
- Del jueves 3 al domingo 6 de septiembre, el Cineclub Municipal propone un recorrido por la filmografía de uno de los nombres fundamentales del cine clásico argentino. Comedias, tangos, teatro de revista, romances y personajes porteños llegan a la pantalla en copias de 16 mm.
Hay directores que hacen películas y hay otros que parecen hacer con ellas un país entero. Manuel Romero fue de estos últimos. Dramaturgo, letrista de tangos, director y productor, construyó buena parte de su cine alrededor de aquello que sucedía en las calles, los teatros, los cabarets y los escenarios de una Buenos Aires que nunca parecía quedarse quieta.
A esa ciudad, con sus artistas, cantantes, buscavidas y enamorados, está dedicado Romerolandia, el ciclo que durante cuatro días recorrerá la obra de Romero en el Cineclub Municipal (Bv. San Juan 49).
La programación comienza el jueves 3 de septiembre con Noches de Buenos Aires, una película atravesada por historias de amor y crimen que transcurren entre cantantes de tango, músicos y bailarinas. La jornada continúa con Radio Bar, donde una audición radial se convierte en la oportunidad para que una camarera devenida cantante cambie su suerte.
Más tarde llega La rubia del camino, con Paulina Singerman y Fernando Borel, y el cierre queda en manos de Tres anclados en París, con Florencio Parravicini, Tito Lusiardo y Hugo del Carril, sobre tres argentinos que buscan la manera de volver a Buenos Aires.
El viernes 4 aparecen otros de los ingredientes habituales del universo de Romero. La modelo y la estrella cuenta la historia de un cantante que alcanza el éxito y deja atrás a su amor de juventud; Un bebé de París juega con los equívocos alrededor de un embarazo fingido; y por la noche llega La rubia Mireya, con Mecha Ortiz y Fernando Lamas.
El sábado 5 tiene una presencia especial: Niní Marshall. A las 15:30, Yo quiero ser bataclana se mete en una compañía de revistas que sobrevive entre hoteles de segunda, trenes y escenarios precarios. Más tarde, en Mujeres que bailan, Marshall vuelve como Catita, esta vez empeñada en convertirse en una gran bailarina clásica. La jornada continúa con Porteña de corazón, donde el mismo personaje trabaja como recepcionista de un hospital mientras intenta ayudar a un joven médico a concretar su romance.
El domingo 6 completa el recorrido por la filmografía de Romero con una programación que reúne distintas etapas y tonos de su producción. Será la última oportunidad para acercarse a su cine.
Las funciones se proyectarán en 16 mm, recuperando además una forma de ver estas películas que dialoga con su propia historia. La propuesta invita a mirar más allá de cada argumento para reconocer, entre canción y canción, cuánto de aquella Buenos Aires quedó registrado en la pantalla.
La entrada general para la Sala Mayor tiene un valor de $8.000, abonados $800 y jubilados $7.000. Para reservar entradas y consultar la programación completa, se puede ingresar al sitio web del Cineclub Municipal.








