El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha pedido a los embajadores de su país en Oriente Medio que se abstengan de realizar declaraciones públicas que puedan estropear la reciente presión de Washington sobre Teherán, según un memorando obtenido por The Guardian.

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El mensaje, firmado por Rubio, establece: «Dadas las crecientes tensiones en la región, los jefes de misión y las Embajadas en los puestos de destino deben abstenerse de realizar declaraciones públicas, entrevistas o actividades en redes sociales que puedan, de alguna manera, exacerbar las tensiones regionales, perjudicar temas políticos delicados o complicar las relaciones con Estados Unidos».

«Se espera que los jefes de misión eviten cualquier comentario sobre temas que puedan aumentar las tensiones o crear confusión sobre la política estadounidense. La disciplina en los mensajes públicos es esencial, especialmente en este momento», añadió.

La directiva fue interpretada como una crítica al embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, quien afirmó que «estaría bien» si el país hebreo se queda con todo Oriente Medio. El memorando se distribuyó el 23 de febrero, dos días después de esas declaraciones, que generaron condena en la región y alarma en la Casa Blanca por el riesgo de endurecer la postura iraní antes de negociaciones clave.