Joaquín Bruno consiguió la foto de su vida. Corrían 94 minutos en el Dallas Stadium cuando Lionel Messi marcó un gol histórico. El 2-0 a Austria no solo aseguró el triunfo tras unos minutos de zozobra, sino que para el capitán de la Selección Argentina también fue el que lo alejó a dos del alemán Miroslav Klose como máximo artillero en la historia de los Mundiales. Unos segundos después de liquidar el partido, Leo corrió hacia los carteles publicitarios y chocó sus manos con el periodista del canal TyC Sports, en una imagen imborrable. «Todavía estoy temblando», le confesó un rato después Bruno a Clarín, ante quien también reveló las opciones para poder inmortalizar, aún más, este momento.

Fueron apenas unos segundos de «contacto». Tras convertir su tanto número 18 en Copas del Mundo, con el que se despegó además de la brasileña Marta, quien era la futbolista con mayor cantidad de festejos en este tipo de torneo, el Diez corrió directo hacia los carteles publicitarios que se ubican detrás del arco, y estiró ambas manos para compartir un saludo cómplice con una cara conocida. Hasta allí, las redes sociales hablaron de un «misterioso hombre».

Sin embargo, minutos después, se reveló que se trataba de Joaquín Bruno, el periodista que junto a Gastón Edul y Mariano Antico siguen el recorrido de la Selección Argentina en la Copa del Mundo 2026 para el canal TyC Sports.

Ya habían pasado varias horas del momento pero a Bruno no se le borraba la sonrisa del rostro. Cumplió con sus obligaciones laborales y después se prendió a una charla con Clarín, en la puerta del IBC, el centro de transmisiones de los principales canales que poseen derechos de televisación para este Mundial.

«Es uno de los días más felices de mi vida, periodísticamente y laboralmente. Obviamente, es el momento más extraordinario que me tocó vivir, en el mejor lugar de todos, una Copa del Mundo y viendo un partido de la Selección Argentina y siendo bendecido por las manos del mejor jugador de todos los tiempos. O por lo menos el que mis ojos vieron dentro de una cancha«, empezó su relato.

La primera reacción que tuvo después de celebrar el histórico gol de Messi fue pedir mediante la señal televisiva que algún fotógrafo le hiciera llegar imágenes de aquel saludo para inmortalizar el momento. «Necesito la foto de aquel lado de la cancha, del otro lado de los bancos, tiene que estar esa foto», lanzó.

Un rato después, reaccionó para sus redes: «Estoy temblando… Vino Leo a festejar el segundo acá, me vio gritándolo y me tiró y le choqué las manos«.

Como de costumbre, las cámaras del estadio estaban puestas sobre Lionel, por lo que no tardaron en aparecer imágenes del festejo desde todos los ángulos. «Estoy medio ido, estoy medio ido, pero no lo puedo creer… uno de los mejores días de mi vida periodística«, concluyó.

Ya más tranquilo, Joaco relató la experiencia: «Me vienen imágenes a la cabeza todo el tiempo, pero lo que más destaco es que fue un momento genuino y espontáneo que me tocó vivir por estar en un lugar y un momento muy puntual».

«Cuando Leo se levanta después de definir, ahí yo, dejando el periodismo de lado y viviéndolo como un hincha más despojado de todo y celebrando como un argentino más el gol de nuestro capitán. Lo veo venir, veo que me mira, nos miramos, hay un par de metros en su carrera y se venía para mi lado. Y los dos atinamos al unísono a chocarnos las palmas», agregó, contando también que su hijo de apenas cuatro años, fruto de su relación con la también periodista Cecilia Franco, es fanático de la «Pulga».

El periodista de TyC contó que le llegaron decenas videos y fotos: «Y quiero que me sigan llegando», pidió.

«Todavía no sé bien qué voy a hacer con todo ese material, seguramente haga varios cuadros para poner por todos lados y que los vea mi hijo, mi mamá, mi papá… obviamente mi mujer, Ceci, se va a encarga que es la que siempre se ocupa de eso», relató.

Y dejó abierta la posibilidad de que su primer tatuaje sea esta imagen, para que lo acompañe toda su vida: «Todavía no tengo tatuajes, no sé qué voy a hacer».