En Florencio Varela, el empate entre Defensa y Justicia y Central Córdoba de Santiago del Estero dejó un mar de dudas, pero sobre todo porque otra vez el equipo que cuenta con el apoyo del ex gobernador de la provincia del Noroeste argentino, Gerardo Zamora, y del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, fue beneficiado por el arbitraje de Bryan Gustavo Ferreyra. Mariano Soso, el entrenador del Halcón, no aguantó y estalló de bronca contra el juez del partido.

Defensa ganaba 1-0 en su estadio por el gol de Elías Pereyra, a los 13 minutos del segundo tiempo. Pero desde ese momento, los locales consideran que el árbitro inclinó la cancha. La primera decisión trascendental fue cuando el árbitro acudió al VAR para expulsar a Mateo Aguiar, que había disputado un balón y pisó a su rival. Iban 20 minutos.

Pero lo peor llegó después, cuando desde la cabina de VAR llamaron al árbitro para que revisara una supuesta falta en el área de Defensa y Justicia. El empujón de Emiliano Amor sobre Michael Santos es casi imperceptible, pero desde el VAR, a cargo de Gastón Monzón Brizuela, consideraron que era necesario que el juez acudiera al monitor. Tras ver las acciones, Ferreyra dio penal y el Ferroviario logró el 1-1.

Soso, que ya había insultado al árbitro en el momento del penal, esperó a Ferreyra en el túnel del Norberto Tomaghello y le espetó una catarata de improperios, caliente y envuelto en furia: «Están empañando el fútbol argentino, viejo. ¡Date cuenta! ¿Cómo podés dormir? ¿Cómo carajo podés dormir después? No tenés dignidad, viejo. No podés pasar porque sos indigno, eso te pasa. ¿Qué te pasa por dentro, loco?».

Y prosiguió: «¿Qué le pasa a tu gente? Eso preguntante, eso es lo más jodido de todo. No me que me putee la gente a mi. Lo roto que estas moralmente, estás quebrado. No me sostengas la mirada porque no la podés sostener. Estás quebrado».