

Falta un mes para la Finalíssima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail, y se agotaron las 88.966 entradas puestas a la venta. Hay gran expectativa por ver a las dos mejores selecciones del momento. Sin embargo, el ataque iraní de esta mañana sobre Qatar, territorio aéreo cerrado, pone a este encuentro bajo un manto de dudas.
Como respuesta a los bombardeos de Estados Unidos e Israel en el marco de un conflicto geopolítico que tiene en vilo al mundo, las fuerzas iraníes atacaron bases militares estadounidenses en Arabia Saudita, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Ejecutaron bombardeos sobre puntos estratégicos y bases navales en el Golfo Pérsico, una situación límite que toca de costado al fútbol, aunque claro está que esa no es la principal prioridad en este momento.
Mattias Grafstrom, director general de la FIFA, señaló al respecto: «Tuvimos una reunión hoy y es prematuro hacer comentarios en detalle, pero seguiremos de cerca los acontecimientos en torno a este tema en todo el mundo».
Mientras tanto, según trascendió, tanto Conmebol como UEFA, los organizadores del encuentro que enfrenta al campeón de la Copa América con el de la Eurocopa, se mantienen alerta ante esta situación y esperan garantías para la realización de este trascendental choque, todavía sin tomar ninguna decisión al respecto.








