El gobernador Martín Llaryora encabezó el acto de juramento de fidelidad a la bandera de los cadetes de la Policía de Córdoba, del Servicio Penitenciario y de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).

El gobernador Martín Llaryora encabezó el acto de juramento de fidelidad a la bandera de los cadetes de la Policía de Córdoba, del Servicio Penitenciario y de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA). La ceremonia se llevó a cabo en la provincia de Córdoba.

La jura fue realizada por estudiantes de segundo año de la Escuela de Oficiales de Policía «Libertador General Don José de San Martín», aspirantes de segundo año de la Escuela de Suboficiales de Policía «General Manuel Belgrano», cadetes universitarios de la primera promoción de la Escuela de Formación y Capacitación de la FPA, cadetes de segundo año de la Escuela de Cadetes del Servicio Penitenciario «Comodoro Salustiano Pérez Estévez» y aspirantes de la Escuela de Suboficiales y Tropa «Brigadier General Juan Bautista Bustos».

En total, juraron 1167 estudiantes de Policía de la promoción 74, 80 estudiantes de la FPA y 232 estudiantes del Servicio Penitenciario. Los efectivos juraron lealtad y fidelidad a la Patria, asumiendo el compromiso de defender los valores de la Nación Argentina.

Durante el acto, Llaryora afirmó: «Para mí es un honor tomarles este juramento y agradecerles a todos por la vocación de servicio». También sostuvo: «Hoy ustedes lo hacen con un compromiso mayor, que es defender, en el lugar que a cada uno le toque, la seguridad de los cordobeses porque no hay libertad ni progreso sin seguridad».

El mandatario declaró: «Hoy juran por la bandera celeste y blanca, pero este es el juramento de defender a Córdoba y a cada uno de los cordobeses». En otro tramo de su discurso, Llaryora expresó: «Yo no paro de decir una y otra vez: los buenos para este gobierno son los de azul. En este contexto tan complejo tomar el desafío de ingresar a una fuerza requiere valentía, porque hoy el uniforme pesa el doble».

Además, señaló: «La bandera se lleva y se pasa de generación en generación, con el ahorro de los que entregaron su vida para construir esta Córdoba grande y próspera». Y concluyó: «Cuando juren a esta bandera, juren defender la vida de cada uno de nuestros queridos cordobeses».