
Las aerolíneas tailandesas cancelaron cerca de 3.800 vuelos internos e internacionales y perdieron 1,2 millones de asientos en la primera mitad del año debido al incremento del precio del combustible Jet A-1 por el conflicto en Medio Oriente, según medios locales.
La prolongada situación internacional elevó los costos del carburante del 30 % a más del 50 % del gasto operativo, provocando que las tarifas en rutas aumentaran un 45 % promedio durante la temporada baja de 2026.








