
Paola Suárez ya es oficialmente la nueva capitana del equipo argentino de la Billie Jean King Cup. La mejor doblista de la historia del tenis femenino argentino, ex número uno del mundo y ganadora de ocho Grand Slams en esa especialidad, se juntó este miércoles en el Club Naútico Hacoaj de Tigre con Mariano Hood, su sub-capitán, y un grupo de jugadoras, entre ellas Nadia Podoroska, Julia Riera y Lourdes Carlé, para compartir un almuerzo y una jornada de entrenamiento. En un gran clima, con muchas sonrisas y entusiasmo, fue el puntapié inicial de su ciclo al frente del seleccionado albiceleste, que arranca con la ilusión de poder ayudar a que «el tenis femenino de un saltito más».
«Me ilusiona que este proceso sea una continuidad del trabajo que venían haciendo desde hace años Mercedes (Paz, de quien tomó la posta), Florencia (Labat, sub-capitana de la tucumana y vicepresidenta segunda de la AAT) y la asociación argentina, que fue espectacular. Cuando hablé con Mecha antes de decir que sí y me transmitió sus vivencias y sus puntos de vista, me di cuenta que ellas hicieron un gran esfuerzo y sentí que podía intentar que no se cortara el crecimiento. Porque yo tengo mi caracter, quizás una forma diferente de trabajar, pero las dos tenemos los mismos valores», comentó Suárez en una charla con Clarín previa a ese primer contacto con las jugadoras.
«Para mí este ciclo es una continuidad de mi carrera. Ahora aparezco en el tenis desde otro punto de vista, estoy del otro lado. Y estoy contenta de poder aportarle a las jugadoras la experiencia que me dieron todos los años en la cancha», agregó la pergaminense de 49 años.
Suárez está radicada en España y hace cuatro años es directora del club Pro Tennis de Oviedo. Foto Prensa AAT-Cuando te llamó Florencia para proponerte este desafío, ¿en qué momento de tu vida te encontró?
La verdad, que me agarró de sorpresa, porque cuando hablamos no me veía como capitana. Pero vino en un buen momento de mi vida. En un momento en el que pude decir que sí. Yo me había desconectado totalmente del tenis durante muchos años, primero por el cansancio con el que una termina la carrera de jugadora y después, porque fui madre y me aboqué totalmente a mis hijos. Pero cuando tus hijos van creciendo, vas queriendo hacer cosas para vos y ahí se dio la reconexión con el tenis. Hace tres o cuatro años me involucré con el club Pro Tenis de Oviedo (España), donde estoy viviendo, y empecé a trabajando con niños de todas las edades. Me hizo muy bien volver a lo que hacía antes, a lo que me había hecho tan feliz muchos años. Hoy estoy abocadísima a mis hijos, a mi trabajo y a mí, Paola Suárez, como mujer. Pero siento que esta capitanía es involucrarme aún más en el tenis de otra manera y que me va a hacer muy bien.
-¿Qué pusiste en la balanza antes de aceptar?
Lo primero fue el tema logístico. Ver si el trabajo que tengo como directora del club era compatible con las semanas que voy a necesitar viajar. Después, pensar si estaba segura de poder hacerlo de la manera en que me gusta hacer las cosas, involucrándome al cien por cien. Vi que eran compatibles las dos cosas. Además mis hijos están un poquito más grandes y entonces me animo a dejarlos para viajar. Y que los chicos (Agustín Calleri y Mariano Zabaleta, presidente y vice de la AAT) estén como dirigentes hace todo más fácil, porque nos conocemos muy bien. Desde la primera reunión me hicieron sentir muy cómoda.
«Mariano puede aportar de muchas maneras. Tenerlo a mi lado es muy lindo, me hace sentir protegida, por decirlo de alguna manera», dijo Suárez sobre Hood, su sub capitán. Foto Prensa AAT-¿Por qué elegiste a Mariano Hood como subcapitán?
Al principio le dije a Flor (Labat) ‘Si yo soy capitana, vos serás sub-capitana conmigo’, porque ella conocía todas las chicas, sabía cómo venía el tema. Por más de lo que yo pudiera aportar desde mi experiencia, es diferente estar con una persona al lado que ya estuvo siete años con las jugadoras. Flor no me contestó y me dejó a mí pensar. Y cuando acepté, me dijo que no iba a ser mi sub-capitana. Entonces lo llamé a Mariano. Hacía 15 años que no hablábamos, pero fue increíble, como si no hubiera pasada ese tiempo. Con el Niño siempre me llevé muy bien y tenerlo al lado es super importante, me hace sentir protegida, por decirlo de alguna manera. Es una gran persona, tiene los mismos valores que yo, tiene la experiencia de haber trabajo en equipo, en la Copa Davis (NdR: Fue sub-capitán de Daniel Orsanic en el equipo campeón de 2016), y de haber sido un excelente jugador de tenis. Y un carácter muy bueno, por lo que va a saber hacerles llegar sus conocimientos a las chicas de una forma positiva. Puede aportar en todo sentido. Además está viviendo en Argentina, así que él puede acompañar a las chicas acá y yo puedo hacerlo cuando jueguen torneos en Europa.
-En algún momento de tu carrera como jugadora o después del retiro, ¿te habías imaginado como capitana del equipo? ¿Lo pensabas?
No lo había pensando hasta que me volví a involucrar con el tenis en el club. Después de eso y cuando vi que Mecha estaba de capitana, pensé ‘Si me llaman, quizás…’. Se me pasaba por la cabeza, pero igual me tomó de sorpresa. Cuando ella se fue no pensé que me podían llamar, porque creía que necesitaba vivir en Argentina para ser capitana. Pero se dio todo.
Suárez fue número 1 del mundo y ganó ocho Grand Slams en dobles. Foto Prensa AATComo jugadora, Suárez alcanzó la cima del ranking mundial de dobles, se colgó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 junto a Patricia Tarabini y conquistó 44 títulos en esa especialidad, entre ellos ocho de Grand Slam (cuatro Roland Garros, tres US Open y un Abierto de Australia). Tuvo una carrera exitosa también en singles: alcanzó el noveno puesto de la clasificación individual de la WTA en 2004, año en el que fue semifinalista del «grande» parisino, y levantó cuatro trofeos en el más alto nivel.
Además fue olímpica en Londres 2012 y formó parte del equipo argentino en la por entonces Fed Cup durante cinco temporadas. Debutó en 1996 y consiguió un récord de 14 victorias y 5 derrotas entre partidos de singles y dobles.
-¿Qué recuerdos tenés de tus años como jugadora de Fed Cup?
Me acuerdo que cuando jugaba la Fed era la semana más estresante de mi vida. Tenía unos nervios y una adrenalina… No sé por qué, porque no dejaba de ser un partido de tenis, como los que jugaba todas las semanas. Pero en el circuito no se siente esa adrenalina. Por eso cuando pude jugar para el país fui, porque es algo único que no a todos se les da. Es una experiencia muy bonita. Y creo que en ese tipo de cosas puedo ayudar a las chicas. Yo fui jugadora y sé lo que están pasando en la cancha. Sé que hay jugadores que no lo pueden soportar y otros que crecen cuando tienen que representar a Argentina. En ese sentido, podemos ser buenas aliadas siempre que puedan sentir confianza en mí y se puedan abrir y contarme qué están sintiendo en esos momentos.
Suárez y Hood junto a las jugadoras que se acercaron al club para la primera reunión con los capitanes. Foto Prensa AAT-¿Cuál es el desafío más grande (más allá de lo deportivo) en esta nueva aventura?
Poder hacerles entender a las jugadoras que representar al país es sumamente importante y sumamente selectivo. Que no todo el mundo puede hacerlo. Concientizarlas un poquito más en eso. Y más allá de mi experiencia tenística, transmitirles también mis valores humanos. Me gustaría que cuando vayamos a algún lugar, la gente diga ‘Qué bien el equipo argentino, las chicas super respetuosas, qué bien se portan fuera y dentro de la cancha’. Y generar una relación de respeto y cercanía para que puedan identificarse conmigo y puedan hablar de cualquier duda o problema. Que sientan que pueden confiar y apoyarse en mí. Con Mariano, vamos a dar todo, con las cosas buenas y malas, con los aciertos y los errores que podamos llegar a tener, para tratar de que el tenis femenino pueda dar otro saltito más.
«Esto es a largo plazo»
El primer desafío de Paola Suárez como capitana será la cita del Grupo Américas I, que se disputará en la semana del 6 de abril en Ibagué, una ciudad colombiana ubicada a unos 1.285 metros sobre el nivel del mar. Allí jugarán ocho equipos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela, que se dividirán en dos zonas de cuatro equipos para el torneo con formato de round robin. Los dos primeros se clasificarán a los play-offs de noviembre, en los que se pondrán en juego los boletos a los Qualifiers 2027.
El seleccionado argentino disputó los playoffs en las últimas cinco temporadas, con Mercedes Paz como capitana. Aunque nunca consiguió el ascenso, el ciclo de la tucumana dejó la vara alta. Suárez lo sabe, pero también es consciente de que ahora arranca un capítulo nuevo.
«El objetivo va a ser tratar de entrar al Grupo Mundial, pero tenemos que ser realistas», reflexionó Suárez. Foto Prensa AAT«Sé que en los últimos años hubo un crecimiento muy grande del tenis argentino. Que hay cada vez más torneos y las chicas se están ubicando cada vez mejor en el ranking. El objetivo va a ser tratar de entrar al Grupo Mundial, pero tenemos que ser realistas. No sé si se va a dar en esta primera serie, porque ahora comenzamos un proceso de adaptación, de conocernos, de que las chicas empiecen a confiar en mí. Yo estoy viviendo en España y no conozco a ninguna. Si se nos da ahora, genial. Pero hay que barajar también que vamos a jugar a 1.200 metros de altura; que hay dos países que estaban en el Grupo Mundial y bajaron, y van a estar con nosotros; que va a nuestra la primera eliminatoria juntas», reflexionó.
Y agregó: «Lo importante es también pensar que esto es a largo plazo. No es que en abril vamos a hacer lo que no se pudo hacer en siete años. Primero nos tenemos que conocer. Darles mi punto de vista de cómo podemos llegar a ese objetivo, qué cosas que tienen que cambiar, cómo queremos trabajar. Tratar de empezar a sumar también a las juniors, para que empiecen a acostumbrarse a entrenar y compartir con las jugadoras que están hoy en el equipo. Siento que con Mariano podemos aportar muchas cosas y que podríamos armar un grupo muy lindo».








