Alrededor de 10.000 personas participaron este sábado en una manifestación contra el Gobierno federal en la ciudad alemana de Plauen, exigiendo su dimisión y la celebración de nuevas elecciones.

Los manifestantes reclamaban también la reducción de los impuestos sobre la electricidad y el gas, una reforma de la radiodifusión pública, así como la deportación inmediata de «todos los inmigrantes ilegales, delincuentes y condenados», recogen los medios locales.

«¡Este cártel, este Gobierno debe irse!«, se oía entre aplausos. Los participantes exhibieron diversas banderas alemanas, así como banderas azules con palomas blancas, y algunos hacían sonar tambores.

Entre los mensajes de las pancartas se podía leer «¡Merz debe irse!» y «Nuestro dinero para nuestra gente«. 

De acuerdo con un portavoz policial, tanto la manifestación principal como las contramanifestaciones —que reunieron a cerca de 400 personas— transcurrieron de manera pacífica

Por su parte, el alcalde de Plauen, Steffen Zenner, hizo un llamamiento previo a los manifestantes a evitar las provocaciones durante las protestas.