
El arte, cuando es genuino, no puede despegarse del tiempo que lo rodea. Memoria Colectiva es un ejemplo de eso: una obra que nació de la ausencia, tomó forma en Canadá, y regresó a Argentina cargada de memoria. “Fue un homenaje a mi viejo y a todos los desaparecidos”, subrayó Ferreyra.
El EP fue grabado junto a Guillaume Coutu-Dumont, con quien también formó el proyecto Chic Miniature. Esa primera experiencia discográfica lo marcó tanto artística como personalmente. “Esto es lo que soy, sea bueno o sea malo, esto es lo que yo tengo para dar”, reflexionó.
“Caí en una crew de gente que me recibió con los brazos abiertos y, gracias a ellos, mi carrera se desarrolló como se desarrolló”, contó el DJ.
Veinte años después, Memoria Colectiva sigue siendo importante. Para Ernesto, para su familia, y para todos los que crecieron en silencio alrededor de una ausencia que nadie nombraba.







