
Un hombre de 64 años fue declarado culpable el 13 de febrero por la violación y asesinato de la adolescente Sarah Geer en 1982 en Cloverdale, California, después de que los investigadores lograran vincularlo al crimen mediante ADN obtenido de un cigarrillo desechado, informó la Fiscalía del condado de Sonoma.
James Oliver Unick fue condenado por asesinato con circunstancia especial relacionada con agresión sexual y será sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Geer, de 13 años, desapareció el 23 de mayo de 1982 cuando caminaba hacia el centro del pueblo. Según la acusación, el procesado la abordó cerca de un callejón, la arrastró a una zona apartada junto a un edificio de apartamentos, la violó y estranguló con sus propios pantalones cortos. Su cuerpo fue hallado la mañana siguiente por un bombero.
«Por fin se le ha hecho rendir cuentas por sus crímenes»
La investigación inicial se vio limitada por la tecnología forense de la época, pero en el 2003 se obtuvo un perfil de ADN a partir de semen en la ropa interior de la víctima, que entonces no coincidió con ninguna base de datos policial.

En el 2021, la Policía de Cloverdale contrató a un investigador privado y recurrió al FBI, que, usando bases de datos genealógicas familiares, redujo el origen del ADN a cuatro hermanos, entre ellos Unick. Bajo vigilancia, los agentes recogieron un cigarrillo que él había tirado y el análisis confirmó que el perfil genético coincidía con el obtenido en el 2003 y con múltiples prendas que Sarah llevaba el día de su muerte.
Durante el juicio, el sentenciado declaró que la joven le habría propuesto mantener relaciones sexuales consensuadas, pero el jurado rechazó esa versión tras deliberar 2 horas y, según la fiscal Carla Rodriguez, el veredicto demuestra que «después de más de 4 décadas, por fin se le ha hecho rendir cuentas por sus crímenes».








