El rey de España, Felipe VI, expresó su «preocupación e indignación» por los acontecimientos ocurridos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla, tras la entrada irregular de decenas de miles de personas, recoge Euronews.

En un comunicado, el monarca pidió medidas que garanticen la seguridad de ambas ciudades autónomas y eviten que se repitan hechos similares.

Asimismo, aseguró que mantuvo contacto con los presidentes de ambas ciudades, con el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a quienes trasladó mensajes de ánimo y firmeza.