El circuito de Suzuka fue escenario de un violento choque durante el desarrollo del Gran Premio de Japón. El piloto británico Oliver Bearman (Haas) impactó contra el muro de seguridad tras una maniobra evasiva para no colisionar con el monoplaza de Franco Colapinto (Alpine), que circulaba a menor velocidad por un problema técnico.

El momento del accidente

El incidente se produjo en la curva rápida Dunlop. Según los datos de la carrera, Colapinto experimentó una brusca descarga de la batería de su Alpine, lo que redujo su velocidad a aproximadamente 260 km/h. Bearman, que se aproximaba a 308 km/h, se vio obligado a un brusco cambio de trayectoria, perdiendo el control de su vehículo y estrellándose contra las barreras.

El piloto de Haas pudo salir del coche por sus propios medios, aunque con evidente dificultad para apoyar la pierna derecha. Su equipo confirmó posteriormente una lesión en el tobillo, sin fracturas. El accidente obligó al despliegue del auto de seguridad.

Críticas al reglamento y a la tecnología

El suceso reavivó las críticas de los pilotos hacia los sistemas de propulsión híbrida y la gestión de la energía. Carlos Sainz (Williams) fue contundente: «Llevamos avisando que era cuestión de tiempo que un accidente así pasara. Tenemos diferencias de velocidad de 30, 40, 50 km/h usando el ‘push’… Este accidente fue cuestión de tiempo».

Un problema recurrente

El español hizo un llamado a la reflexión a la FIA y a la Fórmula 1, advirtiendo sobre la peligrosidad de estas diferencias de ritmo en circuitos como Bakú o Las Vegas, donde las escapatorias son menores. «Espero que la Fórmula 1 recapacite… está claro que esta reglamentación tiene lagunas», afirmó.

Fernando Alonso (Aston Martin) se sumó a la crítica, cuestionando la esencia de los adelantamientos con el actual sistema: «Los adelantamientos que hay ahora son sin querer. De repente te encuentras con una batería superior… y te estrellas contra él o lo adelantas. Es una maniobra de evasión más que un adelantamiento».

Resultados y próxima cita

La carrera fue ganada por Kimi Antonelli (Mercedes), seguido por Oscar Piastri (McLaren) y Charles Leclerc (Ferrari). Franco Colapinto finalizó en la decimosexta posición, mientras que su compañero en Alpine, Pierre Gasly, sumó puntos al terminar octavo.

La categoría reina del automovilismo tiene ahora un paréntesis de cinco semanas antes de su próxima cita en Miami, tras la cancelación de las fechas en Bahréin y Arabia Saudita.