Estos primeros meses del año son una buena época para hacer obras en casa y reformar la cocina o el baño, las dos estancias que más cambios sufren, tirar tabiques para hacer crecer el salón o eliminar el recibidor y apostar por una entrada abierta. Tienes montones de ideas que has visto en las revistas o en las redes sociales, sabes la mesa de comedor que quieres y, por supuesto, no puedes resistirte a una zona de office en la cocina, si es posible, con banco.
Y es aquí, antes de picar una pared o lijar el suelo, donde comienzan los problemas. Empezar la casa por el tejado es lo que tiene, además de elevar el presupuesto y lograr que las obras duren más, a veces mucho más, de lo previsto. Es importante saber a qué te enfrentas, ser consecuente con los metros de tu casa y el dinero que puedes gastarte y adaptar cada cambio a tu estilo vida. Piensa que si te gusta cenar viendo la tele, puede ser que en lugar de un office sea más práctico un salón comedor.
ERROR 1: No ser realista
Y no hablamos solo de aspectos técnicos, sino también de metros. Por eso, no has podido resistirte a comprar el sofá modular de moda. Ese modelo que se puede transformar en cama, tiene chaise longue, puede actuar como centro de operaciones y hacer de puf o de mesa de centro tapizada. El problema llega cuando le buscas sitio y ves que entrar, entra, pero queda encajonado y luce poco. Además, no crees que puedas usar todas sus combinaciones porque choca con la mesa auxiliar y apenas queda sitio para moverte. ¿Cómo evitarlo? No compres los muebles sin haber definido bien los espacios y los recorridos entre las distintas zonas.
Cambiar las ventanas, estas de Rehau, mejora la eficiencia energética de tu hogar.
REHAU
ERROR 2: No conocer tu casa
Conocer tu casa también implica tener en cuenta su edad y las reformas que se han hecho en estos años. Evidentemente si se trata de una vivienda antigua será probable que tengas que cambiar las instalaciones (electricidad, fontanería…), aprovechar para hacerla más eficiente y revisar el estado de los suelos. Con este análisis de la situación podrás hacerte una idea del coste de esta partida. Evita las improvisaciones.
Por otro lado, aplica siempre esta regla: cuantos menos cambios realices en la distribución inicial, más barata y rápida saldrá. Por ejemplo, si quieres hacer otro baño, procura que esté cerca del que ya tienes o de la cocina, para aprovechar bajantes y reducir el presupuesto.
ERROR 3: Olvidar tus necesidades
Tenemos tantas fotos guardadas y hemos fichado tantas piezas que son tendencia de decoración que solemos perdernos en la estética y la imagen que tenemos de la casa ideal, sin pensar en lo que realmente necesitamos. Belleza, funcionalidad y confort deben ir de la mano, por motivos personales, pero también económicos.
Puede ser que ese suelo natural sea un sueño, pero un sueño que puede disparar tu presupuesto, hacer que te veas obligada a recortar otra partida o aumentar el límite de tu tarjeta. Sé prudente. Revisa con el profesional todos los aspectos que pueden afectar al coste inicial y elige consecuentemente.
Esto no significa que no puedas tener la casa ideal, ni que debas renunciar a todo lo que llevas atesorando en tu móvil desde hace meses o que no puedas darte un capricho. Se trata de que la reforma se adapte a tu estilo de vida y necesidades, no a la de otros, por muy bonita que sea.
Pintar y cambiar el suelo, este pertenece a la colección Amazonik de Dekton, son dos clásicos en una reforma.
DEKTON by Cosentino
ERROR 4: No planificar
Cuando hablamos de dinero y de un proyecto para muchos años, no debemos ir a la aventura ni tomar atajos que, en muchas ocasiones, pueden salir caros. Debes tener claro las obras que quieres llevar a cabo, no olvidar ninguna partida ni subestimar ningún aspecto, pasar por alto el número de enchufes o la situación de los puntos luz es un clásico, ni quedarte con el primer presupuesto que te mandan, sin comparar con otros. Piensa, pide la opinión de un experto, enséñale lo que te gustaría tener para que lo adapte a tu vivienda, sigue las tendencias, pero a tu manera, mide bien antes de comprar y, si tienes dudas, reproduce las dimensiones del sofá con papel para ver el efecto. Este truco siempre funciona. Y, si a pesar de todo algo falla, reserva un margen para imprevistos (siempre los hay) de aproximadamente un 10%.
La cocina, esta es de un proyecto de Luzio Studio, es una de las estancias que más se reforma.
MONTSE GARRIGA / CORTESÍA DE LUZIO STUDIO
Las reformas en datos
Según un estudio de 2025 de ProntoPro, plataforma de servicios profesionales online, las reformas integrales ganan a las intervenciones parciales. Los proyectos más frecuentes se concentran en pisos de 80 m2 (37%) y 50 m2 o menos (26%) con un presupuesto de hasta 24.000 euros, cocina y baños encabezan la inversión y el cambio del suelo, el trabajo más demandado.











