Es el estampado que regresa cada temporada de primavera-verano y que es famoso por su habitual presencia en la mantelería. Sin embargo, la historia de los cuadros vichy viene de mucho más atrás y, gracias a su aparición en momentos históricos, su fama se ha ido manteniendo hasta posicionarse como uno de los imprescindibles del mundo de la moda.
Pero ¿cómo un estampado asociado al estilo campestre y popular se ha convertido en un habitual de las pasarelas y de las colecciones de ropa más importantes del momento? Para hablar de su historia y su origen hay que remontarse al siglo XVII, cuando llegaron los primeros tejidos desde el sudeste asiático a Europa. Fue entonces cuando los fabricantes ingleses empezaron a tejer tejidos que, principalmente, eran rayados y recibían el nombre de gingham, un patrón de pequeños cuadros que hoy conocemos como vichy.
La leyenda de Napoleón III
Sin embargo, se trata de un origen que cuenta con varias teorías. La más popular tiene que ver con Napoleón III y una visita que hizo a las primeras hilanderías de la ciudad de Vichy durante el siglo XIX. Aunque se trata de una historia no demostrada, se dice que, cuando el emperador apareció por aquella localidad francesa, la convirtió en un destino de moda y el tejido producido en la zona ganó notoriedad, empezando a conocerse como vichy.
Al parecer, durante el Segundo Imperio, Napoleón III transformó la ciudad de Vichy en un elegante balneario frecuentado por la aristocracia y la burguesía, desarrollando así una importante actividad textil y comercial que hizo que, con el tiempo, el tejido de pequeños cuadros terminara asociándose a esta ciudad y recibiendo el nombre de vichy.
Es decir, a pesar de que su origen se encuentra en Asia, el estampado de cuadros vichy terminó de desarrollarse en Europa, especialmente en Inglaterra, y fue en Francia donde culminó la formación de lo que hoy conocemos como estampado vichy.
Clave en el estilo de iconos de la moda
Su popularidad actual también tiene mucho que ver con haber formado parte de momentos icónicos. Y es que los cuadros vichy han protagonizado algunos de los looks más memorables de la moda y la cultura popular. El mejor ejemplo de ello fue cuando Brigitte Bardot, en 1959, eligió este estampado para dar el «sí, quiero».
Brigitte Bardot en su boda con Jacques Charrier en junio de 1959.
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Se casó con un vestido de novia de cuadros vichy rosas y blancos diseñado por Jacques Esterel, rompiendo con el blanco clásico y habitual de las novias de aquella época y cambiando así la historia de un print que pasó de ser un estampado cotidiano a convertirse en un símbolo del estilo francés, la juventud y la naturalidad.
De hecho, Jane Birkin también recurrió a este estampado y lo convirtió en un habitual de sus looks. De una manera muy diferente a Bardot, apostó por camisas desabrochadas y vestidos sencillos que combinaba con sus característicos capazos de mimbre, consiguiendo que este estampado también encajara en estilos menos románticos y mucho más bohemios y desenfadados.
Lady Di con una chaqueta de cuadros vichy.
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La mejor prueba de que se trata de un estampado que ha perdurado en el tiempo y se ha mantenido como una tendencia recurrente cada temporada es que, en los años 80, era más que habitual verlo en los estilismos de diario. Otra mujer icónica que hizo de los cuadros vichy un imprescindible de su estilo fue Diana, princesa de Gales, que lució varias blusas y vestidos con este estampado durante sus apariciones más informales, llevándolo incluso a una versión mucho más elegante y desvinculándolo de esa imagen popular asociada originalmente a las clases trabajadoras.
Kate Middleton con un vestido vichy en el polo.
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A día de hoy, Kate Middleton, la princesa de Gales continúa con el legado de Lady Di y ha lucido el estampado vichy en diferentes ocasiones, consolidándolo como un básico del armario de verano. En su armario tiene una chaqueta de color azul claro que no tardó en hacerse viral cuando la utilizó.
Judy Garland, en 1939.
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Pero hay más. El estampado de cuadros vichy también ha formado parte de la historia del cine y ha sido protagonista de algunas de las escenas más reconocidas. Es el caso del vestido de cuadros vichy azules que llevó Dorothy Gale en 1939, en la adaptación cinematográfica de El mago de Oz, interpretada por Judy Garland.
El imprescindible de cada primavera-verano
Ejemplos del vichy en la moda actual.
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En la actualidad, los cuadros vichy se han postulado como un estampado que no pada de mosa y que, al igual que las rayas, regresa cada época de calor para dar vida y color a nuestros estilismos. Pero su estilo ha ido un paso más allá y las grandes firmas de moda lo utilizan como un aliado apra portar sofisticación alejándose de ese estilo «casa de la pradera» del que muchas huyen.
El desfile de Jean Paul Gaultier de FW26.
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El último ejemplo lo ha dejado Jean Paul Gaultier. La firma presentó su colección FW26 con una propuesta marcada por este estampado que se unía a líneas estructuradas y volúmenes que marcan la silueta. La mejor confirmación de que el vichy tiene mucha más vida de la que pensamos.












