
La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a dejar un saldo elevado de víctimas civiles. Al menos 16 personas murieron durante las últimas 24 horas como consecuencia de ataques rusos y ucranianos, según informaron autoridades de ambos países, en momentos en que el conflicto atraviesa su quinto año y los enfrentamientos aéreos se intensifican.
El intercambio de ataques se produjo mientras Moscú y Kiev incrementaron sus operaciones después de un período particularmente sangriento. Al mismo tiempo, las conversaciones impulsadas por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que permita poner fin a las hostilidades no consiguieron avances significativos.
En paralelo, el Kremlin mantiene su exigencia de controlar el resto de los territorios del este de Ucrania, mientras el gobierno de Volodímir Zelenski reclama mayores presiones internacionales sobre Rusia.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Las autoridades ucranianas informaron que al menos seis personas murieron como consecuencia de ataques rusos registrados en distintas zonas del país. Las ofensivas alcanzaron la región de Sumy, en el noreste; la ciudad de Zaporiyia, en el sur; y la región de Dnipropetrovsk. Entre las víctimas se encuentra una adolescente de 17 años.
La capital ucraniana también volvió a ser blanco de ataques. Durante la madrugada del sábado se registraron explosiones y daños en edificios residenciales de Kiev, además de afectaciones en infraestructura civil. El presidente Zelenski informó que 14 personas resultaron heridas durante la última oleada de ataques y confirmó dos fallecidos en Zaporiyia.
Rusia bombardeó un depósito de municiones y desató un infierno cerca de Kiev: al menos 37 muertos
La nueva ofensiva se produjo apenas un día después de un ataque ruso contra Kiev que había dejado siete muertos. En las últimas semanas, Moscú incrementó el uso de drones y otros sistemas de ataque contra la capital, incluso durante el día, mientras las autoridades ucranianas se preparan para afrontar otro invierno marcado por la guerra.
Según información difundida por las autoridades de Kiev, los ataques recientes también provocaron daños en una guardería de la capital, una escuela en la región de Kiev, una universidad en Járkov y distintas instalaciones energéticas en las regiones de Poltava, Mykolaiv y Vinnytsia.
El gobierno ucraniano sostiene que Rusia está aumentando progresivamente la intensidad de sus ataques. “Rusia está intensificando la situación día tras día”, afirmó Zelenski, quien volvió a reclamar una respuesta más fuerte de los países aliados.
Del otro lado de la frontera, las autoridades rusas informaron que los ataques ucranianos provocaron víctimas en las regiones de Krasnodar y Bélgorod, con un saldo que, según los reportes difundidos por Moscú, incluyó al menos cuatro personas fallecidas.
Vladimir Saldo, funcionario designado por Rusia para administrar la región ocupada de Jersón, aseguró que un dron ucraniano impactó durante la noche del viernes contra un café ubicado en la localidad de Askaniya-Nova, cerca de Crimea.
Según Saldo, los equipos de emergencia que trabajaron en el lugar encontraron entre los escombros los cuerpos de dos jóvenes nacidas en 2004 y 2006, además de un hombre que también murió como consecuencia del ataque.
Por su parte, Yevgeny Balitsky, otro funcionario instalado por Moscú en territorio ocupado, afirmó que los ataques nocturnos ucranianos provocaron tres muertes adicionales en la zona ocupada de la región de Zaporiyia.
Las autoridades rusas también informaron daños provocados por drones en distintas instalaciones y zonas del país. Ucrania, que en los últimos meses aumentó sus ataques de largo alcance contra objetivos dentro de Rusia, sostiene que sus operaciones buscan afectar infraestructura militar y energética utilizada por Moscú para sostener la guerra.
La escalada se produce pese a los esfuerzos diplomáticos impulsados por Washington para alcanzar un acuerdo entre las partes.
Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente estadounidense Donald Trump volvió a sostener que un acuerdo entre Moscú y Kiev para terminar con la guerra podía concretarse. Sin embargo, hasta el momento las negociaciones no produjeron un avance decisivo y las diferencias entre los gobiernos de Putin y Zelenski continúan siendo profundas.
La situación humanitaria también genera preocupación internacional. Funcionarios de Naciones Unidas advirtieron por el aumento de las víctimas civiles en Ucrania, mientras los ataques contra ciudades y zonas residenciales continúan afectando a la población.
“Ucrania es la línea de frente que protege a Europa”
La ofensiva aérea se convirtió en uno de los principales componentes de la actual etapa de la guerra. Rusia utiliza drones, misiles y bombas aéreas para atacar distintos puntos de Ucrania, mientras Kiev intensificó sus operaciones con drones contra objetivos situados dentro del territorio ruso.
En el distrito de Solomianskyi, en Kiev, vecinos de un típico edificio de departamentos construido durante la época soviética comenzaron a limpiar los daños provocados por el impacto de un dron ruso.
La escena reflejó el impacto cotidiano de los ataques sobre la población civil. Mientras los residentes retiraban restos y revisaban sus viviendas, muchos ya comenzaban a pensar en las consecuencias que podrían producirse durante los próximos meses, especialmente ante la llegada de un nuevo invierno bajo condiciones de guerra. Entre ellos estaba Oleksandr Gorlachov, de 43 años, quien había viajado el viernes por la noche hasta su huerto ubicado en las afueras de la ciudad.
CS/HB







