Lejos de la receta tradicional cargada de manteca, azúcar y harina refinada, las pepas saludables se convirtieron en una alternativa ideal para quienes quieren disfrutar algo dulce sin excederse en calorías ni en ingredientes ultra procesados.

Clásicas en cualquier mesa argentina —sobre todo en una tarde de mate— las pepas forman parte del recetario casero de generaciones. Sin embargo, la versión tradicional suele tener un alto contenido de grasas saturadas y azúcares simples. La buena noticia es que es posible mantener su sabor, su textura tierna y su característico centro de mermelada, pero con una composición más equilibrada y nutritiva.

¿Qué cambia en la receta?

La clave está en hacer reemplazos inteligentes que mejoren el perfil nutricional sin resignar sabor:

  • Harina refinada — harina de avena o de almendra: aportan más fibra, generan mayor saciedad y ayudan a mantener estables los niveles de energía.
  • Azúcar blanca — miel o stevia: reducen el impacto glucémico y evitan picos bruscos de azúcar en sangre.
  • Manteca — aceite de coco o puré de frutas: disminuyen el contenido de grasas saturadas y hacen que la masa resulte más liviana y húmeda.

El resultado son pepas más suaves, menos pesadas y con un dulzor más natural. Además, permiten múltiples variantes: se pueden sumar semillas, frutos secos picados o elegir mermeladas caseras sin azúcar agregada para potenciar aún más su valor nutricional.

Son perfectas para la merienda, para llevar al trabajo, incluir en la vianda escolar o compartir en reuniones informales.

Cómo hacer pepas saludables

Ingredientes

  • 1 taza de harina de avena
  • 1/2 taza de aceite de coco (líquido)
  • 1/4 taza de miel
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/4 taza de mermelada (preferentemente casera y sin azúcar agregada)

Paso a paso

  1. Precalentar el horno a 180 °C.
  2. En un bol, mezclar la harina y el polvo de hornear.
  3. Agregar el aceite de coco, la miel, el huevo y la vainilla. Integrar hasta formar una masa homogénea.
  4. Tomar pequeñas porciones y formar bolitas del mismo tamaño.
  5. Colocarlas en una placa previamente engrasada o con papel manteca.
  6. Hacer un hueco en el centro de cada una con el dedo o con el dorso de una cuchara.
  7. Rellenar con una pequeña cantidad de mermelada.
  8. Hornear entre 12 y 15 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados.
  9. Retirar y dejar enfriar antes de servir, ya que al salir del horno estarán blandas.

Mermelada casera de durazno sin azúcar

Si se busca una versión todavía más natural, preparar la mermelada en casa es una excelente opción. Así se evitan conservantes y azúcares agregados.

Ingredientes

  • 4 duraznos maduros
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1/2 taza de agua
  • 1 cucharadita de stevia (opcional)
  • 1 cucharadita de gelatina sin sabor (opcional, para espesar)

Preparación

  1. Pelar y cortar los duraznos en trozos pequeños.
  2. Colocarlos en una cacerola junto con el jugo de limón y el agua.
  3. Cocinar a fuego medio durante 10 a 15 minutos, hasta que estén bien tiernos.
  4. Triturar con un tenedor o mixer hasta lograr la textura deseada.
  5. Si se quiere más espesa, agregar la gelatina previamente disuelta y cocinar 5 minutos más.
  6. Endulzar a gusto y dejar enfriar antes de guardar en un frasco hermético en la heladera.

Un gusto dulce, pero más consciente

Las pepas saludables demuestran que no es necesario eliminar los clásicos para llevar una alimentación equilibrada. Con pequeños cambios en los ingredientes es posible disfrutar preparaciones tradicionales de forma más liviana, sumando fibra, reduciendo azúcares refinados y mejorando la calidad de las grasas.

Incorporar este tipo de versiones caseras no solo mejora la calidad nutricional, sino que también invita a reconectar con la cocina simple y natural. Porque darse un gusto también puede ser parte de un estilo de vida saludable.