Tamara Vila

Pocas mujeres conocen esta modalidad de un gran clásico del fitness y que atiende al nombre de flexión esfinge. Se trata de un ejercicio infravalorado y una variante que se suele pasar por alto a pesar de ser uno de los mejores trabajos que puedes hacer sin equipo y desde casa para tonificar tus tríceps y tener unos brazos fuertes.

Conseguir unas extremidades más potentes desde casa sin necesidad de unas mancuernas puede parecer imposible, pero no lo es en absoluto. Un ejemplo son las flexiones de esfinge. Un ejercicio de peso corporal que no solo puede aumentar considerablemente el volumen y la fuerza de tus tríceps, sino que también pondrá a prueba tu core, pectorales y deltoides.

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A diferencia de una flexión normal, en la que se colocan las manos debajo de los hombros y se baja el pecho hasta el suelo, la flexión esfinge requiere colocar las manos ligeramente por delante de los hombros y bajar los antebrazos hasta el suelo, en lugar de hacerlo hasta el pecho.

El trabajo del tríceps

Se trata de un ejercicio muy subestimado, pero que muchos expertos consideran como el mejor ejercicio para tríceps sin equipo. Trabaja principalmente la cabeza medial del tríceps, que ayuda a la extensión y estabilidad del codo, y la cabeza lateral, que ayuda a aumentar el volumen de la porción externa del músculo.

El hecho de que la flexión de esfinge no requiera equipo es una ventaja, ya que puedes realizarla prácticamente en cualquier lugar, desde el parque a la cocina. Además, una vez que la domines, hay muchas maneras de aumentar su dificultad progresivamente para asegurar que tus músculos sigan creciendo, desde ralentizar el movimiento hasta añadir peso a la espalda.


Mujer con un estilismo deportivo en casa.


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Dicho esto, cualquier variación de flexión es desafiante y la modalidad de esfinge puede resultar engañosamente difícil. Sin embargo, puedes hacerla más fácil comenzando desde las rodillas en lugar de por los pies, o incluso realizando solo la parte excéntrica del ejercicio y luego impulsándote hacia arriba como lo harías para una flexión normal.

Cómo hacer la flexión esfinge

Para hacer la flexión esfinge, solo necesitas un poco de espacio. Si eres principiante o aún no dominas una flexión normal, apóyate sobre las rodillas. Recuerda: obtendrás más beneficios haciendo bien un ejercicio que luchando con una variante más difícil. Así que deja tu ego a un lado, especialmente para esta variante. Así se hace:

Empieza a gatas con las manos ligeramente por delante de los hombros.

• Colócate en posición de plancha alta, llevando cada pie hacia atrás para estirar las piernas.

Dobla los codos y baja el cuerpo hasta el suelo hasta que los antebrazos toquen el suelo.

• Los codos deben estar justo debajo de los hombros.

• Empuja con las manos para volver a la posición inicial, intentando mantener los codos pegados al cuerpo.

No hay prisa por hacer bien de inmediato la flexión de la esfinge. Con el tiempo, verás cómo este ejercicio es excelente para desarrollar fuerza, movilidad y estabilidad en la parte superior del cuerpo. Ten paciencia y constancia. Este es muchas veces el único secreto para tener el core que buscas.

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