• Casi un mes después de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra contra Irán, el presidente Donald Trump admite que el ataque contra el país persa fue «una excursión al infierno».
  • En su premura por acabar la guerra, el mandatario estadounidense busca negociar e insiste en que Teherán «tiene muchísimas ganas de llegar a un acuerdo».
  • Sin embargo, la nación persa desmiente al dignatario y se mantiene firme en su deseo de darle «una lección» que «lo disuada para siempre de volver a atacar», al tiempo que califica de «admisión de su derrota» la propuesta de negociación de EE.UU.
  • Mientras, Teherán abre el paso por el estrecho de Ormuz a cinco países amigos: China, Rusia, la India, Irak y Pakistán.