horas de sue\u00f1o fueran pocas, estar para salir a comprarles cualquier cosa que necesitaran. Pero la distancia es el v\u00ednculo que nos toca y de alguna extra\u00f1a forma lo celebro.<\/p>\n<p>De esa primera vez, me volv\u00ed con la angustia de no <strong>saber si la pr\u00f3xima visita ibas a saber que yo era tu t\u00edo<\/strong>. Nada nos obliga a ocupar el rol que ocupamos en la vida de un familiar, la familia es un v\u00ednculo infinito que no se elige, pero del que se puede prescindir. Y yo ten\u00eda miedo de que vos quisieras no hablar demasiado con tu t\u00edo de Argentina, que lo desestimes, que no lo elijas para las fiestas, que no te divierta llamarlo de vez en cuando para ver c\u00f3mo anda.<\/p>\n<p>Y a pesar de que muchos a\u00f1os, por no decir d\u00e9cadas, me separaban de esos momentos decisivos de nuestra relaci\u00f3n, yo los pensaba.<\/p>\n<p>Pasaron varios meses hasta que nos volvimos a ver.<strong> Estabas m\u00e1s grande.<\/strong> Ahora sab\u00edas que los fideos te gustan y que las galletitas que yo le pido a tu mam\u00e1 que me traiga son ricas (perd\u00f3n si no te las comparto). Te gusta quedarte despierto hasta tarde y como buen primer nieto, la atenci\u00f3n no se comparte.<\/p>\n<p>Y si bien sonre\u00edas y te portabas bien, en lo referente a nuestro v\u00ednculo sucedi\u00f3 lo que me imaginaba: no me reconociste. Podr\u00eda haber sido el extra\u00f1o que acabas de cruzar en un subte de hora pico, pod\u00eda ser un personaje de la serie que ve tu mam\u00e1 (mi hermana), pod\u00eda ser absolutamente nadie. De vuelta trat\u00e9 de acudir a mi man\u00eda por contar historias, pero tu disputa entre dos idiomas que te son nativos me imped\u00eda explayarme. Ten\u00edamos que generar un contenido con los<em> bla bla du bla bla<\/em> que a veces cre\u00edamos entendernos. Me mostrabas un autito que yo cre\u00eda que ten\u00eda que hacer carretear, pero vos quer\u00edas que yo haga volar; me ped\u00edas prender el ventilador y yo cre\u00eda que quer\u00edas upa y besos; te acompa\u00f1aba en los gateos eternos, cuando vos solo quer\u00edas privacidad para llenar el pa\u00f1al. De vuelta me sent\u00eda forzar un v\u00ednculo que no sent\u00eda mutuo. A nosotros nos hab\u00edas cambiado la vida, pero nosotros no parec\u00edamos sumar mucho a la tuya.<\/p>\n<p>De esa visita, en la que vos viniste a la Argentina y te portaste s\u00faper bien en el avi\u00f3n, te fuiste un poco m\u00e1s grande. Ya con una pronta promesa de empezar a caminar, ya con la confirmaci\u00f3n de ojos claros, ya con la incipiente obsesi\u00f3n por los autitos.<\/p>\n<p>Por suerte pas\u00f3 poco tiempo para volver a vernos. Se ven\u00eda tu segunda Navidad y no pod\u00edamos permitirnos la distancia otra vez. <strong>No bien me enter\u00e9 de que se confirmaba tu asistencia sal\u00ed a buscar el mejor disfraz de Pap\u00e1 Noel<\/strong>, ten\u00edas que tener ese recuerdo a como d\u00e9 lugar. Y lo tuviste, creo que tu t\u00edo (mi hermano) lo disfrut\u00f3 m\u00e1s que vos, pero por suerte no lloraste y me abrazaste. Se iban generando los recuerdos. Mi cara era un poco menos extra\u00f1a para tus ojos, pero segu\u00edamos sin ser eternos. Vos eras mi sobrino, pero no s\u00e9 cu\u00e1nto de t\u00edo ten\u00eda yo para vos.<\/p>\n<p>Y finalmente un d\u00eda, en una de las tantas videollamadas que compartimos, mi hermana crey\u00f3 escuchar algo. Un monos\u00edlabo. Uno que dec\u00edas casualmente cuando aparec\u00eda yo en pantalla. Y si bien al principio no quise creerlo para que no me consideraran el egoc\u00e9ntrico de siempre, estabas llam\u00e1ndome por mi nombre: \u201cFa\u201d era lo que dec\u00edas sin dudar en se\u00f1alarme.<\/p>\n<p>\u00bfEra esto acaso posible?<\/p>\n<p>No iba a tener un buen a\u00f1o ese a\u00f1o. Y en una videollamada hablando con mi hermana (tu mam\u00e1), te vi sonre\u00edr de fondo. Solo quer\u00edas se\u00f1alar y decir mi nombre y ah\u00ed entend\u00ed que no se trataba de distancias o tiempos. Que de verdad la familia puede no elegirse, puede no ser la que hubi\u00e9semos querido, puede necesitar de muchas horas de div\u00e1n para sanar, pero es la que nos hace bien cuando no lo estamos. Quer\u00eda tu sonrisa. Quer\u00eda comprobar que esa compulsi\u00f3n al \u201cFa\u201d estaba relacionada conmigo y el vuelo parti\u00f3 unos meses despu\u00e9s. Cuando me baj\u00e9 confirm\u00e9 que era posible. Que al que llamabas al c\u00e1ntico de Fa y tu sonrisa infinita era a m\u00ed. Celebrabas el v\u00ednculo que la distancia se hab\u00eda encaprichado en dificultar.<\/p>\n<p>Hab\u00eda llegado a creer que no iba a ser posible. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 ver\u00e1s cada vez que me ves, pero tu sonrisa me abraza. Las idas y vueltas se volvieron una rutina. <strong>En casa de tus abuelos hay tantos juguetes como en la tuya propia<\/strong>. En mi auto qued\u00f3 un zapatito tuyo que yo guardo como si la pr\u00f3xima vez que nos veamos te lo fuera a devolver. Fingimos una cotidianidad llena de excepcionalidad. Hay un juego que me parece hermoso en el que todos desaparecemos de la pantalla y vos te sorprend\u00e9s, luego aparecemos y cada uno desde su punto cardinal grita con la emoci\u00f3n de un reencuentro distante. Somos desde ac\u00e1 a quienes tu mam\u00e1 llama para que la ayudemos a entretenerte, somos un calendario andante lleno de millas tratando que cada uno tenga su tiempo con vos .<\/p>\n<p>Hay meses largos en los que no nos vemos, y d\u00edas cortos en los que podemos abrazarnos. Momentos que aprend\u00ed a aprovecharlos, a saber que cada uno de ellos es generador del v\u00ednculo infinito que nos va a unir por siempre. No quiero dejarte grandes ense\u00f1anzas, tremendos regalos o recuerdos rutinarios, quiero verte re\u00edr, quiero escucharte gritar, quiero darte besos que te molesten en esos pocos d\u00edas que podemos hacerlo.<\/p>\n<p>Quiero decirte que est\u00e1s ah\u00ed, yo ac\u00e1, y los miedos por la distancia y el tiempo en recuerdos ya casi olvidados. No temo por ser un desconocido de subte porque desde ese d\u00eda que llegaste al mundo y para siempre, vas a ser el Sobri de Fa.<\/p>\n<p>Te amo, sobrino.<br \/>\u2014\u2014\u2014\u2014-<\/p>\n<p><em><strong>Facundo Eneas G\u00e1rriz<\/strong>, emprendedor, comunicador y escritor. Estudi\u00f3 Comunicaci\u00f3n Social en la UNLP y curs\u00f3 su MBA en el IAE. Actualmente divide su tiempo entre administrar sus propias cafeter\u00edas y escribir lo que su imaginaci\u00f3n atraviesa.&nbsp;Public\u00f3 su primer libro \u201cDelirios de Hadas y Sirenas\u201d y varias columnas de opini\u00f3n en un peri\u00f3dico online sobre la \u00f3ptica econ\u00f3mica de un millennial. Sube sus escritos y rese\u00f1as de libros en Instagram @eneas_garriz y una nueva historia de fantas\u00eda \u00e9pica en Wattpad (el reino de las dos coronas), a la vez fomenta el crecimiento de Elocuente caf\u00e9 y libros en el barrio de palermo como una experiencia gastro-literaria. En los tiempos post-pand\u00e9micos se ha permitido tomar varias semanas al a\u00f1o para disfrutar de Lorenzo, su primer sobrino, a quien cruza en cualquier lugar del mundo en donde \u00e9l decida estar.<\/em><\/p>\n<nav class=\"navigation post-navigation\" role=\"navigation\" aria-label=\"Continue Reading\">\n<h2 class=\"screen-reader-text\">Continue Reading<\/h2>\n<\/nav>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me enter\u00e9 de que ibas a nacer en una videollamada. Iba a ser t\u00edo por primera vez, no es que no esperara serlo nunca, pero son roles nuevos. Tu mam\u00e1 (mi hermana) se hab\u00eda mudado a Estados Unidos hacia unos a\u00f1os y yo me hab\u00eda quedado en Argentina. Nos visit\u00e1bamos seguidos, pero ese d\u00eda, cuando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60567,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60566"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60566\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60567"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}