{"id":28855,"date":"2021-12-29T03:10:00","date_gmt":"2021-12-29T03:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/somoscordobeses.com\/?p=196221"},"modified":"2021-12-29T03:10:00","modified_gmt":"2021-12-29T03:10:00","slug":"silvia-madre-de-maximiliano-tasca-que-te-mate-un-policia-es-que-te-mate-el-estado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobainforma.info\/index.php\/2021\/12\/29\/silvia-madre-de-maximiliano-tasca-que-te-mate-un-policia-es-que-te-mate-el-estado\/","title":{"rendered":"Silvia, madre de Maximiliano Tasca: \u201cQue te mate un polic\u00eda es que te mate el Estado\u201d"},"content":{"rendered":"<div><img src=\"http:\/\/cordobainforma.info\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/silvia-madre-de-maximiliano-tasca-que-te-mate-un-policia-es-que-te-mate-el-estado.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<div>\n<div>\n<div id=\"IoKMcHkON_4\">\n<div>\n<h2>A 20 a\u00f1os de la Masacre de Floresta<\/h2>\n<\/div>\n<p>VER VIDEO <i><\/i><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p> El 29 de diciembre de 2001, Argentina atravesaba a\u00fan d\u00edas tr\u00e1gicos. En el minimercado de una estaci\u00f3n de servicio de Gaona y Bah\u00eda Blanca, <strong>Maximiliano Tasca, Adri\u00e1n Matassa, Cristian G\u00f3mez, y Enrique D\u00edaz \u2013 j\u00f3venes estudiantes de entre 23 y 25 a\u00f1os\u2013<\/strong> compart\u00edan su cerveza mientras segu\u00edan las noticias sentados frente al televisor del local. El videograph contaba los muertos, los ca\u00eddos por las balas de una represi\u00f3n brutal desatada en todo el Pa\u00eds. Corr\u00eda \u201cel estallido\u201d.<\/p>\n<p> Juan de Dios Velaztiqui, de la comisar\u00eda 43, tambi\u00e9n sentado, tras los chicos, \u201cde custodia\u201d en el lugar, vest\u00eda uniforme y placa: portaba su arma reglamentaria, una Browning GP-35 calibre 9 mm que desenfund\u00f3, enojado por un comentario que hizo Maxi sobre las noticias, y dispar\u00f3 cuatro veces.<\/p>\n<figure><figcaption> Silvia Irigaray: una luchadora. Foto: Ra\u00fal Ferrari <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>A Maxi lo mat\u00f3 en el acto, con un tiro certero en la nuca<\/strong>. <strong>Adri\u00e1n<\/strong> (a quien el homicida crey\u00f3 muerto) qued\u00f3 agonizante y falleci\u00f3 al d\u00eda siguiente.<strong> Cristian, ca\u00eddo boca abajo, lleg\u00f3 a darse vuelta<\/strong>. Fue el \u00fanico que vio la cara de su verdugo antes de morir; el asesino lo remat\u00f3 en el piso. Enrique, \u00fanico sobreviviente de la masacre, alcanz\u00f3 a escapar.<\/p>\n<p> Acto seguido, Velaztiqui arrastr\u00f3 los tres cuerpos fuera del local, plant\u00f3 un arma. <strong>Llam\u00f3 a su comisar\u00eda. \u201cBaj\u00e9 a tres cacos\u201d<\/strong>, dijo. \u201cMuy bien, don Juan, tres cacos menos\u201d fue la respuesta de sus superiores. Pero los testigos eran demasiados; y tras las audiencias correspondientes, el polic\u00eda (que muri\u00f3 a mediados de 2021) fue finalmente condenado y preso el 11 de noviembre de 2003.<\/p>\n<figure><figcaption> Maximiliano, Cristian y Adri\u00e1n, siempre en el recuerdo. Foto: Ra\u00fal Ferrari <\/figcaption><\/figure>\n<p> El tribunal que lo juzg\u00f3, no hizo lugar, sin embargo, al pedido de la fiscal\u00eda de dar curso al proceso por <strong>falso testimonio y encubrimiento al subcomisario Miguel \u00c1ngel Garc\u00eda y al subinspector Diego Almada<\/strong>, quienes tuvieron a su cargo la brumosa investigaci\u00f3n interna.<\/p>\n<p> La Masacre de Floresta desat\u00f3 una genuina \u201cpueblada\u201d en la que <strong>todo el barrio sali\u00f3 a pedir justicia<\/strong> y consigui\u00f3 que, pese a los intentos de encubrimiento, se concretara, al menos, la condena del asesino.<\/p>\n<h2 class>La historia vuelve a repetirse<\/h2>\n<p> Resulta imposible, hoy, no recordar y asociar aquellos hechos con <strong>el caso de Lucas Gonz\u00e1lez<\/strong> y con tantos otros cr\u00edmenes similares, antes y despu\u00e9s de Floresta.&nbsp; Como si, pese a las movilizaciones civiles, los juicios, las verdades reveladas, poco hubiese cambiado.<\/p>\n<p> En demasiados de los asesinatos por parte de las fuerzas de seguridad como el que aqu\u00ed se&nbsp; recuerda, los verdugos y sus encubridores agravan el crimen en s\u00ed: buscan simular un robo, plantan un arma y amenazan a testigos. Un \u201cmodus operandi\u201d con color institucional, y no una excepci\u00f3n, seg\u00fan pretende la teor\u00eda de \u201cla manzana podrida\u201d aludiendo a estos cr\u00edmenes cual meras fatalidades del destino.<\/p>\n<figure><figcaption> Las Madres del dolor y la fuerza de la lucha colectiva. Foto: Ra\u00fal Ferrari <\/figcaption><\/figure>\n<p> A 20 a\u00f1os de la masacre, conversamos acerca de esos hechos con <strong>Silvia Irigaray, la madre de Maximiliano Tasca<\/strong>. Pero no empezamos hablando del horror, sino del sentimiento acaso m\u00e1s poderoso del que estamos dotados, y que ella supo motorizar en beneficio colectivo.<\/p>\n<p><strong>-Silvia, \u201cYo sal\u00ed del dolor con mucho amor\u201d, la hemos escuchado decir m\u00e1s de una vez. La donaci\u00f3n de \u00f3rganos de su hijo apenas a horas de su muerte, su tarea con las Madres del dolor y sus charlas a futuros polic\u00edas, entre otras acciones, lo confirman \u00bfC\u00f3mo encauz\u00f3 ese dolor inmenso?<\/strong><\/p>\n<p><b>\u2013<\/b>Te dir\u00eda que ese d\u00eda naci\u00f3 otra Silvia buscando la manera de poder reconstruirse. O me mor\u00eda con mi hijo o juntaba los pedazos para rehacerme. Desde aquel momento hasta hoy, siento que Maxi me baja l\u00ednea. Y logr\u00e9 seguir a partir de cosas que ten\u00edan que ver con \u00e9l. Su tesis en la carrera de Relaciones Internacionales era sobre Medio Oriente. \u00c9l estaba inscripto en Cascos Blancos y todo lo suyo giraba en torno a la paz y a salvar vidas. Eso me gui\u00f3.<\/p>\n<p> Tambi\u00e9n hay que hablar de mi barrio, que en su momento sali\u00f3 a defender a sus pibes, a reclamar, a pedir justicia, fue movilizante; ven\u00edan hasta con los cochecitos con sus hijos. Eso era, es y ser\u00e1 amor. Ese amor nos puso de pie. Ese amor fue el que a m\u00ed en particular me hizo reflexionar e hizo que me preguntara \u00bfqu\u00e9 hago despu\u00e9s de esto? As\u00ed me puse a enhebrar ideas.<\/p>\n<figure><figcaption> El barrio de Floresta no olvida. Foto: Ra\u00fal Ferrari <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>-A Velaztiqui lo hab\u00edan cesanteado. Y pese a tener antecedentes de vejaciones, fue reincorporado un a\u00f1o antes de la masacre. Adem\u00e1s, pretendi\u00f3 fraguar un robo para encubrir su crimen, amenaz\u00f3 a testigos y us\u00f3 balas expansivas expresamente prohibidas \u00bfQuiere hablarnos sobre esto?<\/strong><\/p>\n<p><b>\u2013<\/b>S\u00ed, lo ratificaron en el juicio<strong> los seis testigos que hab\u00eda en el lugar<\/strong>. Sandra Bravo, la mujer que atend\u00eda el local, un piloto comercial que estaba tomando un caf\u00e9, los playeros de la estaci\u00f3n de servicio donde estaba el maxikiosco.<\/p>\n<p> Sandra fue quien vio c\u00f3mo Velaztiqui, despu\u00e9s de arrastrar los cuerpos al play\u00f3n, le plantaba un cuchillo a Cristian, aprovechando que la mano estaba todav\u00eda caliente y pod\u00eda doblar los dedos para simular que lo hab\u00eda empu\u00f1ado. Al ver esto, Sandra le grit\u00f3 \u201c\u00a1Qu\u00e9 hace! \u00a1Eso no es de los chicos!\u201d y el polic\u00eda le contest\u00f3 amenazante: \u201cc\u00e1llate, o tambi\u00e9n hay para vos\u201d.<\/p>\n<p><strong>El asesino, es cierto, dispar\u00f3 con balas de punta hueca, que est\u00e1n prohibidas <\/strong>porque tienen la propiedad de hacer un da\u00f1o extra, de buscar tejidos blandos para expandir su alcance. Son balas dise\u00f1adas para matar, que \u00e9l mismo hab\u00eda comprado. Eso demuestra su deseo, su voluntad de acabar con la vida de otros. Pero m\u00e1s all\u00e1 de eso, adem\u00e1s, yo insisto con que el Estado es totalmente responsable, porque a este criminal que antes hab\u00edan despedido de la fuerza, lo reincorpor\u00f3. Por todo esto, yo reci\u00e9n dorm\u00ed en paz y termin\u00f3 mi duelo cuando muri\u00f3 el asesino de mi hijo.<\/p>\n<figure><figcaption> A poco de la masacre, todo un barrio se moviliz\u00f3 para pedir justicia. <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>-Asesinato, intento de culpar a la v\u00edctima fraguando pruebas falsas, amenazas: Se repiten las variantes del caso Lucas y tantos otros \u00bfQu\u00e9 falta para que esto cambie definitivamente?<\/strong><\/p>\n<p><b>\u2013<\/b>En los \u00faltimos y nuevos polic\u00edas, los que encuentro en la calle, noto un rasgo b\u00e1sico, y es que son m\u00e1s amables. Pero me refiero a los muy nuevos, de apenas un par de a\u00f1os \u00bfQu\u00e9 falta? <strong>Falta humanizarlos. Falta que seamos m\u00e1s los que nos involucremos.<\/strong><\/p>\n<p> Por ejemplo, yo ya tengo pensado que el a\u00f1o que viene la voy a invitar a la mam\u00e1 de Lucas para que venga conmigo a las charlas. Siempre es mejor hablar con un joven. El polic\u00eda de m\u00e1s de 40 a\u00f1os de edad ya est\u00e1 hecho. Los j\u00f3venes, los que est\u00e1n en formaci\u00f3n, tienen la oportunidad de entender que ellos son el Estado. Que est\u00e1n para ayudar, no para llegar al lugar y matar. No es lo mismo un robo, que es un problema social: que te mate un polic\u00eda es que te mate el Estado.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfC\u00f3mo es la experiencia de dar las charlas a cadetes? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podr\u00eda hacerse para cambiar este tipo de cosas?<\/strong><\/p>\n<p><b>\u2013<\/b>A m\u00ed me gusta mucho dar esas charlas. Las promesas que me hacen: \u201c<strong>no voy a ser f\u00e1cil para el gatillo\u201d me dicen<\/strong>, que es algo sobre lo que les insisto as\u00ed, literalmente: \u201cno sean f\u00e1ciles para el gatillo\u201d:&nbsp; el gatillo no es f\u00e1cil por s\u00ed mismo. Son personas las que \u201cse hacen f\u00e1ciles\u201d para disparar.<\/p>\n<p> Ese polic\u00eda asesino, en vez de utilizar la palabra utiliz\u00f3 el arma para darle fin a la vida de los chicos \u2013para fusilarlos por la espalda\u2013 y consider\u00f3 que ellos no ten\u00edan que opinar\u2026 que ten\u00edan que callar. Eso es lo que hay que cambiar.&nbsp;Mi mayor reconocimiento en ese sentido es a las Madres del Dolor, mis compa\u00f1eras, mis amigas. Si nosotras, desde el dolor, logramos hacernos o\u00edr, \u00bfc\u00f3mo no va a poder generar un cambio un gobierno, alguien del poder pol\u00edtico?<\/p>\n<p><strong>-Usted tom\u00f3 una decisi\u00f3n dif\u00edcil y generosa al donar los \u00f3rganos de su hijo, practicamente a horas de su asesinato\u2026<\/strong><\/p>\n<p> -En ese momento no pregunt\u00e9 nada. Fue como si hubiese escuchado la voz de mi hijo; su alma, que me dec\u00eda <strong>\u201cmami, acordate de que soy donante de \u00f3rganos\u201d<\/strong>. Volv\u00ed a mi casa, busqu\u00e9 el documento, llam\u00e9 al Incucai, me pasaron a buscar. Yo estaba en shock. No gritaba. No lloraba. Cuando llegamos a la comisar\u00eda para preguntar cu\u00e1l era el juzgado interviniente, el personal de guardia nos maltrat\u00f3.<\/p>\n<p> La persona que me acompa\u00f1aba golpe\u00f3 el escritorio enfurecida: \u201c\u00a1esta mujer quiere salvar una vida con los \u00f3rganos del hijo a quien mat\u00f3 alguien con uniforme como el suyo!\u201d El hombre dijo \u201cperd\u00f3n, yo no sab\u00eda\u201d. Y empezaron los tr\u00e1mites. Mucho tiempo despu\u00e9s, esto dio lugar a que junto al juez Vitale logr\u00e1ramos impulsar Protocolo de Ablaci\u00f3n de \u00d3rganos para fuerzas de seguridad en caso de muerte traum\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<div>\n<h3>PROTOCOLO DE ABLACI\u00d3N DE \u00d3RGANOS<\/h3>\n<div>\n<p>La r\u00e1pida gesti\u00f3n de donaci\u00f3n de \u00f3rganos del cuerpo de Maxi apenas a horas de morir \u2013aquel gesto luminoso que Silvia sinti\u00f3 \u201cdictado\u201d por su hijo\u2013 tambi\u00e9n tuvo un efecto constitutivo a largo plazo. Como parte de su obra reparadora, ella se moviliz\u00f3 y reuni\u00f3 fuerzas para facilitar un mecanismo que, dentro del enorme dolor de los familiares,<strong> abrir\u00e1 la posibilidad de salvar vidas.<\/strong><\/p>\n<p> Esa otra forma de sanaci\u00f3n colectiva, que es parte de su obra y testimonio, lleg\u00f3 a puerto con rango de norma legal y permiti\u00f3 poner en marcha desde el a\u00f1o 2017 \u2013Silvia destaca en este logro la participaci\u00f3n del juez Gabriel Vitale\u2013 el \u201cProtocolo de actuaci\u00f3n para fuerzas policiales en procesos de ablaci\u00f3n e implante de \u00f3rganos y\/o tejidos humanos en casos de muerte traum\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p><strong>En el instructivo se incluyen todos los pasos a seguir<\/strong> de manera conjunta entre los diferentes actores, y en particular de las fuerzas de seguridad. El protocolo revista la importancia de dinamizar \u2013para humanizar\u2013 un procedimiento esencialmente tormentoso desde la experiencia del deudo que, sin embargo, tiene la intenci\u00f3n de sobreponerse a una tragedia extendiendo la generosidad del donante a <strong>un destinatario a la espera de aquello que ser\u00e1 vida<\/strong>; otra paradoja, otra ense\u00f1anza, otra manera de convertir el dolor en amor.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>-\u00bfQu\u00e9 reflexi\u00f3n le deja este aniversario?<\/strong><\/p>\n<p><b>\u2013<\/b>Para m\u00ed es como si hubiese sido ayer. Como si Maxi se hubiera tomado unos d\u00edas de vacaciones. Pero adem\u00e1s siento algo muy doloroso con la muerte de Lucas Gonz\u00e1lez: no hubo rinc\u00f3n del Pa\u00eds donde esto no se asociara con lo que pas\u00f3 ac\u00e1 en Floresta. Hubo muchas cosas en com\u00fan: un asesino uniformado, un intento de encubrir\u2026<\/p>\n<p> Estoy en contacto permanente con Cinthya, la mam\u00e1. Nos hablamos todos los d\u00edas. Pienso en Lucas, pienso mis nietos. Voy a seguir haciendo esto por ellos y por todos los chicos que necesitan un mundo menos violento.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfC\u00f3mo seguir?<\/strong><\/p>\n<p><b>\u2013<\/b>Siento que es Maxi quien orienta esto de alg\u00fan modo; hay un hilo rojo que me conduce a buenas personas y acciones. En esto se convirti\u00f3 mi vida. Y aunque es agotador, me gusta. Me da la recompensa de un abrazo, de mensajes amorosos. Y para m\u00ed eso es un gran regalo.<\/p>\n<div>\n<h3>Barrio, plaza, monumento y memoria<\/h3>\n<div>\n<p>La Plaza del Corral\u00f3n, a la que se accede a la altura de la Avenida Gaona al 4600, en el coraz\u00f3n de Floresta, donde T\u00e9lam entrevist\u00f3 a Silvia, es un sitio emblem\u00e1tico de la Ciudad por varias razones. A metros de nuestra conversaci\u00f3n, se destaca el monumento<strong> \u201cLos chicos de Floresta-Sucesos 2001\u201d<\/strong> inaugurada el 29 de diciembre de 2004.<\/p>\n<p> All\u00ed se levanta una escultura de hierro realizada por Mar\u00eda Claudia Mart\u00ednez, Ver\u00f3nica Garc\u00eda, Jorge Gaute y Adri\u00e9n Kierszembaum.&nbsp; Alrededor de la obra juegan invariablemente un enjambre de ni\u00f1as y ni\u00f1os, confiri\u00e9ndole sin formalidad alguna, desde la inocencia del desconocimiento, una vitalidad imparable: acaso el correlato de la misma fuerza que madres como Silvia le imprimieron a la m\u00e1s dolorosa de las p\u00e9rdidas.<\/p>\n<p> Toda una met\u00e1fora de la continuidad vital que incluso se expresa en la donaci\u00f3n de \u00f3rganos, en las charlas a los cadetes, en la voluntad de sanar, de irradiar de vida aquellos recovecos de nuestra sociedad donde acecha, todav\u00eda, el siniestro lenguaje de la muerte, el \u00fanico que manejan los miembros de las fuerzas de seguridad que eligieron el gatillo por sobre la palabra.<\/p>\n<p><strong>La plaza, a su vez, es tambi\u00e9n correlato de dos Argentinas posibles:<\/strong> desde los tempranos a\u00f1os 70, ya un grupo de militantes hab\u00eda comenzado a trabajar en el solar promoviendo la organizaci\u00f3n sindical y la tarea social.<\/p>\n<p> Aunque el golpe del \u00b476 arras\u00f3 con todo aquello tras a\u00f1os de militancia barrial, el predio fue finalmente recuperado por la comunidad local. Se sum\u00f3 una escuela media inaugurada en 2008 que incluye la formaci\u00f3n en DDHH y la Asamblea barrial (https:\/\/es-la.facebook.com\/asambleadefloresta\/constituida en 2001, cuando la Argentina ard\u00eda y se auto-convocaba en defensa propia) logr\u00f3 en 2015 la sanci\u00f3n de la Ley&nbsp; N\u00b04261 en Sitio Hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><strong>\u201cSeguimos construyendo el Espacio de Memoria<\/strong> en la antigua casona para dar a conocer la historia barrial\u201d indica el propio texto impreso que distribuyen los art\u00edfices de esta movida comunitaria por excelencia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<figure><figcaption> Silivia: \u201cEstoy en contacto permanente con Cinthya, la mam\u00e1 de Lucas Gonz\u00e1lez, pienso en su hijo, en mis nietos. Voy a seguir haciendo esto por ellos y por todos los chicos que necesitan un pa\u00eds menos violento\u201d. Foto: Ra\u00fal Ferrari <\/figcaption><\/figure>\n<h2 class>Un libro, y la certeza de que toda lucha merece ser colectiva<\/h2>\n<p> En 2017, Silvia public\u00f3 un testimonio mucho m\u00e1s completo del que estas l\u00edneas pueden abarcar, pero cuyas p\u00e1ginas bien valen su lectura. <strong>\u201cHuellas\/Despu\u00e9s de la muerte de un hijo\u201d<\/strong> presenta p\u00e1rrafos contundentes y conmovedores.<\/p>\n<p> Compartimos, m\u00e1s abajo, un breve extracto que da cuenta de ese trabajo donde la autora, dando cuenta adem\u00e1s de lo vasto de su causa, y su certeza de las necesarias luchas colectivas a dar d\u00eda a d\u00eda, le habla a su hijo, ausente en cuerpo, pero presente en su memoria, como en la de millones de argentinos:<\/p>\n<p><strong>\u201cTe quiero contar, Maxi, una historia que ocurri\u00f3 el 3 de junio de 2015. <\/strong>Ese d\u00eda fui testigo de un hecho social muy fuerte: miles de personas se movilizaron bajo la consigna \u2018Ni una menos\u2019. La convocatoria estuvo a cargo de un grupo de mujeres periodistas ya cansadas, tristes y enojadas de tener que dar todos los d\u00edas una terrible noticia: en nuestro pa\u00eds, cada 30 horas, asesinan a una mujer.<\/p>\n<p> (\u2026) Salimos a manifestarnos en contra de la violencia y a decir \u00a1basta! Fue definitivamente masivo el deseo y el mandato de cuidar a las mujeres y pedir tambi\u00e9n por la igualdad de derechos\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<nav class=\"navigation post-navigation\" role=\"navigation\" aria-label=\"Continue Reading\">\n<h2 class=\"screen-reader-text\">Continue Reading<\/h2>\n<\/nav>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 20 a\u00f1os de la Masacre de Floresta VER VIDEO El 29 de diciembre de 2001, Argentina atravesaba a\u00fan d\u00edas tr\u00e1gicos. 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