La búsqueda del nuevo entrenador de la selección de Italia sumó este lunes un nuevo capítulo en medio de una crisis que parece no tener fin. Andrea Pirlo confirmó que ya no es candidato para asumir al frente de la Azzurra después de que una fuerte polémica por su vínculo comercial con una casa de apuestas rusa terminara por sacarlo de la carrera.

«Anoche escuché que ya no soy el candidato para el puesto de la selección nacional de Italia», escribió el campeón del mundo en 2006 en una publicación de Instagram, en la que también defendió el acuerdo que mantiene con Fonbet, empresa de la que es embajador.

La controversia se desató luego de que distintos dirigentes políticos italianos cuestionaran que un eventual seleccionador nacional mantuviera un contrato con una compañía rusa en medio del apoyo del gobierno italiano a Ucrania en la guerra con Rusia. Pirlo respondió que su vínculo con Fonbet está relacionado exclusivamente con su trabajo como entrenador del Dubai United, de Emiratos Árabes Unidos, y negó cualquier connotación política.

«Es exclusivamente con fines comerciales y deportivos. Dar a esa colaboración un significado político implica atribuirme creencias que nunca he expresado y que no me pertenecen», sostuvo. Y agregó: «Mi amor por Italia no depende de un trabajo. Es parte de mi historia, de mi identidad y permanecerá para siempre».

La salida de Pirlo representa otro golpe para la Federación Italiana de Fútbol, que atraviesa una de las etapas más delicadas de su historia reciente. Según medios italianos, el exmediocampista era el candidato preferido del director deportivo Paolo Maldini, quien incluso estaría evaluando renunciar apenas 16 días después de asumir el cargo debido al manejo de la situación.

Pirlo tampoco era la primera opción de la federación. Antes habían sido contactados Carlo Ancelotti, actual entrenador de Brasil, y Pep Guardiola, recientemente desvinculado del Manchester City, pero ambos rechazaron la posibilidad de asumir el desafío.

El exfutbolista del Milan y la Juventus, que estaba dispuesto a dejar el Dubai United para regresar a su país, también llegaba con antecedentes irregulares como entrenador tras sus pasos por Juventus y Sampdoria. Sin embargo, Maldini valoraba su perfil para impulsar una renovación del seleccionado, con mayor protagonismo para los jóvenes y una propuesta futbolística más ofensiva.

Ahora vuelven a ganar fuerza otros nombres con pasado en la Azzurra. Roberto Mancini, campeón de la Eurocopa 2021, y Antonio Conte aparecen nuevamente entre los principales candidatos, mientras que Simone Inzaghi, actualmente en el fútbol saudí tras su ciclo en el Inter de Milán, también figura como alternativa.

Quien finalmente sea elegido tendrá la misión de sacar a Italia de una profunda crisis deportiva. La selección tetracampeona del mundo quedó afuera de los últimos tres Mundiales y, cuatro meses atrás, sufrió otro duro golpe al perder frente a Bosnia y Herzegovina en el repechaje de las Eliminatorias europeas.

El nuevo entrenador será además el cuarto seleccionador italiano en apenas cuatro años. Luciano Spalletti fue despedido tras una derrota frente a Noruega en las Eliminatorias; Claudio Ranieri rechazó sucederlo y Gennaro Gattuso dejó el cargo de común acuerdo en abril después de la eliminación frente a Bosnia. El próximo desafío de la Azzurra llegará en septiembre y octubre, cuando dispute la Liga de Naciones frente a Bélgica, Turquía y Francia.